Romanorum vita

Recreación de una calle romana en la exposición

Una de las características que definían a las cajas de ahorro existentes en nuestro país hasta hace poco tiempo era su carácter social. No olvidemos, aunque ahora parezca un sarcasmo, que casi todas ellas llevaban por nombre oficial “Caja de Ahorros y Monte de Piedad”. Estos objetivos fundacionales se concretaban en una obra social que incluía a la cultura como uno de sus ámbitos preferentes. En el caso de la CAN, atrás quedaron sus sucesivas apuestas por el arte contemporáneo, las grandes exposiciones de patrimonio, y el programa “tú eliges, tú decides”. Tras la debacle de la entidad y su integración en Caixabank, ésta ha quedado reducida a una fundación que deberá definir sus líneas de actuación y gestionar sus todavía apreciables fondos.

La que continúa su marcha es la obra social de la Caixa, una de las pocas que se han salvado del naufragio general y  la más potente del grupo. Sus exposiciones monográficas son una actividad clásica y algunas de ellas -La ciencia andalusí y Érase una vez…¡el habla!- las he glosado para ustedes en esta misma sección. En esta ocasión, y situada en la plaza de Baluarte, un espacio especialmente propicio, la exposición lleva por título “Romanorum vita” y trata de evocarnos la vida diaria en una ciudad romana.

No es fácil cumplir tal cometido en 400 metros cuadrados, que apenas permiten reproducir un trocito de calle, y una domus, una casa de clase acomodada. Con la ayuda de toda clase de recursos audiovisuales e infográficos, la calle toma vida, escuchamos los ruidos de los viandantes, leemos pasquines y grafittis, olemos a comida en la cocina o a pis en las letrinas, y vemos pasar a esclavos, libertos y ciudadanos libres a realizar sus actividades ordinarias. El núcleo central de la exposición está constituido por la reconstrucción de la domus, donde el atrio, la cocina, el comedor, el despacho y el dormitorio se nos presentan con el ajuar doméstico y los escasos muebles que los conformaban.

Si la exposición se quedara aquí, apenas habría cumplido su labor. Sin duda es formalmente correcta y con algunos logros notables, pero no deja de ser una recreación de cartón piedra que transmite una cierta frialdad. La exposición, no obstante,  tiene una doble proyección que merece ser destacada.

En primer lugar, su vertiente educativa y didáctica. En la dirección www.romanorumvita.com se puede encontrar toda la información sobre la exposición, recursos educativos, propuestas para profesores y alumnos, rutas turísticas, vídeos, audios y una visita virtual por la ciudad romana de la exposición. La muestra es también una exposición 2.0. Con tiempo y a través de Flickr, Youtube y Del.icio.us, uno puede descubrir un gran número de recursos, imágenes y audiovisuales on line sobre el mundo romano.

Pese a todo lo dicho, visto y oído, nada puede sustituir a una visita personal o en grupo a un enclave romano de verdad. Y esto en Navarra, la tierra de los vascones, intensamente romanizada, lo tenemos al lado de casa. Les recomiendo tres lugares de especial interés: el museo de Navarra, Andelo y la villa romana de Arellano. En el primero podrán admirar, además de su espléndida colección de mosaicos, aras y miliarios, las vitrinas con el ajuar procedente de las excavaciones realizadas en los últimos lustros. Andelo, además de conocer un complejo hidráulico de primer nivel,  nos ofrece la posibilidad de transitar por una pequeña ciudad romana, pisar una calle todavía en aceptable estado y sentir la huella de la historia. Y Arellano recrea la vida en una gran explotación agrícola en el bajo imperio, convertida además en santuario de peregrinación comarcal.

Tómese usted la exposición como aperitivo, porque el verdadero festín lo tiene en su propia casa, la Navarra vascona,  y le está esperando.

Diario de Navarra, 30/5/2013

El TAV, otro consenso básico roto

See full size image

La historia nos enseña que el progreso social y económico de un territorio suele ir vinculado, entre otros factores, a una adecuada red de infraestructuras viarias, costosas a corto plazo en programación e inversión, pero muy fructíferas vistas en perspectiva histórica de larga duración. Así ha sucedido también en Navarra. El impulso de esta red en la segunda mitad del siglo XX guarda una  relación directa causa-efecto con el proceso de modernización experimentado por la sociedad navarra, proceso del que hemos despertado abruptamente con la llegada de la profunda crisis en la que estamos inmersos.

