Viaje a China. Desayuno cantonés y jornada de confraternización hispana (III)

IMG_3518

Las tres generaciones de Felones y Nini posan en el restaurante

Hoy es sábado y, por lo tanto, no hay prisa para levantarse. Recuperado del largo viaje y tras muchas horas de sueño, iniciamos la jornada yendo a buscar a la sobrina de Carmen, Nini, a casa de sus padres, para ir todos juntos a tomar el tradicional desayuno cantonés, que es mucho más de lo que su nombre indica, ya que constituye una comida en toda regla.

IMG_3526

Carmen y Nini dan buena cuenta de los platos con los palillos

Tras la comida abandonamos el restaurante, no sin antes saludar a las camareras que se interesan por Mikel. Me llama la atención la sorpresa que despierta un niño con rasgos muy específicos. Tiene el cabello largo y casi rubio y sus facciones tienen mucho de occidental. De ahí la sonrisa que despierta. Esto todavía se aprecia más cuando está con otros niños chinos en el parque. Entonces sí, se ven con claridad las diferencias.

IMG_3534

Carmen y Javier fotografían a Mikel y Nini con la tumba del general al fondo

Próximo al restaurante y a la casa de Carmen se encuentra un parque que contiene un espacio histórico. Es la casa de un conocido general, héroe nacional en tiempos de la dinastía Ming. Aunque muy reconstruidos, apreciamos espacios abiertos, jardines, su tumba con ramas de incienso, algunas estatuas, templos, lugares cubiertos y una gran estatua dedicada a su memoria, que preside el conjunto. Y todo ello rodeado de agua en la que las carpas se acercan a la orilla para ser alimentadas por los niños.

IMG_3542

La familia Felones Wu en el exterior de uno de los templos

Tras la visita, nos acercamos al centro de Dongguan, copado por edificios altos de viviendas, hoteles y una zona de restaurantes y pubs dedicada básicamente al visitante extranjero. Es el barrio donde viven éstos, junto a un frondoso parque de gran extensión. Allí nos espera , en uno de los bares, el grupo de españoles en Dongguan, hoy reunidos para celebrar el cumpleaños de uno de ellos. En su mayor parte son profesionales vinculados al mundo del zapato procedentes del Levante español. Han terminado su paella y su ensalada rusa y están justo en el momento de partir la tarta. Durante varias horas estamos en animada conversación. Los hay más recientes y más veteranos. Unos, casados con españolas, y otros, con chinas o de otras nacionalidades. Añoran su tierra, pero reconocen que están bien aquí. Los más veteranos han conocido el despegue de la región, que crece como la espuma. Y no tienen duda de que el país, en pocos años, será la primera potencia del mundo, porque conocen el espíritu que les anima.

IMG_3550

Mikel se entretiene durante la sobremesa en la mesa de billar

IMG_3551

Cualquier sitio es bueno para entretener a Mikel a lo largo de la tarde

Paseo con Mikel por el barrio. Me sorprende que en el centro de la ciudad, detrás de los edificios ocupados por pubs y restaurantes, crezca un espacio singular: un río, supongo que artificial, desciende suavemente entre plantas tropicales, terrazas y bambús. Un espacio muy agradable para esta estación, pero al parecer poblado por mosquitos en la época de los fuertes calores que llegarán enseguida.

Otra novedad que me llama la atención es el plurilingüismo de los niños del grupo. Saltan de español al inglés con absoluta normalidad, y algunos de ellos también al chino. Me hace ilusión pensar que mi nieto Mikel, en unos años, será trilingüe, y no de unas lenguas cualquiera, sino de los tres idiomas más hablados en el mundo.

