Iniciativas parlamentarias de octubre

Imagen virtual de la Casa de Cultura de Tudela, proyecto de Rafael Moneo

Con el ánimo de dar a conocer mi actividad parlamentaria, a la que dedico lo mejor de mi tiempo, a partir de ahora resumiré en una entrada a final de cada mes las iniciativas tomadas. En el presente mes de octubre han sido las siguientes:

1.- Enmienda a la totalidad a la ley de limitación de bebidas alcohólicas. Debatida en el Pleno del 24 de octubre, fue rechazada por 30 votos a favor y 18 en contra.

2.- Moción pidiendo la supresión de la Fundación para el Patrimonio Histórico de Navarra. Fue aprobada en la comisión correspondiente por 9 votos a favor y 6 en contra.

3.- Moción por la que se insta al Gobierno de Navarra a completar y remitir a la Cámara el Plan Estratégico de Cultura. Será debatida en comisión el 8 de noviembre.

4.- Moción por la que se insta al Gobierno de Navarra a completar la actuación en el entorno de Santa María de Eunate. Será debatida en comisión el día 8 de noviembre.

5.- Moción en la que se insta al Gobierno de Navarra a financiar con carácter plurianual el proyecto de rehabilitación del Palacio de la Real Fábrica de Municiones de Orbaitzeta.

6.- Pregunta oral en comisión sobre los pasos dados por el Gobierno de Navarra para el cumplimiento de la resolución aprobada por el Parlamento en la que se manifestaba su apoyo activo para que la ciudad de Estella-Lizarra sea declarada Ciudad Patrimonial de Navarra. Será debatida en comisión el día 5 de noviembre.

7.- Pregunta oral en comisión sobre la creación y puesta en marcha de la comisión mixta de trabajo para estudiar el futuro de los edificios históricos vacíos de Estella-Lizarra. Será debatida en comisión el día 5 de noviembre.

8.- Pregunta oral en comisión sobre el proyecto de casa de cultura de Tudela y la devolución del préstamo concedido por el Gobierno de Navarra.

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El profeta: explicación por rodeos (y II)

              El profeta Jeremías

14.- El defensor de la primacía de Dios y de la primacía del ser humano, de la santidad y derechos de Dios y de la santidad y derechos humanos.

15.- El defensor de la primacía de la ética sobre la política y la economía, los intereses creados, el orden establecido, las instituciones.

16.- El hombre que cuestiona, sacude, y desenmascara por una parte, invita y genera esperanza por encima de todas las barbaries y situaciones límite de este mundo, por otra.

17.- El hombre o mujer creyente crítico con la religión reducida al culto dentro de los templos, al intimismo espiritual o a mera moral individual.

18.- El hombre molesto, extraño y perturbador en la sociedad por proclamar un Dios molesto, escandaloso y perturbador.

19.- El hombre que impulsa la encarnación de la fe en el presente histórico, pero desborda éste con la visión esperanzada de un futuro más allá, según los sueños de Dios.

20.- El hombre o mujer por encima de la media humana, incomprendido, marginado y hasta perseguido, pero no insolidario, ni eremita automarginado, ni sectario, ni elitista.

21.- El hombre o mujer que intenta llevar al ser humano más allá de sí mismo.

22.- El hombre que apela a la tradición, a las raíces de su pueblo, y con todo, aperturista, revolucionario y anunciador de lo nuevo de Dios en la historia.

23.- El profeta de dos verdades hondas: “fuera de Dios no hay salvación, fuera del pobre no hay salvación”.

24.- El hombre de Dios, vulnerable pero fuerte en su debilidad y en su crisis.

25.- El hombre testigo más bien que maestro, oyente y proclamador de la palabra de Dios más bien que teólogo que razona la fe.

26.- El hombre lúcido, analista crítico del corazón humano, de la sociedad y de la historia, y con todo, dador de esperanza.

José Luis Elorza, op. cit.,  págs. 358-359.