Navarra ha vivido un proceso paralelo, aunque divergente, en materia ferroviaria. La Ley General de Ferrocarriles, pistoletazo de salida de la generalización del tendido ferroviario en España se promulgó en 1855. Unos años después, la capital quedaría unida por ferrocarril con la Ribera. La idea de trazar una línea directa con Francia, vía Alduides, no encontró apoyo financiero ni político y su alternativa fue enlazar con la frontera vía Alsasua y empalmar con el Madrid-Irún. En conclusión, Navarra perdió este primer tren del progreso y el ferrocarril no tuvo sino un impacto reducido en el desarrollo socioeconómico de los dos últimos siglos.

La segunda oportunidad de subir al tren de la modernidad se presentó hace ya más de 30 años. El reportaje de Diario de Navarra de 25 de abril de 2010 y el artículo en este mismo medio de Miguel Muñoz, ex director de Obras Públicas del Gobierno de Navarra, del pasado martes 21 de mayo me eximen de repetir la cronología de los hechos. Señalaré simplemente los más sobresalientes. Tras unos años de estudios y gestiones discretas ante los ministerios correspondientes, el Consejo de Ministros de 4 de marzo de 1994 aprobó el Plan Director de Infraestructuras 1993-2007. Este plan incluía el “Corredor Navarro de la Alta Velocidad”. Pese a las dificultades económicas que ya comenzaban a ser palpables, el 9 de abril de 2010 el Gobierno de España y el Gobierno de Navarra suscribieron un Convenio para la construcción del tramo Castejón-Pamplona que, aunque imperfecto, suponía un anclaje en la red española con soporte europeo. Este acuerdo lo firmaron los gobiernos de dos fuerzas políticas divergentes, socialistas y regionalistas, que tenían en común dos objetivos básicos: ambos creían que este era un proyecto estratégico de futuro y ambos apostaban y lo siguen haciendo por una Comunidad propia y diferenciada, integrada en España y vertebrada en Europa con el TAV como elemento básico de cohesión y progreso. Un tren pensado para transportar mercancías y personas que nos sitúe en el mapa logístico europeo, que en buena medida definirá las redes del progreso en el próximo medio siglo.

Pues bien, ese mismo Gobierno de Navarra sostenido por el mismo partido -UPN- que firmó el acuerdo, acaba de aceptar cambios sustanciales en el Convenio firmado que desvirtúan notablemente el modelo y lo convierten en un híbrido que tal vez sea la peor de las soluciones posibles.

Ante esta situación de dificultad, ¿qué debería de haber hecho la Presidenta del Gobierno de Navarra? El sentido común indica, y más si se está en flagrante minoría política y parlamentaria, que lo oportuno hubiese sido contactar con el partido con el que se firmó el Convenio, diseñar juntos la forma de hacer frente al problema y liderar un movimiento político y cívico que exigiera del Gobierno de España el cumplimiento del acuerdo, aunque se hubieran tenido que renegociar los plazos de ejecución. Pero la práctica ha distado mucho de lo que aconsejaba el buen juicio y la sensatez política. Una doble comparecencia en el Parlamento del consejero de Fomento y la Presidenta sirvió para dar a conocer el acuerdo alcanzado con el Gobierno del PP y tratar de vender las bondades del nuevo proyecto. Todo ello con el indisimulado regocijo de los partidos nacionalistas, contrarios a un proyecto que reforzaba a la Comunidad y su futuro, y que no ha necesitado de una coordinadora específica para arrumbarlo porque la oposición la han ejercido los gobiernos nacional y foral.

Nuestra propuesta sigue en pie. El PSN-PSOE pide a la presidenta del Gobierno de Navarra que lidere el proyecto, movilice a las fuerzas económicas y sociales, defienda el cumplimiento del Convenio y renegocie los plazos si fuere preciso. Si así lo hace debe saber, como lo ha manifestado públicamente nuestro secretario general, que tendrá nuestro apoyo decidido. Si por el contrario opta por plegarse a los dictados del PP, sepa que nos tendrá enfrente. Y constataremos, una vez más, la ruptura de uno de los pocos consensos básicos que todavía estaban vigentes. Nadie nos podrá imputar el adicional deterioro que esto supone. ¿A dónde nos conduce usted, señora presidenta? No convierta el descarrilamiento en inevitable.

Román Felones Morrás

Presidente del PSN-PSOE y parlamentario foral

Seminario de las dos Navarras

2013-05-21 11.37.34Asistentes a la sesión en la casa de cultura de Olite

Esta mañana se ha celebrado en Olite el IX seminario de las Dos Navarras, que ha reunido  a autoridades y representantes de asociaciones civiles de uno y otro lado del Pirineo. En esta ocasión estaba dedicado a iniciativas distintas relativas al turismo cultural.

