Navarra festiva (XVII): Cortes

 

El mundo cristiano celebra hoy, 29 de septiembre, la festividad de San Miguel. En consecuencia, hoy es día de fiesta en no pocas poblaciones navarras que tienen al arcángel como patrono. Pero, consecuencias de la vida moderna, he tenido la oportunidad de celebrar esta festividad en tres fechas sucesivas: a mediados de julio en Cadreita, el 20 de agosto en Oteiza y, finalmente, el día previsto en el santoral, es decir hoy, en la localidad de Cortes.

¿Por qué nos habrán convocado tan pronto?, me preguntaba cuando llegaba a la villa ribera a las 11 de la mañana. No iba a tardar mucho en conocer la respuesta a la pregunta. Durante unos minutos, autoridades municipales, con el alcalde al frente, e invitados, hemos departido amablemente en el porche del ayuntamiento mientras nos era impuesto el preceptivo pañuelo rojo de bienvenida. Tras los saludos y presentaciones, el desfile cívico, incluidos los componentes del Paloteado, nos trasladamos hasta la puerta de la iglesia. Allí, tras la salida de las imágenes de San Juan, titular de la iglesia, y San Miguel, tomaron la palabra dos de los singulares componentes del grupo: el diablo, que nos conminaba a marcharnos porque este año no había procesión, y el ángel que nos invitaba a permanecer y acompañar a San Miguel por las calles de la villa. Junto a ellos, el mayoral, el rabadán y los ocho danzantes eran las estrellas invitadas de la procesión. Tras la danza de las Cortesías, iniciamos la marcha: lenta, festiva, larga, sentida y extraordinariamente rica en detalles musicales y etnográficos. Las danzas del Paloteado, la buena música de la banda, el baile de los gigantes, las jotas individuales o en grupo acompañaron un año más, en una mañana radiante y con sol casi veraniego, a los patronos por las calles de la villa. Unas calles donde el paso de la historia no dejó un urbanismo memorable, ni grandes casas señoriales, ni edificios con especial encanto. Eso sí, el omnipresente palacio señoreó sus tierras, vidas y haciendas durante buena parte de su historia.

La procesión fue larga, la más extensa de todas las que he participado a lo largo del verano,y, sin duda, una de las más concurridas, ordenadas e interesantes de la geografía navarra. Al llegar a la iglesia, tras dar la vuelta a la población, los gigantes han bailado al ritmo de la coplilla que identifica el Paloteado y hemos entrado en el templo para celebrar la eucaristía. La fábrica del templo, de regulares dimensiones, es de estilo gótico renacentista, con un pequeño pero hermoso retablo manierista de comienzos del siglo XVII. La famosa Virgen del Pilar, en realidad una talla flamenca importada de Malinas en el tránsito de los siglos XV y XVI, y el Crucificado de Juan de Binies que preside la capilla del Santo Cristo son las piezas de más interés y devoción popular.

La liturgia, presidida por el párroco, rezumaba buen aroma, sencillez y cálida acogida. Una ajustada referencia a la huelga general, unas preces bien seleccionadas y el acompañamiento del coro parroquial, que ha pedido a San Miguel “unidad, trabajo y bien”, han definido una ceremonia de fiesta grande, que no solemne. El baile de los gigantes en el interior de la iglesia y la entrega de una placa a José Loscos Continente, en medio del aplauso de los vecinos, han ocupado el último tramo de la ceremonia. No me ha pasado inadvertido una buzón de sugerencias a la entrada, con un cartel que decía más o menos lo siguiente: “no deposites dinero, dinos cuál es tu problema y un teléfono de contacto”. Me parece que ahí se condensa un extraordinario programa: la iglesia como lugar de acogida a los que sufren y tienen necesidades.

Un aperitivo en la plaza ha dado término a una mañana que se inició temprano. ¡Lástima no poder asistir al espectáculo de la tarde, en el que los doce personajes intentarán resumir un año de la historia de la villa! En todo caso, que lo disfruten los cortesinos. Se lo merecen, porque ellos han sabido conservar como nadie uno de los más hermosos ritos del folclore de nuestra tierra.

Pregunta escrita relativa al desarrollo del programa “Festival de teatro clásico de Olite”

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS 

El Festival de Teatro Clásico de Olite es un importante programa cultural de verano, dotado con 750.000 euros en el presupuesto de Navarra para el año 2010. A esta cantidad hay que añadir en el presente año la cantidad de 170.000 euros procedente del Ministerio de Cultura del Gobierno de España.

