Una intensa semana musical

 

Además  del curso político, septiembre señala el comienzo de otros cursos: académico, deportivo, judicial y cultural. Entre las actividades culturales, uno de los ámbitos que procuro seguir más detenidamente y que me producen más deleite es el musical, sobre todo el referido a la música clásica. De ahí que asista con relativa regularidad a los conciertos de la Sinfónica de Navarra, la Filarmónica, y a algunas actividades de Baluarte y el Gayarre.

Septiembre es un mes muy prolífico en actividades musicales. Comienza con la Semana de Música Antigua de Estella, este año con algunas novedades dignas de interés. Además del ciclo de conferencias de Manuel Horno, persona polifacética y valiosa, este año se ha iniciado la sección Música en el jardín. La capilla de música de la catedral, dirigida por Aurelio Sagaseta, nos brindó un agradable concierto a base de piezas jacobeas de la época moderna en la primera parte, y del gran Bach en la segunda. Una positiva experiencia, que merece la pena ser continuada. Los conciertos de San Miguel estuvieron también a gran altura. Los King´s Consorts, la estrella de la programación,  estuvieron espléndidos, acompañados de la soprano y el trompeta, ambos dos formidables. Bernard Brauchli, nos ofreció el miércoles un concierto de clavicordio, un auténtico lujo para melómanos y entusiastas. Los instrumentos que utilizó, ambos originales procedentes de la Europa central y Portugal, sonaron espléndidamente, con Antonio de Cabezón como autor más representativo. El sábado fue un novedoso grupo venido expresamente de la Borgoña francesa, Arsys Bourgogne, que interpretó un programa con obras de Monteverde y Frescobaldi, acompañado de órgano, tiorba y violoncelo. La interpretación del coro, afinadísimo, maleable y potente, fue memorable. La entonación de la melodía gregoriana por parte de los hombres en las piezas de Monteverde era suficiente para contrastar su calidad.

Tampoco estuvo nada mal la inauguración del curso de la Sinfónica de Navarra. El programa tenía un doble interés. Escuchar una obra absolutamente inusual para arpa y orquesta de Ginastera con solista de lujo, y ver la progresión enorme de Juanjo Mena, al que conocí hace muchos años cuando iniciaba su carrera con las orquestas de la tierra.

La OSN inició el curso con buen pulso y buen sonido. Esperemos que el año nos depare buenas veladas.

Y la semana entrante continúa con el Concurso Internacional de Canto Julián Gayarre. Lo seguiré atento, porque tengo la impresión de que está un poco estancado, pese a las declaraciones de Teresa Berganza.

Como verán, densidad y calidad para comenzar. Lamentablemente, no todo el panorama cultural está a la altura de la música clásica. Pero es de justicia señalar que el avance experimentado en este ámbito es considerable. A todos, especialmente a los amantes de la música culta, les deseo un buen curso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s