Otra oportunidad perdida

Si tuviera que seleccionar una sola palabra que definiera el rasgo más característico del periodo histórico que va de 1975 a 2013 en España, yo me inclinaría por la palabra “cambio”. Y esto, en todos los órdenes de la vida: económico, político, social, cultural y religioso. Y, por supuesto, también educativo.

No son pocos los añorantes del sistema educativo anterior a la ley Villar Palasí y  el selecto bachillerato que le seguía. Pero estas personas olvidan en qué principios estaba asentado aquel sistema: fortísimo abandono escolar, elitismo y desigualdad, solo parcialmente compensado con una política de becas que nos permitió a muchos acceder a los estudios universitarios. No todo lo que vino después fue bueno, pero tampoco un desastre continuado como preconizan algunos. Revisemos brevemente esta trayectoria.

Si comenzamos por lo positivo, España ha ido alcanzando en estos años metas que nos sitúan entre los países más avanzados del mundo: universalidad y gratuidad básica de la educación hasta los 16 años, equidad de un sistema que garantiza igualdad de oportunidades, consolidación de una red de centros públicos y concertados, relación de alumnos por aula que mejora la media europea, acceso generalizado al bachillerato y la formación profesional, y porcentajes de estudiantes universitarios también superiores a la media de los países de la OCDE.

Pero no todo han sido luces, porque las sombras son evidentes: tasas poco comprensibles por elevadas de abandono escolar; resultados mediocres, cuando no malos, en las evaluaciones externas del programa PISA;  inadecuación  de bachillerato y formación profesional a los objetivos perseguidos; y un sistema universitario que parece vivir ajeno a las demandas y necesidades del mercado de trabajo.

Y todo ello ha tenido como sustrato de fondo un permanente debate ideológico, en el que los criterios de equidad y calidad han querido ser contrapuestos. El resultado de esta dura pugna han sido siete leyes sucesivas de educación, que no han traído la paz al sistema, sino que lo han tenido en vilo permanente, con el consiguiente mareo a docentes, familias y administración. Para complicar la situación no debemos olvidar que la educación es materia transferida a las comunidades autónomas, y son éstas quienes deben materializar lo aprobado por las Cortes Generales.

¿Y en Navarra qué? Pues le es aplicable la valoración anterior con algunos importantes matices. El nivel es, sin duda, superior a la media nacional por las siguientes razones: mejor ratio de alumnos por aula, más y mejores infraestructuras y medios materiales, mejor atención a la diversidad, mayor equilibrio entre bachillerato y formación profesional, gratuidad real de la enseñanza en la etapa posobligatoria, y doble red de centros públicos y concertados que permite una real libertad de elección. Todo ello ha sido posible, porque desde los años ochenta ha funcionado un pacto entre las fuerzas mayoritarias, no escrito explícitamente, que ha dado estabilidad al sistema y una financiación suficiente para mantenerlo en parámetros similares a la media europea. Parámetros que en estos momentos se están perdiendo con el riesgo que esto tiene para el futuro de la Comunidad.

En este contexto, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) preconizada por el PP, supone un nuevo intento, marcadamente ideológico, de dar una vuelta de tuerca al debate calidad/equidad al que nos hemos referido más arriba. Lamentablemente, está condenada al fracaso, porque ha sido aprobada con los únicos  votos del PP, aunque tenga mayoría absoluta,  sin el apoyo siquiera de  sus tradicionales socios UPN y Foro Asturias, y no ha sido fruto del consenso. El sistema educativo español necesita menos leyes, más acuerdo, más medios y más compromiso por parte de todos. Y no olvidar que la educación es la mejor política social y económica.

Otra oportunidad perdida ¡Y van siete!

Diario de Navarra, 17/10/2013

El profeta: definición por rodeos (I)

El profeta Daniel

He aquí los rasgos que caracterizan, según José Luis Elorza, al “profeta” de todos los tiempos. Unos destacan la experiencia personal de Dios; otros, su misión ejercida en la sociedad; otros, los medios empleados por ellos en el ejercicio de esa misión, o la suerte corrida por ellos. Giran en torno a la imagen de Dios, al ser humano y la sociedad, la religión y la ética, el presente y el futuro, el sentido último de la historia, la justicia y la esperanza… ¡Temas eternos!