A efectos de conocer pormenorizadamente los fondos que ha gestionado el Festival y las cantidades asignadas a cada una de las acciones, interesa conocer:

 TEXTO DE LA PREGUNTA

 – Desglose lo más pormenorizado posible de los costos de cada una de las secciones del festival, incluyendo cachés, gastos de personal, intendencia, publicidad, etc. Todo ello referido a las cantidades previstas tanto en los presupuestos de Navarra como en los de España.

– Número de espectadores de pago asistentes a cada uno de los espectáculos de fin de semana y cantidades resultantes recaudadas.

– Cantidades recaudadas en las otras secciones del festival.

 Pamplona a 23 de septiembre de 2010

 Román Felones Morrás

 Portavoz de Cultura y Turismo

Una lección magistral

 

La institución universitaria hunde sus raíces en la Edad Media. Han transcurrido ya casi  ocho siglos desde que Alfonso X el Sabio, en su obra las Partidas, definiese a la universidad como “el ayuntamiento de maestros et de escolares que es fecho en algún lugar con voluntad et con entendimiento de aprender los saberes”. Y de entonces al momento presente, en el que la universidad se enfrenta a su reto más reciente, la aplicación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), son muchos los cambios de todo tipo que ha experimentado la institución. Pero hay un momento en la vida de la misma,  en la que el tiempo parece detenerse y asistimos a un espectáculo intemporal en el que se impone la liturgia de otras épocas. Me estoy refiriendo a la ceremonia de apertura de curso que, con ligeras variantes, han celebrado en las dos últimas semanas la Universidad de Navarra (UN) y la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

Resumida en pocas palabras, la ceremonia se inicia con la entrada del vistoso cortejo académico, en el que sobresalen las mucetas y birretes de colores variados, representativos de facultades y escuelas. Una lectura de la memoria del curso anterior a cargo del secretario/a de la universidad, da paso a la primera lección del curso académico, la lección magistral, a cargo de un catedrático de una de las facultades o escuelas que, en función de su rango, imparte la misma desde el estrado. Posteriormente, el rector pronuncia un discurso y, finalmente, la autoridad política, tras desgranar también el suyo, da por iniciado el curso en nombre de S.M el Rey. La singular ceremonia concluye con el canto del Gaudeamus igitur y la salida del cortejo académico.

Uno de los momentos relevantes de la ceremonia es la lectura de la lección magistral. Lo es para el catedrático encargado de impartirla, porque además de un honor, es uno de los momentos culminantes de su vida académica. Y lo es también para los asistentes, ya que con todas las limitaciones que el tiempo impone, tienen la oportunidad de escuchar una disertación monográfica minuciosamente preparada. Por razones obvias, he tenido la oportunidad de escuchar no menos de treinta lecciones magistrales a lo largo de las tres últimas décadas. Y confieso que he oído de todo. Pero ha habido algunas, que por una u otra razón, han dejado en mí una huella indeleble.

La del pasado viernes en la UPNA, de entrada, prometía lo suyo. El tema “La inserción constitucional del Convenio Económico de Navarra” presentaba una rabiosa actualidad. Y el autor, Fernando de la Hucha, catedrático de Derecho Financiero y Tributario, es persona de reconocida competencia y acerada pluma, que no suele dejar a nadie indiferente. Y, efectivamente, no defraudó. De entrada, tuvo un comportamiento excepcional. Por primera vez asistí a una lección magistral en la que el autor no leyó su intervención, sino que, con unas breves notas sobre el atril, trató de explicar con lenguaje sencillo e ideas claras lo esencial del tema en cuestión. Un tema que, en palabras del autor, es más citado que conocido, y que constituye la pieza esencial de nuestro autogobierno.

De la triple perspectiva del Convenio, -la histórica, la económica y la jurídica- el autor se decantó básicamente por la última, sin olvidar sensatas reflexiones sobre las dos primeras. Tras deshacer tópicos al uso, el autor enunció la tesis que pretendía sostener: “estamos en presencia de la comunidad con mayor autonomía financiera y tributaria de las que conforman España, una posición que no se debe tanto al acceso a la condición de Comunidad Foral cuanto a la condición, blindada y garantizada institucionalmente desde el prisma constitucional, de territorio foral”. La explicación del complejo proceso fue didáctica, clara, sencilla y comprensible. En su doble acepción, una lección magistral.