La primera ponencia, “Turismo cultural en la Zona Media de Navarra” ha estado a cargo de Javier Adot y Katrin Setuáin, responsables de la empresa Guiarte, gestora de servicios turísticos. En un lenguaje coloquial, los dos jóvenes profesionales han hecho un recorrido de su trayectoria que les ha llevado a ser una empresa de referencia que ocupa a 15 personas, casi todas de la zona y en un 90% mujeres. Un buen trabajo, bien realizado, donde el pundonor y el buen hacer han estado presentes.

La segunda ponencia, con el título “Sonidos de Iranzu”, la ha protagonizado Charo Apesteguía, gerente de la Asociación Turística Tierras de Iranzu. Conseguir un programa de interés en una zona como esta pequeña comarca de Tierra Estella tiene mucho mérito: 5 ayuntamientos, 40 entidades de población, apenas 3.000 habitantes y 80 entidades agrupadas del sector público y privado son sus cifras más significativas. Con merecimiento, este año han recibido el premio a la empresa turística del año.

La tercera ponencia “Itinerario de Patrimonio Industrial entre las localidades de Eugi y Banca”, ha sido presentada al alimón por la presidenta del concejo de Eugi, Maite Errea, y Mixel Oçafrain, alcalde de la localidad bajonavarra de Banca. Un proyecto transfronterizo que está dando sus primeros pasos y que tiene el interés adicional que trata de unir en torno al turismo a los habitantes de uno y otro lado del puerto de Urkiaga.

La segunda parte, a la que no he asistido, ha tenido un carácter más protocolario, visita a monumentos y bodega incluidos.

Dos conclusiones he sacado de la jornada: el interés de los pequeños proyectos en el desarrollo de las comarcas, y el potencial del turismo cultural en el desarrollo de la Navarra rural. Bienvenidas sean, pues, estas iniciativas de hermanamiento de ambas Navarras, más necesarias si cabe en esta época de crisis.

Turquía. Éfeso: Roma y el cristianismo se dan la mano. 1 de abril (V)

DSC00587Buena parte del grupo posa ante el estadio de Afrodisias

El muecín nos despierta a las 6 menos cuarto de la mañana, a la misma hora que suena el despertador. El día se presume intenso, hay kilómetros de por medio y es preciso madrugar. El paisaje a través de Caria, la región próxima al mar que vamos a recorrer, adquiere ya los rasgos típicos del mundo mediterráneo: valles feraces regados por los ríos procedentes de la meseta, progresiva presencia de olivares y frutales y suave descenso hacia el mar. Y todo ello por buenas carreteras, la mayor parte convertidas recientemente en autovías.

DSC00578Los órdenes arquitectónicos están presentes en todo el conjunto

El primer destino es Afrodisias, capital histórica de Caria y famosa por el culto a Afrodita y su templo. La ciudad, algo ajena a los circuitos turísticos, constituye una gran sorpresa. Su esplendor data de los primeros siglos de la era cristiana, cuando Marco Antonio y Tiberio le brindaron su protección. Los restos son impresionantes y de gran calidad material y  técnica. El mármol es el material ordinario de construcción y los tambores, capiteles, entablamentos y sarcófagos pululan por doquier. Dos elementos me han parecido especialmente llamativos.

DSC00584Vista parcial del estadio, uno de los más completos del mundo romano

El estadio, el más completo que haya visto nunca, con la grada casi intacta y capacidad para 30.000 personas, y el teatro, impecable de sonoridad, elegancia, belleza formal y exquisitez en los detalles. Las termas, el pórtico de Tiberio, el odeón, el templo de Afrodita y el Sebasteion, templo dedicado a Augusto, son otros elementos dignos de mención.

La mañana fresca, la ausencia de turistas, el verde primaveral y la belleza del lugar ayudan  a disfrutar de un momento especialmente atractivo. Afrodisia es enclave que justifica por sí solo un viaje a Turquía, que cada día que pasa ofrece más alicientes.

DSC00585Santos Ursúa, todo un patricio romano sentado en su localidad

El descenso de Afrodisias hacia la costa lo seguimos haciendo entre frutales y naranjos, en medio de tierras feraces. Y tras un largo trecho en duermevela nos acercamos a Efeso, ayer urbe poderosa y hoy apenas una pequeña ciudad de 20.000 habitantes a la que la cegadura del puerto condenó a la insignificancia.

