Historia del mundo en 100 objetos

El hombre es un ser que vive en sociedad. Conocer los acontecimientos del pasado ha sido una constante en la historia de estas sociedades, aunque las razones y objetivos de esta búsqueda no sean precisamente coincidentes. En consecuencia, tras la invención de la escritura, toda sociedad conformada ha tendido a dotarse de su propio relato histórico, normalmente al servicio del poder.

A medida que nos acercamos a la contemporaneidad, la ciencia histórica disponía de más fuentes y, en consecuencia, el relato era más complejo de estudiar pero más fidedigno en su resultado. Y si esto es válido para la historia local, lo es todavía más para la historia regional y nacional. ¿Pero qué hacer con la historia del mundo? También ha habido intentos beneméritos en este sentido. Todos tienen en común tres características: utilizan como elemento base del relato las fuentes escritas; son obras colectivas; y presentan una visión radicalmente eurocéntrica, ya que, hasta el siglo XX, el poder político, económico, cultural y militar ha radicado en el viejo continente. Hoy ya no es así, y lo será mucho menos a medida que avance el siglo XXI. Recuerdo, por si alguien no se había percatado todavía, que en los mapas que circularán en este siglo, cuando China sea el centro efectivo del mundo en todos los órdenes, el extremo occidental lo ocupará Europa y la Península Ibérica volverá a ser el finis terrae del mundo antiguo.

¿Cabe enfrentarse a otra visión del mundo de características distintas a las anteriores? Aunque el autor la califica en el prólogo de misión imposible, eso es lo que ha intentado Neil MacGregor, director del Museo Británico, en su libro “La historia del mundo en 100 objetos”, publicado por acuerdo de la BBC y el British Museum en 2010, y cuya primera edición española es del mes pasado.

Las reglas del juego vienen enumeradas en el prefacio: “Cien objetos cuyas fechas debían abarcar desde los comienzos de la historia humana hasta la época actual. Los objetos tenían que abarcar el mundo entero, en la medida de lo posible de manera equitativa. Tratarían de abordar tantos aspectos de la experiencia humana como resultara viable y hablarnos del conjunto de las sociedades, y no solo de los ricos y poderosos dentro de ellas. Los objetos incluirían necesariamente, pues, tanto las cosas sencillas de la vida cotidiana como las grandes obras de arte”.

El balance es por igual satisfactorio y sorprendente, por más que la aportación de lo hispano se reduzca a un astrolabio judío de latón procedente probablemente de la península, a un mapa manuscrito mexicano con el que se hace una equilibrada valoración de la colonización española, y a una serie de reales de a ocho, monedas españolas acuñadas en Potosí, que permiten al autor reflexionar sobre “una de las piedras angulares del mundo moderno, que sustentó el primer imperio mundial y prefiguró, a la vez que hizo posible, la moderna economía global”.

Con estos objetos, que abarcan desde un olla hasta un galeón de oro, y desde un utensilio de la edad de piedra hasta una tarjeta de crédito y una lámpara solar de 32 euros fabricada en China, a los que el autor saca un jugo inesperado, se va tejiendo una nueva historia del mundo, tan discutible como interesante.

El libro, un tomo asequible de 796 páginas con buenas ilustraciones, termina con una reflexión de interés. “Espero que este libro haya mostrado que la de la familia humana no es una metáfora vacua, por muy disfuncional que a menudo pueda ser la familia; que toda la humanidad tiene las mismas necesidades y preocupaciones, temores y esperanzas. Los objetos nos obligan a reconocer con humildad que, desde que nuestros antepasados dejaran África para poblar el mundo, hemos cambiado muy poco”. Se lo recomiendo como lectura para el largo puente o regalo de navidad. Merece la pena.

Diario de Navarra, 29/11/2012

Entre la corte y la aldea

La contraposición entre la ciudad y el campo, con sus ventajas e inconvenientes respectivos, ha nutrido la reflexión de no pocos pensadores y ensayistas. Uno de los más conocidos es el renacentista Fray Antonio de Guevara, autor de la obra “Menosprecio de corte y alabanza de aldea”, al que tomo prestado el título para encabezar esta colaboración. Por obligación y devoción, tengo la costumbre de leer atentamente la prensa regional. Me interesan especialmente las secciones de política, opinión y cultura, y suele ser habitual que recorte noticias, entrevistas y reportajes vinculados preferentemente a estos temas. Hace ya unos años tuve la ocasión de leer una larga entrevista con Salvador Estébanez, recién nombrado Delegado del Gobierno de Navarra en Madrid. Me interesó mucho, no sólo por tener trayectorias vitales de una cierta  similitud, sino sobre todo por la sensatez y buen juicio que desprendían sus reflexiones.

