La chica danesa

La chica danesaLa chica danesa. Peli

 

 

Hay libros que llaman la atención por el tema tratado, otros por la hermosura de sus frases, otros por la recreación de ambientes y escenarios. Cualquier excusa es buena para acercarse a la lectura. Sin demasiado conocimiento previo, hace días cogí de la estantería de novedades de la biblioteca de Estella el libro “La chica danesa” que las bibliotecarias acababan de depositar allí, tras su ficha y registro. De hecho, en la tejuela que lo acompaña todavía no hay constancia de lector alguno. Así que, un tanto a ciegas, me interné en una lectura que he compartido en papel   y libro electrónico. De nuevo reitero mi opción por el papel, que me sigue pareciendo más cálido y cercano.
He de confesar que el tema, basado en hechos reales, resulta escabroso y se presta a la brocha gorda. Pero afortunadamente el autor es hombre de sensibilidad exquisita y la profesión de los protagonistas, excelentes pintores los dos, le impide utilizar otra cosa que pinceles finos y buen gusto.
El proceso de transformacion de Einar, joven y prometedor pintor danés, en Lili, personaje femenino que poco a poco nace y se desarrolla en su interior es el núcleo de la novela. Sorprende además que Greta, su joven y abierta esposa, también pintora, inicial propiciadora del proceso, participe del progresivo proceso de conversión de Einar en Lili entre el amor a su marido, la contrariedad que le supone en su vida diaria y el desasosiego al ver su peligroso desarrollo.
Me ha interesado, sobre todo, la dialéctica de dos procesos casi antagónicos: el amor que ambos se profesan y la necesidad de prescindir de los caminos trillados para hollar una ruta desconocida que le llevará a uno a encontrarse consigo mismo a costa de desprenderse de la persona amada. Pero ésta, en un proceso de lucha interior, estará cerca y le acompañará hasta el final de sus días.
También resulta de gran interés el peculiar proceso vivido por Einar. Se resiste, tiene miedo, sabe de su peligro, pero no puede  menos que recorrer el camino de su nueva identidad. Y esto en un medio propicio que, no obstante, sigue siendo hostil.
La última parte de la novela no la leí, sino que la seguí a través de la película del mismo título que ví ayer. Aunque premiosa y a veces algo reiterativa, me pareció exquisita en su fotografía y puesta en escena, con una interpretación de los actores, en especial de Einar, digna de elogio. Y eso que el actor a veces se regodea en su propio personaje y éste pierde frescura y credibilidad. Pero ¡qué vestuario!, ¡que paisajes!, ¡qué interiores!
Recomendables los dos, el libro y la película. Lo que en el libro es sutileza en el trazo, en la película es fotografía espectacularmente bella. Un goce para los sentidos.

Ficha bibliográfica: EBERSHOFF, D., La chica danesa, Anagrama, Barcelona, 2015.