Anuncios

Historia e historiadores en “Huarte de San Juan”

Huarte

Portada de la revista

Ficha técnica

Huarte de San Juan. Geografía e Historia

Número: 24

Año: 2017

Editorial: Universidad Pública de Navarra

Páginas: 299

Formato electrónico. Disponible en Academica-e

Se trata de una revista de periodicidad anual, especializada en temas de historia, arte y geografía, coordinada desde el Departamento de Geografía e Historia de la UPNA. La revista, dirigida en la actualidad por Ángel García-Sanz Marcotegui, inició su actividad en 1994, y se editó en papel hasta el año 2012. A partir de entonces se edita en formato electrónico y en acceso abierto y está disponible en el repositorio institucional Academica-e. Huarte de San Juan es una revista académica y, en consecuencia, su contenido lo constituyen básicamente estudios monográficos y especializados realizados por docentes universitarios. Además de dichos estudios la revista suele hacerse eco de algunas tesis doctorales leídas a lo largo del año y recensiones de libros de especial interés.

El número 24, correspondiente a 2017 y aparecido en enero de 2018, se articula en torno a un dossier titulado Historia e historiadores de Navarra, y ha sido coordinado por Ignacio Panizo Santos, técnico superior en el Archivo Histórico Nacional de Madrid.

Como el título indica con claridad, el dossier aborda estudios relacionados con la historia de Navarra y algunos de los historiadores más conocidos de los cuatro últimos siglos. Junto a nombres como Esteban de Garibay, José María de Zuaznavar o José Yanguas y Miranda, por su trascendencia conviene resaltar dos trabajos dedicados a dos de los más grandes historiadores que ha dado Navarra: José de Moret y José María Lacarra. Isabel Ostolaza centra su mirada en el importante bagaje de José de Moret como historiador profesional, estudiando su formación, metodología y dominio de las ciencias auxiliares  de la historia. Más conocida y mejor estudiada es la trayectoria de José María Lacarra, nuestro medievalista más señero. Luis Miguel de la Cruz, en un apretada síntesis, repasa su biografía y currículum universitario, contextualiza su amplia producción bibliográfica y en un apéndice ordenado y útil recoge por orden cronológico toda la producción referida a Navarra: recopilaciones de artículos, monografías y artículos, obra póstuma y trabajos sobre el autor.

Diario de Navarra, 2/3/2018

 

 

Viaje a China. Una entrada impactante (II)

IMG_3479

Vista de la ciudad china de Shenzhen, desde la terminal de transportes

Está amaneciendo cuando tomamos tierra en el enorme aeropuerto de Hongkong. Me despido de mis compañeros de viaje, el hispano-chino y su mamá, a la que doy el pésame por la muerte de su madre. Siguen viaje hasta llegar a las montañas donde les espera el funeral. Muy otra es mi situación: a mí me esperan mis hijos y mi nieto. La muerte y la vida, dos caras de una misma moneda.

Los trámites de aduana son relativamente sencillos, y en poco más de media hora estoy en la puerta de salida. Espero unos minutos y aparece Javier, a quien no había visto desde el verano. Un fuerte abrazo, los primeros whatsapps a Oteiza dando cuenta de la llegada y salimos fuera. Pero hay nuevos trámites, en este caso con la toma de huellas dactilares inclusive. Supongo que una inmensa base de datos nos tiene a todos controlados.

IMG_3480

Vista de Shenzhen, la entrada a la nueva China desde Hongkong

Montamos en una camioneta-taxi moderna y cómoda e iniciamos el camino hacia la ciudad de Hongkong. Aunque lo hacemos por las afueras, el aspecto es vertical y gigantesco, ya que sus 7 millones de habitantes se concentran en poco más de 1.000 kilómetros cuadrados. La bahía es hermosa y luminosa, tras dos días de lluvia. Puentes, tráfico marítimo, rascacielos y muchos coches es el aspecto que presenta Hongkong. Al llegar a la frontera con China, nuevos trámites aduaneros, aunque sin especiales agobios.

Si el impacto del ingreso en Hongkong es grande, todavía es mayor el producido por la primera ciudad propiamente china. Shenzhen es un centro poblado de rascacielos y edificios de altura, todo recientísimo, nacido no hace más de diez años, y destinado a convertirse en una de las grandes urbes del país. Esta es la nueva China, superpoblada, globalizada y en pujante desarrollo que uno aprecia nada más llegar. Buenas carreteras, magníficas infraestructuras y un buen parque automovilístico, son la cara visible de un país llamado a convertirse en pocos años en la primera potencia mundial.