1.-. El portavoz de los sin voz, la esperanza de los débiles y aplastados.

2.- El testigo de un Dios desconcertante, pero fiable.

3.- La conciencia insobornable  y crítica de la humanidad, al mismo tiempo que el despertador de lo mejor que dormita en el corazón humano y en los pueblos.

4.- La llama impagable de la esperanza en la dramática de la historia.

5.- El testigo del Dios vivo en la historia humana.

6.- El hombre que apuesta por Dios, por la comunidad humana, por la historia y por el futuro.

7.- El hombre que fuerza a replantear todo: relación Dios-hombre, relaciones sociales, visión de la existencia humana, papel de las instituciones, libertad, derechos y obligaciones.

8.- El hombre o mujer de frontera que otea el futuro, abre brecha y propugna el cambio hacia un nuevo mundo.

9.- El hombre o mujer tan próximo a Dios y tan próximo al pueblo sufriente.

10.- El testigo del Dios insondable, santo, diferente a lo imaginado, siempre nuevo y mayor de la esperado, indomesticable e inmanipulable, Dios de las sorpresas.

11.- El hombre o mujer testigo del Dios único y absoluto, desmitificador de toda religión que manipula el nombre de Dios para fines interesados.

12.- Testigo y revelador de un rostro de Dios al mismo tiempo divino y humano, soberano y entrañable, omnipotente y tierno, poderoso y débil, eterno y siempre nuevo, juez de toda injusticia y misericordioso con el ser humano más malvado.

13.- El hombre de la “memoria subversiva de Dios”: interpela, juzga, recuerda, despierta, reclama, consuela, invita, ofrece confianza en las tinieblas de la historia humana.

El profeta de Israel

Detalle de El Profeta, obra de Pablo Gargallo

Acabo de terminar la lectura de un libro hondo y ciertamente complejo: El segundo tomo de la trilogía de José Luis Elorza, “Drama y esperanza” titulado “Un Dios desconcertante y fiable. Los profetas de Israel”.

Animado por la aparición de Francisco, tal vez un nuevo profeta de nuestro tiempo, me atrevo a recoger los rasgos que José Luis Elorza señala como propios de los profetas de Israel. A estudiar estas características dedica el autor el capítulo 12, páginas 331-357 de su libro.

1.- El hombre apremiado: su autoconciencia de ser tener un mensaje que proclamar a su pueblo

2.- Seducido por Dios y por su causa

3.- Hombre libre y disponible, además de asombrosamente libre

4.- Su conciencia de Dios como Absoluto

5.- Su papel de mediador entre Dios y los hombres

6.- Testigo del Dios vivo

7.- Portavoz de Dios con palabra débil o palabra poderosa

8.- Intérprete de la historia

9.- Guía y pedagogo

Las lágrimas de San Lorenzo

A pequeños sorbos, porque a mí un libro entre las manos a la hora de dormir me dura solo minutos, he disfrutado esta novela de Julio Llamazares, casi tan breve como las estrellas fugaces, que son el leiv motiv de la misma.

Había leído anteriormente dos obras del mismo autor de signo muy distinto: Luna de lobos y Las rosas de piedra, esta última un peculiar paseo por las catedrales de España que me gustó especialmente.

La novela me ha dejado un buen regusto. La vuelta del autor a la isla con su hijo Pedro, casi adolescente, para contemplar la lluvia de estrellas en la noche de San Lorenzo, le permite al autor repasar su vida y enfrentarse a algunas de sus obsesiones: la soledad, la fugacidad del tiempo, la memoria, entre otras.

