Viaje a Turquía. Al otro lado del Mare Nostrum, 28 de marzo (I)

Turquía, una potencia emergente entre Oriente Y Occidente

El despertador ha sonado a las cuatro menos cuarto de la mañana. Tras un día intenso en el que hemos tenido doble sesión de la comisión de Cultura del Parlamento, apenas he tenido tiempo de llegar a casa, preparar la maleta e intentar dormir unas horas. Pero los ajetreos de María Luisa, Javier e Íñigo, la emoción del viaje y la inquietud del despertador, que el año pasado nos jugó una mala pasada, me han impedido dormir de un tirón.

Con la ayuda de Javier, a las cinco menos cuarto hemos cogido el autobús en Estella. De allí, al Verbo Divino y más tarde, a Pamplona, donde se han incorporado otra quincena de expedicionarios. Parada en Cintruénigo y Medinaceli, y a las once de la mañana estábamos en Madrid. Las tierras no solo están verdecidas, sino en buena parte embalsadas gracias al invierno intensamente lluvioso que hemos tenido. Aunque pueda parecer excesivo, una bendición para la reseca España, sobre todo en las tierras de la Meseta.

Nuestro destino es Turquía. Tras el debate y votación efectuados hace meses para elegir nuestro destino entre Eslovenia y Turquía, la mayoría de los asistentes nos decantamos por este último país, que tantos alicientes ofrece.

Turquía es, sin duda, uno de los países con mayor patrimonio artístico del mundo

¿Y qué me evoca Turquía? Muchas y variadas impresiones: tierra antigua, madre de civilizaciones variadas; avanzadilla en el nacimiento de la ciudad y de la civilización urbana; tierra fecunda de helenismo y romanidad; base esencial del primer cristianismo con Pablo de Tarso a la cabeza; patria del monacato y el eremitismo con figuras como San Basilio, San Onofre y otros; centro de un imperio que fue bizantino, seljúcida y otomano después; país puente entre Oriente y Occidente con Ataturk primero y Erdogan ahora; un gran país, 75 millones de habitantes, que pide paso en la Unión Europea, entre la incomprensión y la reticencia de las potencias europeas que temen que la Unión se desestabilice con la entrada de un gigante. Todo eso y mucho más me sugiere Turquía, en el fondo una gran desconocida para mí.

El vuelo, en una aeronave de la Turkish Airlines, dura casi cuatro horas, que pasan entre la lectura de la guía, el sueño y la colación del viaje, sin dejar, eso sí, de echar un vistazo a la pantalla que nos va informando del trayecto, casi en línea recta, de nuestro itinerario: salida de la Península por Valencia, entrada al Mediterráneo, cruce de las islas de Mallorca y Cerdeña, entrada en el Tirreno, cruce de la Península Itálica por Nápoles y Capri, entrada al Adriático, cruce de Albania a la altura de Tirana, entrada en la Península Helénica por el norte, casi a la altura de Macedonia, cruce del Egeo con Samotracia como isla  reconocible, y entrada al mar de Mármara antes de aterrizar en Estambul.

DSC00506El grupo en un momento siempre crítico en todo viaje. ¿llegarán las maletas?

Aunque el día es plomizo y no hace sol, la gran conurbación de Estambul aparece claramente dibujada desde el aire. El aeropuerto responde a la impresión de megalópolis que hoy es la antigua Constantinopla. Hangares enormes, gran afluencia de pasajeros, instalaciones en crecimiento y un cierto desorden. Apenas diferente de otros aeropuertos de las grandes ciudades del mundo. Con una primera impresión, el carácter básicamente occidental de su población y su forma de vida, donde son clara minoría las mujeres con velo y apenas visibles los rasgos de la civilización islámica.