IMG_3481

Foto de Javier entre los taxis-camioneta que nos trasladaron a Dongguan

En otro taxi-camioneta hemos hecho el trayecto hasta Dongguan, la ciudad en la que vive Javier con Carmen y Mikel. La ciudad es grande y desigual, con grupos de edificios de gran altura que surgen como setas en medio de casas más bajas e industrias muy próximas.

El barrio donde habita Javier es de reciente creación. Primero visitamos la escuela en la que trabaja, la Guanmei International School, un centro de casi 3000 alumnos internos, toda una ciudad en sí misma. Saludamos a sus colegas, los profesores extranjeros, y partimos hacia casa, situada a poco más de 15 minutos. En el piso 22, desde el que escribo estas líneas, nos esperan Carmen y Mikel, mi nieto y la razón última de mi visita.

IMG_3482

Vista parcial de la Guamei International School en la que trabaja Javier

¡Cuánto ha cambiado! Nos dejó con seis meses y el 17 de febrero pasado cumplió el año. Ya no es un bebé. Se mueve, gatea y hace sus primeros pinitos, a la espera de andar, que lo logrará pronto. Se asusta un poco al ver al abuelo español, pero pronto nos hacemos amigos. Su mezcla me sigue pareciendo un punto exótica y muy hermosa. Le hago las primeras fotos para mandarlas a su abuela y a la bisabuela, pero tenemos problemas con el whatsapp y debo contentarme con un escueto mensaje de llegada.

IMG_3485

Mikel Felones Wu, después de recibir al abuelo español en su casa

Estoy cansado y muerto de sueño, pero prefiero aguantar sin dormir para evitar el jet lag. Salimos a dar un vuelta. El barrio es nuevo, está bien urbanizado y dispone de parques y jardines hermosos.

IMG_3505

Abuelo y nieto posan felices delante de un estanque poblado de flores de loto

Tras una vuelta por los alrededores, volvemos pronto a cenar y enseguida me retiro a descansar. Es preciso tomar fuerzas para los días que vienen.

 

Viaje a China. De Oteiza a Hongkong (I)

 

IMG_3477

Vista parcial del avión que nos trasladó a China desde la puerta de embarque

Aprovechando mi condición de jubilado, y dado que mi hijo mayor, Javier, ha constituido una familia en China, he decidido visitarlos para celebrar juntos el primer año de vida de mi nieto Mikel.

Dicho y hecho. Escribo estas líneas desde el aeropuerto de Hongkong adonde acabo de llegar después de un vuelo directo desde Madrid que ha durado 12 horas. El viaje se inició a las 4,30 de la mañana. Acompañado de Íñigo, mi hijo menor, hicimos el viaje a Madrid con más problemas de los previstos. La baja temperatura, la nieve en la provincia de Soria y los numerosos camiones lo hicieron verdaderamente incómodo. Pero a las 9,30 de la mañana estábamos en Barajas. Uno queda sorprendido de la complejidad de una infraestructura de estas dimensiones. La T4 es arquitectónicamente hermosa -más que el flamante e inmenso aeropuerto de Hongkong donde me encuentro-, funcionalmente compleja y operativamente eficaz. Al menos así me lo pareció en esta ocasión. En media hora me encontraba junto a la puerta de embarque, rumbo a China. El enorme avión que nos trasladó a Hongkong, casi lleno, comienza a deslizarse por la pista. Será un milagro de la técnica que se repetirá una vez más que semejante mole tome altura y consiga volar. Y lo hace. En pocos minutos estamos a 33.000 pies de altura y dispuestos a recorrer los casi 10.000 kilómetros que nos separan de nuestro destino. ¿Quienes son los ocupantes? Hay de todo, pero abundan los de rasgos orientales. Mi vecino, un joven chino de 20 años, me sorprende en su perfecto castellano y acusado deje madrileño. Nacido en España de padres chinos, regenta un bazar y es la tercera vez que va a China. Hace 8 años que no lo ha hecho y ahora se desplaza con su madre al funeral de su abuela. No está entusiasmado precisamente. Él se siente español y no desea volver al país de sus padres.

