Presentación de candidaturas

 

Acabo de volver de Ansoáin -esa población de la cuenca de Pamplona radicalmente renovada tras las legislaturas comandadas por Alfredo García y Antonio Gila, ambos alcaldes del PSN-PSOE-, tras asistir a la presentación de las candidaturas al Parlamento de Navarra y a los ayuntamientos de nuestra Comunidad.

En un ambiente cálido y festivo y en un salón de actos coqueto y entregado, Antonio Gila, Elena Torres, Marcelino Iglesias y Roberto Jiménez han desgranado proyectos y reflexiones.

El alcalde de Ansoáin, breve y discreto, nos ha dado la bienvenida y nos ha deseado lo mejor para la etapa que viene. La vicesecretaria general y presidenta del Parlamento nos ha dejado unas cifras especialmente significativas. Serían el mejor resumen de las elecciones 2011:

–         Candidaturas presentadas: 83 (79 municipios y 4 concejos)

–         Candidaturas nuevas: 19

–         Nuevos cabezas de lista: 55 (66,3%)

–         Mujeres cabezas de lista: 20

–         Hombres en las listas: 513 (57,17%)

–         Mujeres en las listas: 384 (42,83%)

–         Candidatos menores de 30 años: 87

–         Porcentaje de población con candidatura PSN-PSOE: 86,65% (551.883 habitantes)

El secretario de organización federal, en su estilo sosegado y tranquilo, ha subrayado los lazos que nos unen a navarros y aragoneses, ha animado a todos, en especial a Roberto, a dar el máximo en estas elecciones y ha ponderado las políticas del gobierno socialista en España.

El secretario general del PSN-PSOE y candidato a la presidencia del Gobierno de Navarra ha adoptado un aire institucional y propositivo, que me ha gustado especialmente. Tres mensajes claros resumirían su discurso: es necesaria la movilización del voto progresista porque juntos somos más. Disponemos de las dos cosas necesarias para enfrentanos con éxito a unas elecciones: un equipo humano y un buen programa, y ha emplazado a Yolanda Barcina a debatir donde y cuando quiera sobre las cuestiones programáticas que diferencias a uno y otro proyecto. Y con pulso firme y un aire pedagógico indudable, ha desglosado algunas de las propuestas más significativas en empleo, educación y políticas sociales.

Buen sabor de boca, el que ha dejado el encuentro. Cabe esperar que el mensaje cale, seamos muchos los que desde el bloque social de progreso nos acerquemos a las urnas y consigamos un buen resultado. Si es así, el que saldrá beneficiado es el Estado del Bienestar y, por ende, los sectores más necesitados de la sociedad navarra.

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Un paréntesis madrileño

 

Siguiendo una vieja costumbre de hace ya muchos años, el domingo 24 de abril, día de vuelta para muchos, salí a realizar una corta e intensa visita cultural a la España interior. Se trataba, en esta ocasión, de enseñar Madrid a nuestro hijo Iñigo que, pese a sus 20 años, no había visitado detenidamente la capital.

El autobús Pamplona-Logroño-Madrid, nos trasladó de forma cómoda y barata, aunque algo lenta, a la capital de España en un hermoso viaje en el que pudimos apreciar la esplendorosa primavera interior, con verdes de todos los matices a su paso por las provincias de La Rioja, Burgos, Segovia y Madrid. A la una en punto de la tarde, el autobús terminó viaje en la terminal de la Avenida de América y un taxi nos acercó hasta nuestro hotel al comienzo del Paseo del Prado. El primer día tenía un objetivo definido: almuerzo campestre en el Retiro, visita a lo esencial de la colección permanente del Museo del Prado y largo paseo por el Madrid de los Austrias para cenar los huevos rotos en la Taberna de Lucio, sita en la Cava Baja. Hacer de cicerone con Iñigo, yo que en tantas ocasiones lo había hecho con mis muchos alumnos del instituto, me resultó especialmente gratificante. Y ver que Iñigo disfrutaba con los autores que había estudiado en este mismo curso de su grado de Comunicación, todavía lo acrecentaba más. El Prado, como siempre, espléndido y multitudinario.