Pregunta oral en Comisión relativa al desarrollo del programa “Cultura sobre ruedas”

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El acuerdo presupuestario firmado entre el Gobierno de Navarra y el PSN-PSOE contemplaba, a iniciativa de este último, una partida de 300.000 euros, aprobada por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, en la que se pretendía dar cobertura económica a una programa denominado “Cultura sobre ruedas”. Dicho programa pretendía la dinamización de la cultura y el apoyo explícito as la ciudadanía de la Navarra rural, además de un apoyo indirecto a grupos, artistas e instituciones.

El Boletín Oficial de Navarra en su edición de 10 de septiembre, ocho meses y medio después de aprobados los presupuestos y 5 meses y medio después de concluir la fecha demandada unánimemente por este Parlamento para que todas las convocatorias estén en marcha, publica una Orden Foral de 20 de julio del Consejero de Cultura y Turismo por la que se aprueba la convocatoria de subvenciones y las bases reguladoras.

A la vista de todo ello, interesa conocer:

TEXTO DE LA PREGUNTA

¿Qué poderosas razones permiten justificar que la convocatoria correspondiente al programa “Cultura sobre ruedas” se haya realizado nueve meses después de aprobado el presupuesto y con 6 meses de retraso sobre la fecha inicialmente prevista?

¿Considera el Gobierno de Navarra razonable que una convocatoria de carácter anual tenga solo vigencia durante 83 días, dado que el plazo de presentación de solicitudes finaliza el 2 de diciembre de 2010?

¿Qué medidas pretende tomar el Gobierno de Navarra para dar a conocer el programa y que la ciudadanía pueda beneficiarse del mismo?

Pamplona a 15 de septiembre de 2010

Román Felones Morrás

Portavoz de Cultura y Turismo

José Antonio Labordeta


Los cantautores son un segmento musical que ha existido siempre. Pero cuando alcanzaron un renombre mayor fue, probablemente, en la época de la transición. El primer Serrat, Lluis Llach o Labordeta son algunos de estos nombres.

Mi relación con Labordeta ha sido particularmente próxima. No tanto en el plano personal, aunque tuve la oportunidad de escucharlo y conversar con él varias veces, sino en el plano vivencial. En los años de mi estancia universitaria en Zaragoza, José Antonio Labordeta, profesor de instituto como yo, ya era un referente. Muchas de las iniciativas literarias, sociales y políticas vinculadas a la apertura de un espacio democrático contaron con su presencia, su empuje y sus canciones, que ayudaron despertar a Aragón de un letargo de siglos.

Mejor letrista que músico, mejor compositor que intérprete, a los conciertos de Labordeta no se iba a escuchar una voz bella y refulgente, sino a compartir sentimientos y mensaje y a disfrutar de unos determinados ideales. Ideales que perduraron en el tiempo, puesto que hace ya varios años, en un concierto íntimo en la casa de cultura de Zizur, todavía me emocioné con sus canciones y disfruté con sus chascarrillos.

Para un político en ejercicio como yo, que siempre ha dudado de que la única forma posible de ejercer la política sea la del profesional, la figura de Labordeta me resultaba especialmente atractiva: próximo, cordial, dialogante, firme en sus convicciones e iconoclasta en las formas. Un hombre que representa el compromiso con su tierra y su país desde posiciones nítidamente de izquierdas. Todo ello al margen de la viabilidad de su proyecto político concreto para Aragón, que seguramente morirá con él.

En su honor, y como agradecimiento, cuelgo por primera vez un vídeo en mi blog, el “Canto a la libertad”, que tanto significó para mi generación y tan buenos ratos nos hizo pasar. Una libertad recuperada que él, sin duda, contribuyó a alcanzar.

Pregunta oral en Pleno relacionada con la partida Bono Cultural

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El pasado 10 de febrero, la Comisión de Cultura y Turismo del Parlamento de Navarra aprobó por unanimidad una moción presentada por el PSN-PSOE instando al Gobierno de Navarra a poner en marcha el programa “Bono Cultural”. El objetivo básico del programa era el facilitar a los jóvenes navarros el acceso a los bienes y servicios culturales ofertados en la Comunidad.

Previamente, como consecuencia del acuerdo presupuestario firmado entre el Gobierno de Navarra y el PSN-PSOE, a iniciativa de este último, se incorporó una enmienda por valor de 500.000 euros para dar cobertura económica a dicho programa.

Mediante Orden Foral 46/2010, de 22 de abril, publicada en el BON de 28 de mayo, se aprobó la convocatoria de subvenciones, las bases reguladoras de la convocatoria y la autorización del gasto. Hasta donde este grupo conoce, y pese a los intentos reiterados de algunos ayuntamientos, no ha habido en los meses transcurridos nuevas iniciativas por parte del Gobierno para dar a conocer una medida novedosa y con una importante consignación presupuestaria.