Cuando uno se dirige hacia el este no puede menos que recordar a los grandes exploradores, comerciantes o misioneros. ¡Cuánto tiempo, fatigas y penalidades por causas humanas o divinas! A Marco Polo le seguimos la pista hace unos años en nuestro viaje por Uzbekistán e Irán. En Samarkanda, lo perdimos de vista tras las montañas. Hoy esas montañas las divisaremos desde lo alto y entraremos en tierras ignotas. La pantalla del asiento del avión nos va informando de un viaje que, en línea recta, nos llevará a atravesar Italia, los Balcanes, Rumanía, con el Danubio ya menos azul, hasta entrar en el Mar Negro por encima del Bósforo.

IMG_4122

Vista parcial del aeropuerto de Hongkong, obra de Norman Foster

Entre el Danubio y el Caspio atravesamos los países situados en los Urales, tan conflictivos después de la desintegración de la URSS. Tras el Caspio, dejando más arriba el mar de Aral, cada vez menos mar como consecuencia de la desecación, entramos en los repúblicas exsoviéticas de Asia, sobre todo Uzbekistán. Pasamos por encima de Bukhara y Samarkanda, en plena ruta de la seda, dejando Irán y Afganistán al sur. Llevamos aproximadamente 6 horas de viaje y casi 5.000 kilómetros recorridos.

La entrada a China se produce por el norte. El río Amarillo, el Yangtsé y el Perla sirven de progresivas etapas en el descenso hacia el sur. El avión vira entre Xian y Chengdu, camino de Hongkong. Tras planear sobre el estuario del Perla, ahora ya a baja altura, se adentra en el mar y entra en el aeropuerto, situado en una isla artificial ganada al mar.

Son las 6,45 de la mañana en Hongkong, 11,45 de la noche en España. Poco que decir de la comida. Pero el viaje ha sido llevadero con la ayuda de la lectura -la guía de China de Michelin-, el Quijote en la versión de Andrés Trapiello, y una película candidata a los Oscar Llámame por mi nombre, la historia del despertar de un adolescente al amor homosexual, lírica y hermosamente narrada sin el morbo propio del tema.

IMG_4121

Otra vista parcial del interior del aeropuerto de Hongkong

Estoy en un mundo al que nunca había accedido hasta ahora. ¿Qué me deparará?

Ése es el camino

Rectores

Imagen conjunta de los rectores de la UPNA y la UN,  Alfonso Carlosena (izquierda) y Alfonso Sánchez Tabernero (derecha)

La educación superior, en el sentido que se entiende el término en nuestros días, fue una creación del occidente europeo en los siglos XII y XIII. Este año celebraremos el octavo centenario de la creación de la Universidad de Salamanca, la más antigua de España y la tercera de Europa. El reino de Navarra también se sumó desde fecha temprana a los intentos de creación de una “universidad general” en el territorio (Tudela, 1259), aunque por razones distintas, básicamente económicas, ninguno fructificó hasta bien entrado el siglo XX.

En 1952 se fundó el Estudio General de Navarra, que pasó a denominarse Universidad Católica de Navarra en 1960 y que hoy conocemos con el nombre de Universidad de Navarra. En 1973 se crea el centro asociado de la UNED de Pamplona, extendido a Tudela en 1989. Como culminación del proceso, el Parlamento de Navarra crea la Universidad Pública de Navarra en 1987. La Comunidad Foral dispone, por tanto, de un sistema universitario compuesto por dos universidades presenciales, una pública y la otra privada y sin ánimo de lucro, y una tercera, pública y no presencial. Y todo ello, recordémoslo, para una población que apenas supera los 600.000 habitantes.

La convivencia entre las dos universidades presenciales no resultó ni cómoda, ni fácil, pese al diseño inicial de la UPNA basado en no duplicar titulaciones. La aparición en ambas universidades de titulaciones nuevas que ya existían anteriormente tensionó la relación durante los primeros años, hasta que poco a poco las aguas volvieron a su cauce y, siempre desde la corrección y el respeto, la cercanía física se concretó en una mayor y mejor relación personal. La llegada de los actuales rectores, ambos con buena trayectoria académica, sintonía y capacidad de liderazgo, propició un paso más en la relación : la institucionalización de los encuentros de los respectivos equipos, con un calendario estable de visitas para buscar áreas de cooperación.