Aunque a lo largo de los siete años que lleva en el cargo apenas he intercambiado poco más que saludos protocolarios con él, he seguido atentamente su trayectoria y no me sorprendió verlo en la quiniela de posibles consejeros tras la últimas elecciones. Creo que ha realizado una labor excelente y que ha conseguido con muy modestos medios humanos y materiales el objetivo que pretendía: que Navarra fuera más conocida para que fuera más querida. Y todo ello, sin alharacas, arengas foraleras ni apelaciones a las esencias patrias, que tanto han caracterizado a los  llamados “navarros en Madrid”.

Salvador Estébanez dejará el cargo en los próximos meses ya que, como consecuencia de una indefinida política de recorte de la estructura orgánica del gobierno, se suprime la delegación. En la excelente entrevista que María Antonia Estévez le realiza y que publicó este medio el domingo pasado, el todavía delegado, a modo de balance,  desgrana sus maduras reflexiones y hace una serie de finas observaciones sobre las que me gustaría hacer tres breves comentarios en torno a nuestra idiosincrasia, las razones de nuestra buena imagen exterior y nuestro lugar en el mundo.

En alguna ocasión he definido a la Navarra de hoy como una sociedad urbana de corazón rural. Estébanez, persona nacida en la Navarra rural, casado con inglesa, residente en Madrid de lunes a viernes y en Londres el fin de semana, muy atinadamente, la ve así: “Yo creo que pervive esa especie de contraposición que el navarro vive entre la autocomplacencia y el orgullo que siente por su condición de navarro y al tiempo una modestia honesta y natural y una timidez cultural, ancestral de un pasado rural que sigue pesando y que deja al navarro en un equilibrio inestable. El navarro se mueve muy seguro y muy bien dentro de la tribu, pero fuera padece una cierta modestia cultural, una timidez y hasta una cierta torpeza en la comunicación en positivo con los demás que la encuentras incluso entre gentes muy sofisticadas. Salir fuera de la tribu es una prueba tan importante como necesaria”.

Las razones de nuestra buena imagen exterior también están claras para Estébanez: “Nuestra población es insignificante, apenas un 1,3%. Pero si pensamos que de ahí vamos ascendiendo a un 1,7% del PIB, y seguimos subiendo a un 2% de investigación, y a un 3% de las exportaciones españolas (…) Pues bien, todo ese patrimonio unido a la singularidad foral navarra dentro de la lealtad a España es visto por los demás con enorme simpatía”.

Finalmente, nuestro lugar en el mundo. Decía Rosellini, el gran maestro del cine italiano, que hay que ser fidedignamente locales para tratar de ser universales. Por eso, a nuestras tradicionales virtudes de laboriosidad, seriedad y discreción, que acompañan nuestra buena imagen exterior, deberíamos intentar añadir otras emergentes y necesarias: apertura en todos los órdenes y mayor proyección externa. A ello ha contribuido eficazmente Salvador Estébanez y es de justicia reconocérselo.

Diario de Navarra, 15/11/2012

La visita al Centro Huarte de Arte Contemporáneo

La Comisión de Cultura en el Centro Huarte

Una de las posibilidades que ofrece el reglamento del Parlamento de Navarra a los miembros de la Cámara es la de solicitar visitas de trabajo a instituciones o centros ubicados en Navarra, relacionados con la actividad de la comisión correspondiente. Es una iniciativa que no debe prodigarse en exceso, pero que tiene la ventaja de poder apreciar in situ determinados programas o actividades que han surgido en el ámbito del propio Parlamento.

Durante la anterior legislatura, y al hilo de las euforias urbanísticas habidas en la cuenca de Pamplona, el ayuntamiento de Huarte planteó, sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, la construcción de un Centro de Arte Contemporáneo. Fruto de esta peregrina idea nació el hermoso y hermético cubo que alberga el citado centro. Los primeros años de actividad fueron especialmente convulsos. Sin rumbo definido y con problemas de financiación desde el primer día, el Gobierno, muy a su pesar, tuvo que hacerse cargo del mismo e integrar su actividad en el contexto general de la política cultural.