A la vista de todo ello, se pretende conocer:

TEXTO DE LA PREGUNTA

¿Qué iniciativas ha tomado el Gobierno para dar a conocer el programa?

¿Cuál es el desarrollo del programa a día de hoy? Desglósense número de personas beneficiadas y cantidad económica resultante

¿Considera el Gobierno satisfactorio el desarrollo del programa?

¿Piensa el Gobierno tomar alguna medida adicional para incentivar el conocimiento del programa y alcanzar los objetivos previstos?

Pamplona a 15 de septiembre de 2010

Román Felones Morrás

Portavoz de Cultura y Turismo

Navarra festiva (XV): Torres del Río

 

La visita a Torres del Río con motivo de sus fiestas patronales es ya un clásico del final del verano para mí. El alcalde, Juan Luis Pérez Leuza, me ha reiterado la invitación varias veces y esta vez he podido disfrutar con algo más de tranquilidad de mi estancia, ya que no comportaba, como en años anteriores, una salida precipitada hacia Viana, también en fiestas.

La recepción en el centro cívico nos reunió a los habituales de esta fiesta: alcaldes y concejales de los pueblos limítrofes, una nutrida representación de UPN, encabezada por la consejera de Obras Públicas y el secretario general del partido, e invitados varios. Tras los saludos de bienvenida y la imposición del pañuelo, el desfile cívico, en una mañana agradable sin mucho calor, inicia la subida hacia la iglesia. La charanga de Mendavia, que ha crecido en cantidad y calidad, nos acompaña hasta la iglesia de San Andrés, la parroquia de la villa. La sensación de pueblo cuidado y limpio es manifiesta a lo largo del recorrido. Ya en la iglesia, se nota que es día grande. Una nutrida concurrencia, un altar engalanado para la ocasión y el coro parroquial de Los Arcos, dan calor y color a la ceremonia. La eucaristía es oficiada, algo ya usual en una zona antaño exportadora de misioneros, por un joven sacerdote mexicano que sustituye a otro nicaragüense, estudiante como él de la Universidad de Navarra. Amable, cordial y cercano, nos introduce en la ceremonia e incluso hace alusión a la historia de la localidad. También el coro de Los Arcos se esfuerza lo suyo y, partitura en mano, canta la aurora propia del día, preparada para la ocasión.

La procesión que sigue a la misa tiene en Torres características peculiares. Precedidos por las banderas del municipio y de la cofradía, se desciende a la iglesia octogonal del Sepulcro para cantar a la imagen de la Cruz que preside el bellísimo templo románico. A una sola voz, tres generaciones de torresanos entonan una coplilla vibrante pidiendo las bendiciones del Cristo. El sacerdote hace una introducción hablando de las dos características que definen a su juicio al carácter navarro: gran arraigo por lo propio y universalidad. No está mal como definición.

En grupo reducido, el alcalde me pide que haga una somera explicación del templo a la consejera de Obras Públicas, Laura Alba y los invitados. Y una vez más, y espero que no sea la última, desgloso brevemente las características de un edificio señero del estilo románico en nuestra tierra. En palabras de Javier Martínez de Aguirre, probablemente su mejor especialista, un templo de planta central, vinculado a la arquitectura funeraria, similar al del Eunate, pero de calidad superior a aquel.

La vuelta al ayuntamiento me permite saludar a vecinos, amigos y conocidos. Y nos permite también comentar con el alcalde y los concejales las perspectivas de la localidad. Los dos albergues de peregrinos que dan alegría y vitalidad al pueblo, y el hotel rural que está previsto levantar en las inmediaciones del ayuntamiento.

Las huerta solar instalada en los últimos años hace posible que el municipio mantenga una economía relativamente saneada, y el aperitivo no parece amenazado por la crisis. En compañía de concejales e invitados visitamos la exposición dedicada a glosar los usos y costumbres del pueblo y accedemos al piso alto del ayuntamiento, recientemente rehabilitado. El euro cobrado por la visita al Sepulcro, recogido uno a uno, al parecer ha dado sus frutos y está sirviendo para acometer algunas necesidades pendientes.

Cuando salgo para Oteiza a fin de comer en familia, las mesas ya están preparadas en la plaza y calles adyacentes. El menú incluye también el concierto de los mariachis y la larga sobremesa. Para eso son las fiestas, para disfrutar con los familiares y amigos. Todo apunta a que van a tener buen día, sabroso menú y excelente ambiente. Que sea un buen año para todos.