Cuidemos la escuela rural

Oteiza

Colegio Público San Salvador de Oteiza

Permítanme que comience con una alusión personal. Por profesión y vocación he dedicado buena parte de mi vida a la educación. He alternado la docencia en centros públicos con la gestión, y me ha tocado estar en primera fila en momentos especialmente relevantes relativos al euskera, la Universidad, la asunción de las transferencias o la gestión ordinaria de la educación, el proceso más oscuro y difícil de todos ellos. Recién llegado a la jubilación como funcionario, recuerdo con cariño los avatares de antaño, pero me interesan y me preocupan mucho más los problemas de hogaño.
He venido reclamando en no pocas ocasiones la imperiosa necesidad de un pacto educativo duradero y estable a nivel nacional. Este país, que no es otro que España, no podrá formar parte de las grandes naciones desarrolladas del mundo mientras no logre que la educación salga de la lucha partidista y constituya una base sólida y estable sobre la que edificar una sociedad donde libertad e igualdad de oportunidades convivan armoniosamente y se establezca un consenso básico en valores cívicos que impregnen currículos, programas y escuelas. ¿Perderemos también la oportunidad que ahora se nos brinda con la formación del nuevo gobierno?
Pero centremos nuestra mirada en Navarra. Tampoco aquí oficialmente fue posible un pacto global. Pero sí se llevaron a cabo acuerdos puntuales y el resultado está a la vista. La Ley del Euskera requirió mayoría absoluta y, aunque no fue fácil, se aprobó y se desarrolló con resultados ciertamente notables que pacificaron el sector. Crear y desarrollar la UPNA requirió consensos varios y hoy es una espléndida realidad. Los difíciles acuerdos PSN/UPN hicieron posible un sistema educativo navarro en el que la gratuidad de la enseñanza se extendió de los 3 a los 18 años, con una doble red de centros públicos y concertados que han convivido con problemas puntuales pero de forma sensata y equilibrada durante casi 30 años. Los presupuestos anuales, aprobados por unos y por otros, han hecho posible centros dignos, ratios asumibles y resultados razonablemente satisfactorios. A todo ello se sumó las incorporación de programas nuevos de idiomas, atención a la diversidad y otras novedades puestas en marcha en los últimos lustros. ¿El balance? Un buen sistema educativo, fruto de la labor y el esfuerzo de muchos que debemos intentar mantener a toda costa y mejorar en la medida de lo posible.
Sin embargo, la situación actual se mueve entre la confusión y la perplejidad. Enumero algunos problemas que hoy son actualidad: una OPE llamada a satisfacer a muchos, que disgusta a casi todos; una demanda objetiva, el aprendizaje en inglés, convertida en arma arrojadiza  entre lenguas llamadas a convivir y enriquecer; una defectuosa planificación, fruto de la presión en unos casos y de la demanda en otros, en la que conviven distintos modelos y programas lingüísticos en municipios apenas distantes unos kilómetros entre sí; un intento de segregar centros por modelos lingüísticos, sin duda lo más fácil cuando lo más provechoso y difícil es convivir en un mismo centro. Y, para finalizar, un peligro del que me gustaría alertar especialmente, la difícil pervivencia de la escuela rural.
De todo el sistema educativo navarro, el bien más preciado es la escuela rural. Cumple no solo la misión de proporcionar una enseñanza digna a los vecinos, sino que es elemento clave en el mantemiento de la vida de nuestros pueblos. Éstos perdurarán mientras la escuela resuelva satisfactoriamente las necesidades de las familias. Es, por tanto, factor clave en el difícil equilibrio territorial de nuestra tierra. Y todo esto lo hace francamente bien. De  ahí la importancia de implantar con sosiego y equilibrio los nuevos modelos y programas previstos. Pongamos un ejemplo: un pueblo con una población escolar de 70 a 100 alumnos, nada inusual entre nosotros, donde se ofrezcan los modelos en castellano, en euskera -sea el A o el D- y una modalidad de inglés. Objetivamente tienen derecho a todos ellos, pero lo mejor es enemigo de lo bueno, y si nos empeñamos en implantarlos todos probablemente haremos imposible que funcione ninguno. Y eso sería una tragedia. De ahí la necesidad de informar,  planificar y consensuar el proceso que ahora se pone en marcha, bueno en sí mismo, pero que puede producir resultados perversos.
Apelo de nuevo a la necesidad de un pacto educativo, sugerido por determinados partidos y  enunciado en las últimas semanas por la Presidenta Barkos. Hagamos de la necesidad virtud. Pero eso requiere, lo digo por experiencia, abandonar posiciones maximalistas, consenso, ideas claras, pulso firme, determinación, sosiego y recursos. Es decir, convertirlo en una prioridad social y política, y  hacer de la educación una palanca que nos una y nos proyecte al futuro.
Diario de Navarra, 18/2/2016

Versos de amor

Versps de amor

Las pasadas navidades vi en el escaparate de una librería un pequeño librito hermosamente editado. titulado “Versos de amor”. Como dice Rosa Navarro Durán, la autora de la antología, esta es una de las muchas posibles, dados los miles de versos dedicados al Amor. Se trata de una selección de textos de la literatura española de la Edad Media a nuestros días.
El amor es básicamente sentimientos, pero muy distintos entre sí. Abarca desde el gozo pleno a la desesperación absoluta. Algunos son puras chispas líricas, otros bellísimos versos cultos, los hay en forma de villancicos y hermosos y aún magistrales sonetos.
Recojo algunos de ellos, bien distintos entre sí.

Amor es un no se qué
y nace no sé de dónde
y mata no sé por dónde
y hiere no sé con qué.

Perdí el corazón
por bien amar:
voyle a buscar.

Ojos claros, serenos
si de un dulce mirar sois alabados
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos
ya que así me miráis, miradme al menos.
Gutierre de Cetina

Para vivir no quiero
islas, palacios, torres
¿Qué alegría más alta
vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos,
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible:tú,.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
“Yo te quiero, soy yo”.
Pedro Salinas

Ficha bibliográfica: NAVARRO DURÁN, R. (antología) Versos de amor, Alianza editorial, Madrid, 2014

Sentir y amar

El pasado día 4 de febrero cumplí 65 años. Dado lo rotundo y significativo de la fecha, bajé a la bodega y escogí un buen vino para acompañar la cena en familia. No soy especialmente ducho en estas lides ni tengo una cuidada selección de caldos. Pero todavía conservo algunas buenas botellas que llegaron a mi casa por motivos varios. La seleccionada venía en una hermosa caja de cartón y contenía un reseva especial Señorío de Sarría. Pero junto al vino, excelente por cierto, la caja contenía también un hermoso librito de Mario Benedetti, titulado “Sentir y amar”. Trece poemas de amor.
Me sorprendió mucho que en la mayor parte de ellos el autor prescinde de las comas, ese difícil y escurridizo signo de puntuación al que no le damos el valor que merece. Unos en verso libre, otros en rimas de variada metría, Benedetti describe estados de ánimo y canta al amor en sus variadas facetas.
Sirva como ejemplo de estos hermosos poemas, el titulado “Estados de ánimo”:

Una veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas
unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
pero no me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus muslos y sus peces
sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y me mires
te mires al mirarme

La banca ética en Navarra

Banca etica

Como buena parte de los vocablos que utilizamos ordinariamente, también el término “economía” tiene un origen griego: oikos (casa) y nemo (repartir, distribuir) De ahí que, tomado al pie de la letra, economía sería la dirección o administración de la casa. La ciencia que se ocupa del recto uso, reproducción, conservación, aumento y distribución de la riqueza, diríamos en términos más académicos. Las dos grandes dimensiones de la economía son las de producir y distribuir. Adam Smith, fundador de la ciencia económica moderna, Karl Marx y Keynes, serían tres de los peldaños teóricos básicos en la evolución de la historia de la economía política. Pero lo que era un elemento importante, incluso capital en las sociedades industriales modernas, ha devenido con la expansión del capitalismo en su expresión más salvaje en una cuasi dictadura, de tal modo que hoy es dudoso que la dirección de los Estados la ostente el estamento político y no el económico.
La actividad financiera constituye pues un elemento clave para el desarrollo equilibrado de la economía en cualquier sociedad, y más si ésta pertenece al primer mundo. Este desarrollo, sin embargo, no siempre se produce en términos de equilibrio social, equidad y justicia, Resulta evidente que las actividades económicas no son neutrales y que cualquiera de ellas tiene unas implicaciones en términos sociales, medioambientales y éticos que pueden favorecer a unas personas y sectores sociales y perjudicar a otras.
El caso de las instituciones e inversiones financieras no escapa a esta lógica. La actual crisis económica, que afecta gravemente a la economía productiva y de la que no terminamos de salir en términos de microeconomía y empleo, tiene su origen en una crisis financiera causada esencialmente por las inversiones de alto riesgo, especulativas y sin límite, la ausencia de mínimas reglas y de control social de las inversiones financieras, además del olvido de los compromisos con los intereses generales de la población. Como consecuencia, para salvar muchas entidades privadas de base accionarial que habían sido llevadas a situaciones límite por sus gestores, los gobiernos, con recursos públicos procedentes de los impuestos de todos los ciudadanos, se han visto obligados a intervenir aportando importantísimas cantidades económicas. La historia de las Cajas de Ahorro en España nos exime de dar más explicaciones. Aunque sin aportación estatal, también aquí, en Navarra, la desaparición de la CAN, hoy integrada en la Caixa, nos hizo vivir una dura réplica del terremoto general.
Mientras tanto, durante los últimos años, en los países avanzados ha ido aumentando la preocupación social y ciudadana por el ahorro y las inversiones éticas desde una práctica que contabiliza los beneficios económicos con los beneficios sociales y ambientales.En este sentido, y por iniciativa de organizaciones sociales y personas individuales sensibilizadas con el ahorro y la inversión ética, en los dos últimos lustros han ido surgiendo en diversos países europeos instituciones de base social con estas características. De ahí que podemos definir la banca ética como un conjunto de entidades financieras cuyos productos no están condicionados exclusivamente al criterio del máximo beneficio y la especulación. El objetivo común de estas entidades es la financiación de la economía social y solidaria y, en general, de las iniciativas del denominado “tercer sector”.
Lo sorprendente, a la vista de lo acontecido en los últimos años, es el escaso desarrollo de estas entidades, cuyos principios probablemente compartimos la mayor parte de la población. Pero no hay duda de que la batalla es larga y grande la moral de sus responsables. Todavía recuerdo la intervención de los responsables de Fiare, en la presentación de la campaña de captación de capital social en la Comisión de Asuntos Sociales del Parlamento de Navarra, el 11 de febrero de 2010.
Desde determinadas entidades sociales, caso de Manos Unidas, se nos va a invitar en los próximos días a la campaña 2016 “Plántale cara al hambre: siembra”. No estaría mal en este contexto recordar a las entidades que en Navarra representan a la banca ética: Triodos, Fiare, Coop57 y Oikocredit. Pese a los esfuerzos de los últimos años, en España suponen solo el 0,2% del volumen total, pero en cifras absolutas mueven 1.500 millones de euros de ahorro y tienen casi 190.000 clientes. Confiemos en que les sea aplicable la hermosa frase de Tagore: ¡Que pequeña eres brizna de hierba!. Si, pero tengo toda la Tierra a mis pies.
Diario de Navarra, 4//2/2016