Para facilitar dicha tarea, se convocó un concurso, que ganó Javier Manzanos, y comenzó una nueva etapa en dirección y objetivos, que es en la que nos encontramos. Precisamente por ello, el PSN solicitó, tal como recoge en entradas anteriores este mismo blog, una visita de trabajo de la Comisión de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales al Centro Huarte de Arte Contemporáneo a fin de conocer la instalación, los programas en marcha y su inserción en la política cultural de Navarra en su conjunto.

La visita se desarrolló en la tarde del martes, 20 de noviembre, y a mi juicio resultó muy interesante y fructífera. Guiados por las manos expertas de Javier Manzanos, director, y Koldo Sebastián, responsable de contenidos educativos, visitamos el centro y tuvimos posteriormente una reunión de trabajo. Mi balance es satisfactorio. Los 500.000 euros globales de presupuesto, de los que 350.000 han sido aportados por el Gobierno de Navarra tras sucesivos recortes, han permitido una programación continuada y audaz en la que los colectivos navarros disponen de salas para el trabajo y los artistas de espacios para desarrollar su actividad. Los 18.000 visitantes de 2012, frente a los 9.000 de 2011, reflejan bien a las claras una tarea eficaz que necesita continuidad y apoyo institucional. Los grupos políticos, incluido el que apoya al gobierno, les mostramos nuestra solidaridad, felicitación y apoyo. Solo queda que esto se concrete, además, en un presupuesto que permita consolidar su actividad.

Mis razones para la huelga

No he sido nunca partidario de maximalismos en ninguno de los órdenes de la vida. Tampoco en el político, y mucho menos en el sindical en cuya organización, desde el respeto e incluso admiración en algunos casos, no he militado activamente nunca.

Dicho esto, me siento perteneciente a la clase trabajadora y heredero de los que con sangre, sudor y lágrimas han conseguido para nosotros las conquistas sociales que todavía hoy, y no sé por cuanto tiempo, disfrutamos.

Una huelga general es una cosa muy seria. Es el máximo instrumento del que dispone la clase trabajadora en lucha por conseguir determinadas mejoras laborales, económicas, sociales o políticas. Por eso hay que pensárselo dos veces para plantearla, seguirla y convertirla en un instrumento útil para alcanzar los fines perseguidos.

A la vista de la profunda crisis que nos azota, a la que ha coadyuvado la permisividad de mi partido el PSOE frente a los grandes de este mundo -la banca, el mercado y el capital-, encuentro cuatro razones poderosas para estar a favor de la huelga general de hoy, 14 de noviembre, y haber participado en la manifestación que ha recorrido las calles de Estella, con una modesta afluencia de asistentes, dicho sea de paso.

1.- Mi participación hoy es un homenaje a todos los trabajadores del mundo que con su esfuerzo y su vida, en muchos casos, han arrancado uno a uno los derechos que se les negaban y han hecho posible el estado del bienestar del que hoy disfrutamos.

2.- Es también una llamada de atención al Gobierno de España y al Gobierno de Navarra a que rectifiquen una política que nos trae más paro, más recesión y menos derechos. Es evidente que aunque mi situación no sea la desesperada de quienes han perdido el empleo e incluso la esperanza, ha empeorado significativamente en los últimos años.

3.- Mi presencia ha sido también un grito a favor de un cambio de rumbo que permita que mis hijos, llamados a ser hoy en el mejor de los casos becarios precarios, encuentren un horizonte de esperanza que les empuje a esforzarse como en su día lo hicieron sus padres.

4.- Y por último, pero no la menos importante, mi presencia es un pequeño acto de solidaridad fraterna con todos los que sufren de verdad las consecuencias de la crisis, los lejanos y los cercanos, hombres y mujeres, jóvenes y mayores. A todos afecta, con todos junto mis manos  y con todos me siento solidario.

No mucho más, pero tampoco menos, cabe decir en un día como el de hoy. Que el esfuerzo no sea en vano.