Aunque la obra no es estrictamente una autobiografía, no es demasiado habitual que el autor nos descubra su vida íntima con la claridad y desnudez con que Llamazares la aborda en la novela: el sexo que fue, las ciudades europeas por la que rodó como profesor de español, el matrimonio roto y el hijo que, pese a  la distancia, condicionó buena parte de su vida. Y todo ello fiándolo a la memoria “que no es una debilidad, sino, al contrario, la única patria de las personas que, como yo, hemos renunciado a todas”.

Y por encima de todas las obsesiones, el tiempo: “Aunque el tiempo transcurrido ya es muy largo, los veo ahora como cuando estaban vivos o cuando compartían conmigo la realidad y no su reflujo. Debe de ser mi imaginación, que ha convertido la noche en una pantalla en la que se reflejan mis pensamientos y mis recuerdos, que son los restos de la película de mi vida, que vuelve a pasar de nuevo por mi memoria: mi abuelo con el caballo esperándome en el cruce para llevarme a casa subido en él, mi padre yendo a trabajar, mi madre y mi hermano Ángel desayunando en la mesa de la cocina la mañana en la que éste tuvo el accidente, las aulas del instituto, el frío del internado, las chimeneas echando humo día y noche sobre la ciudad lluviosa en la que transcurrieron mi infancia y mi adolescencia, la luz de Ibiza y de sus caminos, las universidades en las que los fui olvidando, los amigos que perdí y las mujeres a las que amé y que abandoné por otras o que me abandonaron ellas, los libros que no escribí, los que comencé y dejé, los que conseguí acabar pero jamás logré que se publicaran… Y Marie, siempre Maríe repitiéndome aquella frase que pronunció en la penumbra de un hotel de Nápoles en el que las contraventanas nos separaban del mundo y en el que nuestro hijo comenzó a nacer: “Me gustaría que se parara el tiempo”.

Un libro, sugerente, enigmático, pegado a tierra, que termina con un último capítulo titulado como todos los demás “Otra”, en honor de cada una de las lágrimas de San Lorenzo que su hijo y él contemplan desde un recóndito lugar de la isla, y que dice así: “¿No será Dios el tiempo?”

Llamazares, Julio, Las lágrimas de San Lorenzo, Alfaguara, Madrid, 2013.

Transparencia y proximidad, un pequeño paso

Decía Winston Churchill que la democracia era el menos malo de los sistemas políticos posibles. Y en esta democracia parlamentaria que disfrutamos, los partidos políticos son un elemento clave: el medio de participación de la sociedad en la vida política.

Esta es la teoría. Sin embargo, la práctica señala, y nos lo ha recordado la encuesta del CIS de la semana pasada, que dichos partidos no cumplen eficazmente su función. Es más, se han convertido no en la solución sino en el problema, en el cuarto problema para ser exactos.

Hoy un partido político, sea cual sea, no cumplirá eficazmente su función si a sus tradicionales funciones no añade criterios claros de transparencia, claridad y cercanía.

Esta es la razón por la que la Comisión Ejecutiva Regional del PSN-PSOE decidió hace unas semanas crear las Oficinas Parlamentarias de Proximidad, localizadas en Pamplona, Tudela, Estella, Tafalla, Sangüesa, Bera y Alsasua. Se trata de facilitar a la ciudadanía, a la que va dirigida la iniciativa, el contacto con los responsables políticos para ser correa de transmisión de sus demandas e inquietudes. A mí se me ha encomendado la oficina de Estella, dada mi relación con la merindad en la que vivo y de la que me siento parte activa.

Estas oficinas son un paso más en el proceso iniciado por el PSN-PSOE para dar ejemplo, muy necesario por cierto, de partido transparente y cercano. Junto a esto, la reciente publicación en la web (www.psn-psoe.org) del presupuesto de ingresos y gastos del partido, así como los ingresos institucionales y sus representantes públicos son gestos en la misma dirección.

El pasado 7 de octubre me reuní en Estella con representantes de la agrupación local para fijar el procedimiento de trabajo, y ayer di una rueda de prensa, con buen eco en los medios, para presentarlo.

Esperemos que la iniciativa tenga éxito Será una buena noticia para el partido y la ciudadanía a la que se debe.