Pero el paso dado el pasado domingo 8 de abril, en el que los dos rectores firman conjuntamente un artículo publicado por este periódico, titulado “El sistema universitario de Navarra” es un salto cualitativo que se debe ponderar en su justa medida. Al hilo de la valoración de dos de los rankings españoles más prestigiosos, el U-Ranking del BBVA-IVIE y el de la Fundación CyD, en el que el sistema universitario navarro se coloca en segunda posición, tras el catalán y por delante del madrileño y el vasco, los rectores realizan una verdadera declaración de intenciones de indudable impacto para el futuro: la colaboración universitaria es un valor y una necesidad; juntos somos más fuertes y ganamos más que si lo hacemos en solitario, ya que en muchos casos unirse no es una opción, sino una necesidad. Pese a que ambas tengan mucha capacidad de mejora si las situamos en el ámbito europeo al que pertenecen, la conclusión es clara: “Navarra puede sentirse satisfecha de su sistema universitario por la calidad y variedad de la oferta docente, por la fortaleza de sus equipos de investigación y especialmente por su aportación al desarrollo y a la mejora en el nivel de vida de la Comunidad. Estos buenos resultados se deben en gran parte al apoyo que reciben las universidades y a la eficiencia con que se usan los recursos disponibles”. Un estudio reciente de la UE avala esta misma opinión: “Navarra constituye un ejemplo de buenas prácticas, en el que conviven dos modelos de universidades que se complementan y configuran un ecosistema innovador”.

Para terminar, los propios rectores señalan un doble reto: conseguir más fondos para la investigación, y lograr que Navarra sea percibida como región líder en conocimiento e innovación. Yo sugeriría la posibilidad de plantearse un tercero: abordar para el futuro, con el aval del Gobierno de Navarra, una planificación conjunta de las nuevas titulaciones, en función de las fortalezas de cada una, teniendo en cuenta el interés general de la Comunidad.

Poco me resta por añadir. Simplemente, felicitar a ambos rectores por la iniciativa. Subrayar que, una vez más, queda de manifiesto que la negociación y el acuerdo siempre resultan más beneficiosos que la confrontación. Recordar que nada sucede por casualidad y que una política de apoyo permanente y cercanía con las partes ayuda y mucho a conseguir los objetivos perseguidos. Y finalmente, desear que los rectores impulsen decididamente lo enunciado, pese a las zancadillas de uno y otro signo que encontrarán en su puesta en práctica. Ellos conocen mejor que nadie que el camino emprendido está recién iniciado y que resta mucho trecho por recorrer. Pero las condiciones son idóneas: desde posiciones ideológicas bien distintas, tienen liderazgo, apoyo de las instituciones, empuje de la ciudadanía y afán de servicio. Y tienen claro el objetivo: complementarse y cooperar en beneficio de Navarra. Ése es el camino.

Diario de Navarra, 12/3/2018

Arte y artistas en el Palacio de Navarra

Urricelqui

Título: Arte y artistas en el Palacio de Navarra/ Artea eta Artistak Nafarroako Jauregia

Autor: Ignacio J. Urricelqui Pacho

Editorial: Gobierno de Navarra/ Nafarroako Gobernua

Lugar y fecha de edición: Pamplona, 2017

Páginas: 229

Precio: 15 euros

La política de publicaciones, tradicional en la Diputación Foral de Navarra, cobró un renovado impulso al iniciarse la etapa democrática. Junto con los estudios monográficos dedicados a la historia, la geografía y el arte de la Comunidad Foral, el Gobierno de Navarra publicó una serie de textos institucionales, normalmente obra de especialistas, caracterizados por su vertiente divulgativa, tirada numerosa, gran formato, importante aparato gráfico y precio asequible. A esta serie pertenecen títulos como El Palacio de Navarra (1985), Casas consistoriales de Navarra (1988), Sedes reales de Navarra (1991), Navarra por mil caminos (1999), y Navarra Navarre Nafarroa (2016).