La sección de vuelos nacionales apenas hace variar el paisaje internacional: más nativos, la misma sensación y presencia de turistas en viaje a la Capadocia. El vuelo a Nevsehir, aderezado con una frugal pero sabrosa colación, apenas dura una hora. Nos acompaña Ali Isan, nuestro guía, que causa una excelente impresión: mozo de buen porte, fluida dicción y amabilidad sin excesos, que tendremos ocasión de corroborar a partir de mañana.

DSC00502Parte de los expedicionarios, con Nico al frente, esperan el embarque hacia Nevsehir

Es tarde, pero la tierra que apreciamos no se diferencia mucho de la otra gran península que cierra el Mediterráneo. Capadocia, toda historia, arte y tradición, situada a más de 1000 metros sobre el nivel del mar, apenas se distingue de nuestra Meseta: adusta, seca, árida aún en esta estación. Pero no parece una tierra especialmente pobre, como denotan las urbanizaciones que encontramos y las carreteras que atravesamos. Por vías rápidas nos acercamos desde el aeropuerto de Nevsehir, nacido en los ochenta para el turismo, hasta Kayakapi, una ciudad situada en el corazón de la Capadocia monumental. El hotel Dinler, un cinco estrellas al que sin duda le sobra una, nos espera.

Mapa de Turquía (Europa)Las Penínsulas Ibérica y Anatólica cierran el Mare Nostrum

El día, que comenzó de madrugada, casi en el Finisterre, termina en  Capadocia, corazón de la Península Anatólica. Nos esperan la historia, el arte, la naturaleza y la convivencia con los buenos amigos del Verbo Divino que hacen posible estos viajes tan bien preparados. El cuadernillo que se nos ha entregado reza: “Grupo Estella. Pascua 2013. Antiguos alumnos/as y amigos/as del Verbo Divino. Turquía: entre Oriente y Occidente”. Ahí estamos. ¡Que el viaje nos sea propicio!

No olvido que es Jueves Santo. La Iglesia universal, también aquí en Turquía, aunque en sus ritos minoritarios latino y oriental, celebra la misa vespertina de la Cena del Señor. Quiero acordarme del papa Francisco que hoy ha salido del Vaticano para acercarse física y espiritualmente a una cárcel de menores de Roma. Es un signo de una Iglesia que quiere estar con los que sufren, los que padecen y los pobres de este mundo. La antífona que hoy han cantado los cristianos en buena parte de las celebraciones resume el sentido del día: Ubi caritas et amor, Deus ibi est/ Donde hay caridad y amor, allí esta Dios.

Retrato de un hilo

Celebramos hoy, 23 de abril, el día del Libro. Y no se me ocurre mejor forma de hacer partícipe a todos de esta celebración que glosar el último libro de poemas que he tenido en las manos, y que terminé hace unos días. Se titula Retrato de un hilo y recoge los poemas de Francisco Javier Irazoki, escritos entre Benarés y París, donde reside, entre 1991 y 1998.

La poesía de Irazoki no es fácil, resulta hermética y en no pocas ocasiones de difícil comprensión. Pero no hay ninguna duda de que la belleza anida entre sus poemas. Leo además, un libro firmado por el autor con la siguiente dedicatoria: “Para la biblioteca municipal de Estella, con gratitud”, dado que el autor presentó hace unas semanas allí el poemario.

Aprovecho también esta oportunidad del día del Libro para felicitar y agradecer la labor de bibliotecarios y bibliotecarias que nos facilitan, y mucho, la buena lectura, además de incitarnos a la misma con algunas cuidadas selecciones de textos. Para todos ellos, muchas gracias y, pese a los tiempos que corren, mucho ánimo.

Selecciono para finalizar un poema del libro que lleva por título “Última arenga a las tropas”.

 De este invierno guardaremos

Una magia superior a sus nieves.

Pasaron la escarcha y el granizo,

Y, adheridas a los ventanales,

Sobrevivieron unas flores blancas

Que no saben morir.

Vinieron los amigos

Y las comtemplaron

Desde el interior de la vivienda.