Sesión de trabajo con los Profesionales de la Gestión Cultural (APGCNA)

Los abajo firmantes, parlamentarios pertenecientes a los grupos Socialistas de Navarra, Nafarroa Bai e Izquierda-Ezkerra, de acuerdo con la previsto en el reglamento de la Cámara, SOLICITAN UNA SESIÓN DE TRABAJO CON PRESENCIA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN en la que comparezca una representación de la Junta Directiva de la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Navarra (APGCNA) par dar cuenta de la situación por la que atraviesa la promoción de las artes y la cultura en la Comunidad Foral de Navarra.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La Asociación Profesionales de la Gestión Cultural de Navarra (APGCNA), reunida en Asamblea Extraordinaria el miércoles 3 de octubre de 2012, en la Casa de Cultura del Valle de Aranguren, ante la difícil situación que atraviesa la promoción de las artes y la cultura en la Comunidad Foral, aprobó el siguiente manifiesto, que fue remitido a los medios de comunicación:

–          “Su rotundo rechazo a los recortes que el Gobierno de Navarra aprobó el pasado 20 de junio y que han afectado de forma notoria a los programas de Acción Cultural y Bibliotecas.

–          Su gran malestar por los serios perjuicios que el aplazamiento del pago a 2013 de las convocatorias de Arte y Cultura y Red de Teatros han provocado: reducción de la programación cultural en el último trimestre del año en los diferentes municipios navarros y paralización  de la Red de Teatros de Navarra.

–          Su profunda preocupación porque el aplazamiento del pago de las convocatorias suponga en el Presupuesto de 2013 la ausencia de partida para las actividades culturales que organicen los ayuntamientos en 2013.

–          Su rechazo a la cancelación del programa de danza contemporánea ESCENA, único en su género en Navarra.

–          Su sorpresa porque sigan sin promoverse medidas anti-crisis de activación del maltrecho sector cultural navarro y de generación de públicos como factor de desarrollo y sostenibilidad del sistema cultural.

–          Su decepción porque aún no se haya promovido la elaboración del Plan Estratégico de Cultura de Navarra.

–          Así mismo, la Asamblea Extraordinaria recalca que la cultura ni es un lujo ni es un entretenimiento: es un derecho fundamental (artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, artículo 44.1 de la Constitución Española) por lo que todas las administraciones públicas tienen la obligación de promover y tutelar el acceso de l@s ciudadan@s a la cultura.

–          Finalmente, la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Navarra solicita a todos los grupos parlamentarios navarros que aprueben en el Parlamento Foral una moción para reclamar al Gobierno central la anulación de la subida del IVA cultural del 8% al 21%, en vigor desde el pasado mes de septiembre, y la creación de un IVA superreducido para la cultura, puesto que la reciente subida, pone en riesgo la continuidad de muchas empresas, generará desempleo y alejará a los ciudadanos del derecho  a la cultura”.

Dado que buena parte de estas demandas han sido y siguen siendo motivo de preocupación para los grupos firmantes, y que el consejero de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales minimizó el alcance y consecuencias de algunas de las decisiones adoptadas a las que se refiere el citado manifiesto:

SOLICITAN

La comparecencia de una representación de la Junta Directiva de la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Navarra (APGCNA) para dar cuenta de la situación por la que atraviesa la promoción de las artes y la cultura en la Comunidad Foral de Navarra.

Pamplona a 15 de octubre de 2012

Román Felones (PSN)  Patxi Leuza (NABAI)  Txema Mauleón (I-E)

Visita de trabajo al Centro Huarte de Arte Contemporáneo

Motivación

La página web del Centro Huarte de Arte Contemporáneo proporciona una interesante información sobre el espacio físico, los objetivos y el equipo directivo de la entidad. De dicha documentación entresacamos los siguientes párrafos:

“Ubicado en Huarte (Navarra), a 5 km. de Pamplona, este nuevo espacio cultural de 6.500 m2 fue inaugurado en octubre de 2007. Es el primer equipamiento cultural en Navarra concebido específicamente para alojar exposiciones y actividades relacionadas tanto con arte contemporáneo, con atención preferente hacia lo emergente de la escena internacional, como con la creación más actual. Concebido como un espacio abierto, en la agenda del Centro tienen cabida tanto actividades paralelas relacionadas con el arte moderno, como todo tipo de manifestaciones artísticas en ámbitos creativos como el de las artes escénicas, diseño, arquitectura, música, cine, literatura, el cómic… y espacios fronterizos afines. El Centro tiene varios objetivos prioritarios: apoyar la producción artística y ser el espacio de referencia para los jóvenes creadores navarros; poner de manifiesto la relevancia social del arte contemporáneo y, ser un Centro de carácter experimental de cara a diseñar y desarrollar proyectos propios, junto con un espacio de interrelación que tratará de dar una respuesta a los nuevos lenguajes e ideas artísticas que se estén gestando en el mundo contemporáneo”.