De todos ellos, nos interesa glosar brevemente El Palacio de Navarra, obra del historiador Juan José Martinena Ruiz, durante años director del Archivo Real y General de Navarra. El libro une al rigor histórico el atractivo visual, con un completo reportaje fotográfico sobre los distintos salones, objetos artísticos y documentos del Palacio. Es digno de destacar, además, por las novedosas técnicas de diseño e impresión que el texto introdujo. Por todo ello, el Ministerio de Cultura le otorgó en 1986 el premio al libro mejor editado de España. Como complemento al mismo, se editó en 1991 una Guía del Palacio de Navarra, resumen del anterior.

Por todo ello, a más de uno sorprenderá el nuevo texto editado por el Gobierno de Navarra, aparecido en las navidades de 2017, titulado Arte y artistas en el Palacio de Navarra/Artea eta artistak Nafarroazko Jauregian. Para evitar equívocos, el prólogo del libro deja clara su pretensión: “Las páginas del libro no constituyen propiamente una guía del Palacio de Navarra, sino que contienen una descripción y un análisis de las obras artísticas que en el edificio se guardan, y que se muestran a la ciudadanía en las numerosas visitas guiadas que se realizan cada año”.

El autor, Ignacio Urricelqui Pacho, es persona especialmente capacitada para enfrentarse al empeño. Doctor en historia del arte con una tesis titulada Ambiente artístico y actividad pictórica en Navarra en el periodo de entre siglos (1873-1940), editada en 2009 por el Gobierno de Navarra, ocupa en la actualidad la dirección del Museo del Carlismo de Estella.

Su contenido se estructura en siete capítulos desiguales en amplitud, de los que sobresalen dos por su novedad. El primero es el dedicado al Palacio como espacio expositivo, dando cuenta de las pensiones artísticas concedidas por la Diputación Foral, las exposiciones y artistas en el Palacio Provincial, y los espacios de exposición en sus galerías. El segundo es el capítulo dedicado al Palacio como espacio artístico, con la relación de pinturas, esculturas y artes decorativas. Una selección de diez joyas artísticas e históricas, el listado de artistas con obras presentes actualmente en el edificio, y una amplia bibliografía completan la obra.

Siguiendo la pauta de textos anteriores, el aparato gráfico juega un papel fundamental. Resultan de interés sus fotos históricas, son espléndidas las fotografías actuales -algunas a doble página- debidas en su mayor parte al buen trabajo de José Luis Larrión, y se incluyen unas espectaculares páginas centrales, con el plano de situación de los retratos de los reyes y reinas de Navarra ubicados en el Salón del Trono del Palacio. Todo ello, magníficamente maquetado y diseñado.

El texto se presenta en páginas a doble columna, en castellano y euskera, muy en línea con la política lingüística del actual gobierno y, pese a no constituir una especial novedad, responde muy adecuadamente a las pautas señaladas para los textos anteriores: alta divulgación, sugestiva presentación, buen aparato gráfico y precio muy asequible.

Diario de Navarra, 2/3/2018

 

Impresiones de un abuelo en China

Dongguan

Vista parcial de la ciudad de Dongguan

Permítanme que hoy, día festivo para muchos y jueves santo con clara evocación religiosa para otros, mi reflexión tenga un tono marcadamente personal. Pero acabo de llegar de China y quiero trasladarles mis impresiones sobre lo que he visto y vivido en mis dos semanas largas de estancia.

A finales del siglo XIX, un italiano de apellido Felloni, natural de Bedonia, en la región de Emilia-Romagna, se instaló en el pueblo alavés de Bernedo. Desconozco la razón exacta de su llegada, pero probablemente tuvo que ver con la situación económica de la familia, que no era precisamente voyante. Aquel emigrante, que era mi bisabuelo paterno, tenía un apellido que le sonó raro al secretario municipal y decidió castellanizarlo. Años después la familia se trasladó a Los Arcos donde Román Felones, mi abuelo, echó raíces. Mis otros apellidos -Morrás, García de Galdeano, Arbizu- me vinculan más a una tierra que considero la mía, y a la que he dedicado buena parte de mi tarea profesional. Convencido como estoy de que la pureza está en la mezcla, como cantaba Pau Donés, el cantante de Jarabe de Palo, he intentado no sacralizar nunca mi tierra de pertenencia, pero agradezco haber nacido en ella en una época en la que ha pasado de ser una región pobre y agraria a otra caracterizada por su alto nivel de bienestar, aunque no falten problemas que solventar ni retos a los que enfrentarse.