Como desquite contra el gris del cielo,

Cortamos una de las flores.

Hemos escondido,

Entre las hojas de un libro de música,

Esa muerte imposible.

 La cita completa del libro es la siguiente. F.J. Irazoki, Retrato de un hilo, Hiperión, Madrid, 2013, 74 págs.

El Buen Pastor

Icono bizantino representando al Buen Pastor

Ayer, IV domingo de Pascua, la liturgia nos presentaba  dos lecturas de gran interés. La primera hacía referencia al momento clave en que Pablo y Bernabé, a la vista del rechazo que su predicación provoca entre los judíos, deciden dirigirse a los gentiles. Un acto que, además de su profunda significación, expresa claramente las distintas sensibilidades existentes ya desde los primeros tiempos entre “conservadores” y” progresistas” representando Pablo, claramente, la segunda.

El evangelio del Buen Pastor, tan enraizado en la tradición semítica, dado que Israel fue básicamente un pueblo de agricultores y ganaderos, tiene hoy una traducción  nada fácil para nuestra civilización. Eso de que “somos las ovejas” no suena bien a nuestra mentalidad. Pero aunque la forma sea equívoca, el fondo del mensaje tiene plena actualidad.

Angel, el párroco de Oteiza, ha realizado una sencilla, actual y hermosa catequesis que queda resumida en una frase: ¿Por qué nos ocupamos tanto de cosas y nos preocupamos tan poco de las personas? Lo importante al final del día no es cuánto de bueno he hecho hoy, sino a quién he ayudado hoy.

Esto es aplicable a todos los órdenes de la vida, tanto al religioso como al civil. Y no es mal mensaje para mi tarea como parlamentario: lo importante son las personas, en especial, las que menos tienen.

Más de lo mismo

Tumba de Catalina y Juan de Albret en Lescar

El 2012 ha sido año especialmente significativo en materia de efemérides históricas. Convergían en ese año dos acontecimientos relevantes en la historia de Navarra, aunque con diferente impacto histórico y mediático: el octavo centenario de las Navas de Tolosa y el quinto centenario de la conquista de Navarra. La fecha que ha suscitado mayor atención y ha arrastrado mayor polémica ha sido, sin duda alguna, la correspondiente a 1512, inicio de la conquista de Navarra por las tropas castellanas con el apoyo de un importante sector del bando beaumontés.

En un artículo publicado en 2011 en esta misma sección, titulado “Víspera de aniversarios”, señalaba: “¿Seremos capaces de decantar, finalizadas las conmemoraciones, un mejor conocimiento de los hechos históricos, tras un debate científico en el participen todos los que tengan algo que aportar, y unas buenas publicaciones tanto monográficas como divulgativas? Si es así, las conmemoraciones habrán merecido la pena”.

Bien avanzado el año 2012 me atreví con una valoración provisional del aniversario: “Al margen de algunas excentricidades y fuegos de artificio que viviremos en los próximos meses, -y que efectivamente se produjeron- sería deseable ver publicadas las actas de los congresos, -como así ha sucedido-,  avanzar en una explicación más matizada de los acontecimientos, y cuidar con mimo la divulgación a estudiantes y gran público, tarea esta última especialmente delicada. Y todo ello, siguiendo la pauta aprobada unánimemente por todos los grupos políticos presentes en el Parlamento de Navarra el pasado 25 de mayo: pluralidad historiográfica, aliento agradecido a los historiadores en su imprescindible labor, y compromiso de no utilizar la conmemoración para dividir a los ciudadanía navarra, sino para aunar fuerzas en la dura batalla de ganar el futuro en la que estamos inmersos”.