El día siguiente lo dedicamos al paseo urbano por el Madrid de los Austrias: Atocha arriba hasta la Plaza Mayor, Calle Mayor, Viaducto, La Almudena, Palacio Real, templo de Debod, Plaza de España, Gran Vía y Paseo del Prado. Lástima que la visita de los emires de Qatar y la preparación de la cena de gala, nos impidieran el paso al palacio real, a mi juicio una de las más hermosas sedes reales de Europa. El día terminó, pese al irredentismo barcelonista de Iñigo, con una visita al Santiago Bernabeu, en vísperas de la apasionante semifinal Madrid-Barça. El estadio es un mundo en sí mismo, con lugares de ensueño para los mitómanos: sala de trofeos, vestuario, césped, palco y tienda. Por algo es el museo más visitado tras el Prado: 30.000 personas en este puente de Semana Santa. El día terminó con una cena en la Taberna Real, junto al Teatro Real, lugar casi obligado de parada en nuestras visitas a la capital.

El último día, el objetivo era el Thyssen. De nuevo, optamos por la colección permanente, dejando de lado las exposiciones temporales. Cada día me gusta más este museo. La selección de obras, desde el siglo XIII hasta nuestros días, tiene mucho interés y, en no pocas ocasiones, es espectacular. Espero y deseo que las diferencias entre la ministra Sinde y la baronesa no degeneren en una gresca perjudicial para todos y el museo siga con vida muchos más años. Ganaremos todos.

De nuevo el autobús, que sufría en la castigada autovía Madrid-Burgos, nos acercó en poco más de cinco horas hasta Estella, con la satisfacción de haber pasado un paréntesis digno de tal nombre. Tres días para vivir emociones juntos, reir, disfrutar y desconectar. Una visita que pudimos compartir a través de Skipe con Javier, el otro miembro de la familia, residente desde hace unos meses en Mexico.A los cuatro nos espera una dura etapa. A María Luisa, el trabajo y las guardias. A Iñigo, los exámenes acumulados de junio y septiembre, según el nuevo modelo implantado por Bolonia. A Javier, su nuevo trabajo en DF. Y a mí, la campaña electoral, ya a la vuelta de la esquina. A ella espero dedicarme con todo mi empeño.

Domingo de Resurrección

 

¡El Señor ha resucitado. Aleluya!

 Tras la vigilia pascual, intensa en horas y acontecimientos salvíficos, la Iglesia proclama la Buena Nueva definitiva: Jesús ha resucitado. Es la gran noche y el gran día, que iluminará el tiempo pascual.

 “El primer día de la semana, María Magdalena feu al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús y les dijo: “Se han llevado al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro: se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo, pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en sitio aparte.  Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la escritura: que él había de resucitar de entre los muertos”.

Juan 20, 1-9

Sábado Santo

 

“O vos omnes qui transitis per viam”

 El sábado santo es un día para la espera y la esperanza. La liturgia dedica una especial atención a las Lamentaciones del profeta Jeremías, un canto fúnebre que refleja en sus versos la muerte, la destrucción y la culpa, pero también la absoluta confianza en Dios. Jerusalén y el templo están destruidos y los representantes de la nación se hallan desterrados. Dios ha permitido este desastre, porque el pueblo no ha escuchado su mensaje anunciado por los profetas. El castigo aceptado se convierte así en principio de esperanza y en punto de partida para renovar la confianza plena en el Señor que nunca abandona (Lamentaciones 3, 40-42).

El párrafo más repetido, puesto en boca de Sión, y aplicado posteriormente a la figura de María, es el verso 12 de la primera Lamentación, que dice así:

“O vos omnes qui transitis per viam, attendite et videte

si es dolor similis sicut dolor meus.

Attendite universi populi, et videte dolorem meum :

si es dolor similis sicut dolor meus”.

“Vosotros, los que pasáis por el camino, mirad y ved

si hay dolor semejante al mío.

Atended pueblos del mundo, y ved mi dolor,

Si existe dolor semejante al mío”.

La historia de la música conoce interpretaciones varias sobre este texto. Pero probablemente ninguno alcanza la perfección del motete del mismo título de Tomás Luis de Victoria. El gran músico español del renacimiento, nacido en Ávila en 1548 y fallecido en Madrid en 1611, funde espíritu, religión, estilo y técnica en una obra de la más alta calidad estética y musical. Forma parte del Responsorio de Tinieblas para los Maitines del Sábado Santo. Está interpretado por el grupo The Sixteen, bajo la dirección de Harry Christophers. Es una pieza para disfrutar, sentir y orar.

Viernes Santo

 

“Mirad el árbol de la Cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo. Venid a adorarlo”

 Este triste y lluvioso 22 de abril celebra la iglesia la festividad del Viernes Santo. Y, como ayer, la celebración consta de varias partes: la liturgia de la Palabra, la oración universal, la adoración de la Cruz y la comunión. Tras la celebración, si el tiempo lo permite, Navarra y España entera iniciarán los desfiles de la procesión del Santo Entierro, la más conocida y populosa de cuantas se celebran a lo largo de la semana.