Ese espíritu inquieto del antepasado Felloni italiano parece haberse encarnado de nuevo en mi hijo Javier que, tras recorrer varios continentes, ha recalado como profesor de español en la Guanmei International School, una escuela internacional situada en la ciudad china de Dongguan, a mitad de camino entre Hongkong y Cantón. Allí conoció a la psicóloga del centro, que hoy es su esposa, y allí nació mi nieto, un niño oficialmente chino llamado Mikel Felones Wu. ¡Como para creer en esencias patrias! Los tres estuvieron este verano en España, pero para celebrar su primer aniversario decidí trasladarme a Dongguan donde he pasado con ellos dos semanas. Lo más hermoso que me ha ocurrido es poder compartir con mi nieto unas jornadas inolvidables, solos los dos mientras sus padres trabajaban: comer juntos, disfrutar juntos, salir al mercado, pasear por el barrio, compartir el parque infantil con otros niños y abuelos chinos, y visitar en familia la ciudad y las dos urbes próximas. Y todo ello sin poder intercambiar todavía palabras, pero felices y unidos por un sentimiento de pertenencia que espero que perdure mientras viva, pese a los mundos tan distintos en que previsiblemente habitaremos. Para empezar, el del lenguaje. Me consuela pensar que mi torpeza con los idiomas nunca será para él obstáculo alguno. Su padre le habla en castellano, su madre en inglés y sus abuelos chinos en mandarín y cantonés. En conjunto los tres idiomas con mayor número de hablantes de la tierra. Idiomas, por cierto, que los hijos de algunos españoles amigos de Javier residentes en la ciudad hablaban con fluidez entre ellos, en una velada en la que tuve el gusto de participar.

Pero más que las andanzas de familia, a ustedes probablemente les interesará mi impresión de lo visto estos días. Se lo resumo no en dos palabras como Jesulín, sino en una: impresionante. Guangdong, la provincia en la que vive Javier, es aproximadamente una tercera parte que España y tiene más de 100 millones de habitantes, con Cantón (14) y Hongkong (8) como ciudades más conocidas. Es el principal centro fabril de China y se le considera “el taller del mundo”. Mi foto de situación es la siguiente: La que está llamada a ser la primera potencia mundial en no más de 20 años, es oficialmente un régimen comunista que ha conseguido sacar globalmente de la pobreza a la nación más poblada de la tierra, vive un sistema de capitalismo salvaje propiciado por la desregulación casi total de las condiciones laborales, está inmersa en un consumismo frenético y con la euforia propia de quienes van mejorando a marchas forzadas su situación económica, y está dotando de infraestructuras gigantescas al país para modernizarlo y articularlo. Pero a esta cara más positiva se contrapone otra más negativa: aumento creciente de las desigualdades sociales y grandes deficiencias en los tres ámbitos en los que se define un estado del bienestar: salud, educación y servicios sociales. En el ámbito político, la ausencia de libertades se concreta sobre todo en una rígida censura de prensa que hace que ni whatsapp, ni youtube, ni google estén disponibles, y que la televisión china, con sus 16 canales, marque la postura oficial y casi única. Pero seamos conscientes de la realidad. Hoy, el mapa del mundo ya no tiene a Europa como centro neurálgico. Ese centro se ha desplazado a China y la vieja Europa y la península ibérica son el extremo occidental, el auténtico Finis terrae del nuevo mundo. Aún dentro de la globalización creciente, no dejo de preguntarme: ¿cómo vivirá mi nieto estas dos realidades?

Diario de Navarra, 29/3/2018