Pero transcurridos unos meses de 2013, parece que lamentablemente volvemos a las andadas. El Parlamento de Navarra tuvo la oportunidad de debatir la pasada semana una moción presentada por los grupos nacionalistas, en la que se instaba al Gobierno de Navarra a velar por un cambio de relato, de manera que los escolares puedan conocer su historia a través de unos libros de texto que reflejen lo que verdaderamente sucedió entre 1512 y 1530. La moción partía de un error: pensar que es el gobierno el que dicta los textos a las editoriales,  y seguía con una desconfianza palmaria en la labor de los historiadores. Sectarios los hay en ambos bandos, pero la mayor parte buscan un relato ecuánime, apoyados en un mejor conocimiento de lo sucedido.

Tampoco han sido demasiado felices algunas iniciativas del propio Gobierno de Navarra. Me referiré de forma especial a la exposición que con el título “Escenario vivo de la historia” hemos tenido la oportunidad de contemplar en el atrio del propio Parlamento de Navarra. Los 18 paneles que la conforman, compuestos de hermosas fotografías y escuetos y atinados textos, apenas aportan nada novedoso a la conmemoración. Además, resulta poco comprensible que para glosar la conquista se eche mano de un mapa impreso en Roma en 1690 y que la exposición no tenga ni un solo párrafo en euskera. No es ese el mejor modo de fomentar  la convivencia lingüística ni de cumplir con lo estipulado en la Ley Foral del Vascuence, vigente desde 1986.

El trabajo historiográfico ha sido desigual, en ocasiones demasiado militante, pero globalmente fecundo. Y hoy conocemos el proceso histórico y su contexto mejor que ayer. Eso es lo esencial. Sobran los exabruptos de unos y la displicencia de otros. Y queda lo más importante: Traducir en textos divulgativos serios, al alcance de ciudadanos y estudiantes, lo esencial de un proceso que no es de nadie y que a todos nos interpela. Y esta es todavía, una asignatura pendiente.

Diario de Navarra, 18/4/2013

De las palabras a los hechos

File:Estella-Lizarra, Palacio de los Reyes de Navarra 03.JPG

Capitel de Roldan y Ferragut. Palacio de los Reyes de Navarra. Siglo XII

El mes pasado comparecieron en el Parlamento de Navarra los representantes de la Asociación “Estella-Lizarra, Ciudad Patrimonial de Navarra”. La iniciativa que persiguen es tan difícil como interesante: conseguir la declaración de la ciudad de Estella como Patrimonio de la Humanidad, un galardón que concede la UNESCO y que, por el momento, poseen 44 lugares en nuestro país.

La comparecencia en el Parlamento fue especialmente amable y la iniciativa contó con el visto bueno y la comprensión de los grupos. No solamente eso. Sirvió también para que algunos portavoces reconocieran que apenas conocen la Estella monumental, esa que quieren ver reconocida a nivel mundial.

Fijé la posición de nuestro grupo y manifesté nuestro compromiso con la iniciativa por tres razones: Estella lo merece, ha nacido de la sociedad civil, y la ciudad lo necesita.

Pero había que pasar de las palabras a los hechos, porque estas iniciativas beneméritas corren en riesgo de morir de éxito, cuando no de nostalgia. Por eso, en unión del secretario general de nuestro partido en Estella, Ignacio Sanz de Galdeano, veterano en las lides municipales y de Juan Andrés Platero, miembro de la Comisión Ejecutiva Regional y socio fundador de la Asociación, presentamos una batería de iniciativas para empezar a dar cuerpo a la idea. Son tres y su contenido, breve, es el siguiente.

1.- Solicitud de  una visita de trabajo de los miembros de la Comisión a Estella y al monasterio de Iratxe, a fin de que los parlamentarios puedan conocer in situ la valía del patrimonio de la ciudad.

2.- Presentación de  una moción en la que se insta al Gobierno de Navarra a colaborar activamente en el proceso para que la ciudad de Estella-Lizarra pueda ser declarada Patrimonio de la Humanidad.