 “Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado “de la Calavera” (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio Jesús (…)

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:

–         Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Luego, dijo al discípulo:

–         Ahí tienes a tu madre.

Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:

–         Tengo sed.

Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo:

–         Está cumplido.

E inclinando la cabeza, entregó el espíritu”.

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Juan, 19, 17-30.

Jueves Santo

 

“Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado”.

 Estos días de primavera ya florida, de acuerdo al peculiar calendario litúrgico, los cristianos celebramos la Semana Santa. Días de descanso para muchos, y para otros también de recogimiento y oración. Entre Oteiza y Alloz, espero tener tiempo para ambas cosas y retomar fuerzas, en cuerpo y espíritu, para la dura etapa que viene.

Los apuntes de estos días abandonarán la actualidad que habitualmente nos acompaña, y versaran sobre los grandes misterios que celebramos los cristianos.

Hoy es Jueves Santo, el día del amor fraterno. La liturgia es rica es gestos y significado: misa de la Cena del Señor, lavatorio de los pies y reserva solemne del Santísimo.

Pablo de Tarso, en su carta a los fieles de Corinto, recoge la esencia del misterio que hoy celebramos:

“Hermanos:

Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo:

–         Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.

Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:

–         Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.

Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

 De la carta de San Pablo a los Corintios, 11, 23-26.

El Día de la Rosa

 

Los humanos somos gente que vivimos en comunidad. Nos necesitamos unos a otros para hacernos compañía, compartir ideales, trabajar y descansar juntos y hacer proyectos de vida en común. Y esto, en los más variados frentes: el familiar, el social, el deportivo, el cultural y el político.

Los partidos políticos, genuina representación de la sociedad y cauce de participación en la vida pública, tal como los define la Constitución de 1978, suelen tener instituido un día anual para que sus militantes y simpatizantes se reúnan, escuchen a sus líderes, intercambien saludos y opiniones, y vivan, en  definitiva, una jornada de hermandad.

Y eso es lo que los socialistas navarros hicimos el domingo pasado, en las instalaciones de REFENA, el recinto ferial de Navarra sito en el límite entre Pamplona y Berriozar.

Tras la llegada de los autobuses y coches particulares y el almuerzo para los más madrugadores, se desarrolló el acto político con la presencia de Juan Moscoso, Pepe Blanco y Roberto Jiménez. El recinto habilitado para la ocasión reunió las características de evento mayor: gran escenario, muchas cámaras, mensajes de ámbito nacional y tomas de televisión de gran impacto. Juan Moscoso, el anfitrión y candidato a la alcaldía de Pamplona estuvo, fiel a su estilo, sobrio y breve. Juan es persona más brillante en la distancia corta que en el estrado del mitin. Pero su discurso fue ajustado y eficaz. Pepe Blanco elevó el tono de la voz, el carácter mitinero y la temperatura ambiente. Tres ideas esenciales condensaron su discurso: un elogio a la labor del socialismo navarro y su líder, Roberto Jiménez, en el complicado proceso vivido en los últimos años; una crítica directa a la labor del PP en la gestión y desarrollo de la crisis; y un voto de confianza en los resultados del PSN-PSOE en las inmediatas elecciones. Con una frase que esperemos sea realidad: la remontada del socialismo comenzará el próximo mes en Navarra.

Roberto Jiménez, secretario general y candidato a la presidencia del Gobierno de Navarra, sin  abandonar el tono que la ocasión requería, adoptó un aire básicamente institucional. Saludó a militantes, simpatizantes, sindicalistas y amigos venidos de otras comunidades; desgranó algunos puntos básicos del programa del PSN-PSOE para estas elecciones: empleo, educación, salud, bienestar social; y apeló a la movilización del voto progresista: si votamos todos, somos más.

La jornada continuó con una comida de hermandad y una animada sobremesa en la que, a los sones de la orquesta Nueva Etapa, pudimos corear, bailar y divertirnos con los sonidos de hoy y de ayer.

El resumen, nada neutral pero creo que ajustado, es el siguiente: hemos cargado las pilas para la etapa que viene, el partido está unido y con ganas, tenemos un buen programa, tenemos más listas municipales que nunca, y esperamos que la ciudadanía comprenda la difícil tarea que hemos realizado en favor de la estabilidad institucional. Esta misma ciudadanía será quien quite o dé razones dentro de escasas semanas. Hasta entonces, sólo queda trabajar duro para explicar lo realizado. Y hacerlo de forma civilizada y convincente. En ello pondremos nuestro máximo empeño.