Pese a los pocos años de su existencia, ésta ha sido compleja y desigual en su gestación y resultados. En la última etapa, parece haber articulado un proyecto que, con las dificultades propias de un periodo de crisis, se caracteriza por su coherencia, implicación y riesgo con las propuestas más actuales en el ámbito cultural.

A fin de conocer  in situ dicho proyecto y sus contenidos, se propone:

Propuesta 

Una visita de trabajo de la Comisión de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales al Centro Huarte de Arte Contemporáneo a fin de conocer la instalación, los programas en marcha y su inserción en la política cultural de Navarra en su conjunto.

Pamplona a 11 de octubre de 2012

Román Felones Morrás, portavoz de Cultura y Turismo

Nafarroa Bizirik en el Parlamento

El pasado martes, 30 de octubre, una representación de la Plataforma Nafarroa Bizirik, acudió a la Comisión de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales del Parlamento de Navarra para mantener una sesión de trabajo con los grupos parlamentarios. La visita lo fue a instancias de Nabai y Bildu y resultó tan instructiva como interesante.

Sergio Iribarren presentó la iniciativa Nafarroa Bizirik para dar paso a las intervenciones de Joseba Asiron, que centró su intervención en los acontecimientos de 1512 y Patxi Abasolo, que presentó la visión de la plataforma sobre el quinto centenario de la conquista de Navarra, reiteradamente presentada con b en todo el documento.

El relato, correcto en las formas y realizado por dos profesionales de la historia de acreditado currículo, tuvo un tono marcadamente político, y fue respondido en igual medida por los portavoces de los grupos. Lo expresa muy bien la frase de Sergio Iribarren acusando a UPN de “nula voluntad política por cerrar esa herida que sangra tras 500 años de conquista”.

Asiron planteó dos peticiones concretas: restituir a sus justos términos la memoria histórica en torno a la conquista de Navarra, y cambiar el relato que de este proceso histórico se hace aún hoy. Y Abasolo presentó también las suyas: recuperar aquellos acontecimientos sucedidos hace 500 años, los cuales siguen pendientes de algún tipo de resarcimiento, y la memoria de tdos aquellos que en adelante hicieron frente al proceso de asimilación política para evitar convertir a Nabarra en una mera provincia española; y tomar conciencia de que estamos ante un proceso que aún no se ha cerrado, tratando de romper con una inercia de años y siglos de dudas, miedos y cálculos interesados. En definitiva, son palabras textuales “defender Nabarra en todos sus ámbitos, reivindicando la soberanía que, hace ya demasiado tiempo, le fue arrebatada contra la voluntad de sus gentes”.

La respuesta de los grupos dejó clara la visión de los tres bloques: nacionalistas y regionalistas (no estaba el PP) se autoalimentaron mutuamente  en sus posiciones. La intervención de Sergio Sayas, áspera en el fondo y en la forma, recibió una dura y profesional respuesta de los historiadores Asiron y Abasolo, que no le perdonaron algunas de sus calificaciones.

Mi intervención se limitó a recordar posiciones ya expresadas anteriormente en los medios, tanto en noviembre de 2011, vísperas de aniversario, como en junio pasado donde realicé un balance provisional del aniversario.

Resumo el balance como matizadamente positivo. El artículo de junio concluía así: “Sería deseable ver publicadas las actas de los congresos, avanzar en una explicación más matizada de los acontecimientos, y cuidar con mimo la divulgación a estudiantes y gran público, tarea esta última especialmente delicada. Y todo ello siguiendo la pauta aprobada unánimemente por todos los grupos políticos presentes en el Parlamento de Navarra el pasado 25 de mayo: pluralidad historiográfica, aliento agradecido a los historiadores en su imprescindible labor, y compromiso de no utilizar la conmemoración para dividir a la ciudadanía navarra, sino para aunar fuerzas en la dura batalla de ganar el futuro en la que estamos inmersos”.

Si deseas seguir el debate puedes acceder desde la siguiente dirección: http://www.parlamentodenavarra.es/47/section.aspx/viewvideo/4544