3.- Presentación de una moción en la que se insta al Gobierno de Navarra a crear junto con el Ayuntamiento de Estella una comisión mixta de trabajo para estudiar el futuro de los edificios históricos vacíos de la ciudad.

Confiemos en que estas iniciativas contribuyan a dinamizar la idea y a que las instituciones se impliquen de verdad en un objetivo que nos interesa a todos.

Homenaje a los fusilados de Milagro

Hoy, 14 de abril de 2013, he participado en un acto emocionante: el homenaje a los milagreses y milagresas que padecieron la represión franquista durante y después de la Guerra Civil, organizado por la Asociación por la defensa de la memoria histórica de Milagro, con la colaboración del PSN-PSOE.

En el salón de actos de la Casa de Cultura, engalanado con banderas tricolores para la ocasión, y tras unas palabras de la presentadora, he abierto el turno de intervenciones en mi condición de presidente del PSN-PSOE. He recodado brevemente el contexto histórico de Navarra en el primer tercio del siglo XX,  las palabras de Prieto en una de sus visitas a la provincia en 1932: “ser socialista en Navarra exige grandeza e incluso heroísmo”, y la tarea desarrollada por la clase trabajadora en Milagro en tiempo de la Segunda República.  Me he preguntado por el delito cometido por los ¡78! milagreses asesinados en 1936. Y me he respondido: ser fieles a la legalidad republicana, defender los intereses de los más necesitados y luchar por mejorar las condiciones de vida de las clases trabajadoras.

Nuestro homenaje de hoy pretendía dos cosas: honrar la memoria de los que nos precedieron y recuperar una iniciativa que legítimamente nos corresponde y que otros han querido monopolizar y tergiversar. Nuestro objetivo, ya bien entrado el siglo XXI, es enterrar dignamente a los muertos y seguir trabajando para que la Ley de Memoria Histórica, torpedeada por el actual gobierno, sea de aplicación en Navarra. Debemos avanzar en el mapa de fosas, exhumar dignamente a los que restan por hacerlo y conseguir un digno reposo para todos.

Dado que la mayor parte de los asesinados eran militantes del PSOE y de la UGT, me he dirigido a los actuales militantes y simpatizantes con estas palabras: “somos un eslabón más de la cadena de militantes socialistas que han forjado la historia de nuestro partido. Cambian las formas, cambian los modelos, pero permanecen los objetivos: y el nuestro, un partido que se llama socialista, obrero y español, es no lo olvidemos, servir a los trabajadores, ayudar a los que menos tienen y hacer que la justicia, la libertad y la paz sean una realidad entre nosotros, la Navarra del siglo XXI”.

El acto ha continuado con un emocionante vídeo realizado por Juanjo Romano en el que los nombres de los asesinados, imágenes de los mismos y testimonios de los familiares han conseguido ponernos a todos un nudo en la garganta.

Josefina Campos y Joaquín Ulzurrun han puesto la nota emotiva a un acto que rezumaba cariño, deseo de reparación, cercanía y ni una pizca de odio. El canto de la internacional ha servido de colofón a la primera parte.

En una marcha cívica con la bandera republicana a modo de pancarta, hemos recorrido el trayecto hasta el cementerio. Allí, en el panteón levantado en 1978, tras la recuperación de la mayor parte de los restos, los nombres de los asesinados han sido pronunciados uno a uno, mientras familiares y amigos depositaban una rosa roja en la lápida. Las palabras de Jesús María Barrado, ajustadas y emotivas, y una doble jota, han servido de colofón a un acto bien preparado, necesario y siempre oportuno.

Sirva la letra de una de ellas como recuerdo de un día radiante de primavera en el que Milagro honró a sus hijos.

Dicen que dijo el juglar

Pueblo que canta no muere

Y si es verdad lo que dijo

Milagro no morirá.

Estella, Ciudad Patrimonial

Palacio de los Reyes de Navarra, siglo XII

Navarra es una tierra con un patrimonio cultural extraordinario. Dentro de este patrimonio, alcanzan un especial nivel los edificios histórico-artísticos, tan abundantes en nuestra geografía como consecuencia de su fecunda historia. Los más sobresalientes tienen la calificación de Bien de Interés Cultural (BIC), el máximo grado de protección previsto en nuestra legislación nacional y foral.

Pero existe todavía un escalón superior, nada fácil de ascender: la declaración del bien como Patrimonio de la Humanidad. En 1972, la Conferencia General de la UNESCO aprobó la “Convención sobre la protección del patrimonio mundial cultural y natural” y desde entonces, las instituciones locales, regionales y nacionales se han esforzado por incluir en la lista el mayor número de bienes. A día de hoy asciende a 44 el número de bienes españoles en la lista del patrimonio mundial, y de ellos solo el Camino de Santiago afecta directamente a Navarra.

Hace unos años, a iniciativa de los Amigos del Camino de Santiago de Estella, la arquitecta responsable de la coordinación de la candidatura del conjunto monumental renacentista de Úbeda y Baeza, uno de los últimos en ser incluidos en la lista, asistió a una jornada de trabajo en la ciudad del Ega para dar cuenta de su experiencia. Ya entonces se intuyó que la iniciativa era tan interesante como difícil. Pero la idea ha madurado y el día 20 de febrero de este año se presentó en sociedad la  asociación ciudadana “Estella-Lizarra, Ciudad Patrimonial de Navarra”, que acoge en su seno a representantes de la cultura, la educación y la empresa con el objetivo de “impulsar cuantas actividades culturales y económicas sean necesarias para conservar, restaurar y mantener el patrimonio natural, cultural y social, con un especial objetivo: lograr que Estella-Lizarra sea incluida en la lista de la UNESCO de ciudades Patrimonio de la Humanidad”.

La carta fundacional, bien trabajada, recoge con claridad los principios de la asociación –generar un modelo de desarrollo solidario basado en el patrimonio cultural-; los valores -equipo comprometido, transferencia de conocimientos, calidad y responsabilidad social-; y los objetivos -con especial hincapié en la declaración de la ciudad Patrimonio de la Humanidad-.

En mi doble condición de ciudadano y docente que  ha dedicado buena parte de su vida a enseñar a amar ese patrimonio al alumnado de Tierra Estella creo que la iniciativa reúne tres características dignas de ser resaltadas: Está, en primer lugar, justificada, porque el patrimonio cultural de la ciudad  y su entorno merece este reconocimiento. En segundo lugar, es una iniciativa que está trabada en la sociedad civil y surge de esta misma sociedad. Estella es, juntamente con Sangüesa, la ciudad de Navarra que posee un mayor número de asociaciones culturales de todo tipo. Y esta sinergia entre asociaciones culturales, instituciones, comercio y empresas es uno de los puntos fuertes de la candidatura. En tercer lugar, esta es una iniciativa necesaria. Estella no pasa por su mejor momento, ni en lo económico, tocada por la recesión, ni en lo político, con un ayuntamiento muy plural pero de difícil gobernanza, ni en lo social, con una crisis que se hace cada vez más presente. Y tiene, además, una serie de edificios históricos sin uso a los que hay que buscar una utilidad cultural y social. Necesita, por tanto, un revulsivo que una fuerzas y aglutine a sus ciudadanos en un objetivo común, y éste es especialmente oportuno.

Pero conviene ser cautos. La empresa es de envergadura y de largo alcance. Necesita unidad, paciencia, buen tino y mucha perseverancia, además de apoyo institucional, tanto municipal, como foral y nacional. También aquí, como en otros órdenes de la vida, nadie es imprescindible, pero todos somos necesarios. Si el objetivo se consigue, enhorabuena. Si no, enhorabuena también, porque solo el intento habrá merecido la pena.

Diario de Navarra, 4/4/2013