DSC00579El pórtico de Tiberio,  todavía esplendoroso, recibe al visitante

Éfeso nos evoca hoy, por un lado, la ciudad romana poderosa, con un templo de enormes dimensiones, el de Artemisa, considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo, y una ciudad excepcional, la más espectacular que yo haya visto nunca del mundo antiguo;

DSC00595La calidad del material y del artista corren parejas en este entablamento del odeón

y por otro, los comienzos del cristianismo de la mano de Pablo de Tarso, que dedicó una carta a los habitantes de la ciudad y pasó temporadas aquí en los sucesivos viajes misioneros, y de Juan evangelista, que vivió también aquí tras la destrucción de Jerusalén, sufrió destierro en la isla de Patmos donde escribió el Apocalipsis y acogió –presuntamente- a María, la madre de Jesús, mientras estuvo en este mundo.

DSC00603Vista general de la basílica bizantina de San Juan Evangelista

La visita la iniciamos por la colina situada en la actual ciudad de Selçuk, donde Justiniano levantó una gran iglesia bizantina sobre la pequeña iglesia que acogía la tumba de San Juan Evangelista. Sus enormes dimensiones acreditan el buen hacer de la época de Justiniano y en ella se pueden apreciar todas las características del estilo bizantino. Desde la colina se aprecia la ubicación del Artemision, el gran templo del que solo quedan restos de una de sus muchas columnas. Más tarde, en el museo de arqueología de Estambul podremos apreciar la maqueta del templo y los restos de columnas, frisos y otros elementos del mismo.

DSC00610Vista exterior de la Casa de la Virgen en Éfeso

La subida hasta la Casa de la Virgen, en lo alto del monte, nos permite apreciar la belleza del lugar y su estratégica posición frente al mar. La Casa de la Virgen, un lugar con mucho encanto natural y espiritual, aunque la edificación sea nueva con unos cimientos del siglo I, me trae el recuerdo de los paúles, congregación que a finales del siglo XIX propició el comienzo de las peregrinaciones. Sorprende que la imagen venerada sea la Virgen Milagrosa sin sus rayos, nada sorprendente para quienes crecimos cercanos a las hijas de la caridad, Santa Catalina Labouré y la medalla. Unos paneles en múltiples lenguas tratan de explicar la historicidad de los hechos, basados en los textos y la lógica. Sea o no verdad, que no es lo más importante, el espacio sencillo y recoleto, visitado por los dos últimos papas, es proclive a la emoción y la nostalgia.

2013-04-01 15.58.46El matrimonio Felones-Martínez de Eulate delante de la biblioteca de Celso

La bajada de la Casa de la Virgen conduce a la más espectacular ciudad helenística y romana que yo haya visto nunca. Las calles de un mármol impoluto, los templos, el ágora, las casas de la ladera, las fuentes, las letrinas, todo nos habla de una ciudad excepcional por la calidad y riqueza de sus construcciones. Pero hay dos elementos que sobresalen sobre los demás, la biblioteca de Celso, construida ya en el siglo II a.C., magnífico ejemplo de la asimilación del mundo helenístico por el romano, y el gran teatro adosado al monte Pion, también de época romana, con capacidad para 25.000 espectadores. No sé qué resulta más emocionante, si la vista desde el teatro hacia el puerto, hoy retirado 7 kilómetros, o la entrada a la ciudad desde la vía Arcadiana, que comunica el puerto con el teatro. Impresionante.

2013-04-01 16.39.33Vista general del gran teatro de Ëfeso

La conjunción latina logró uno de esos momentos mágicos que ocurren en los viajes. Una pareja sudamericana bailaba en el escenario y animados y jaleados por nuestro grupo derrocharon simpatía, alegría y buen ritmo.

El peaje del día lo constituyó una visita a una fábrica de pieles con desfile incluido. El presentador, José, español en Turquía, cantó las excelencias de los prendas y dirigió las ventas que, como siempre, dieron su fruto.

2013-04-02 06.03.47Vista de Kurahasi, con la isla en Samos en el horizonte

De Éfeso, adivinado a lo lejos, a Kurahasi, localidad costera nacida al calor del turismo. El alojamiento, un típico e insípido hotel de playa, nos deparaba una última sorpresa. Desde la habitación se divisaba enfrente la isla griega de Samos, apenas distante de la costa unos kilómetros. Samos, como casi todas las islas del Egeo, resultan hoy una paradoja de la historia.

San Gregorio Ostiense

2013-05-20 13.10.43Momento de la bendición de los campos

He participado, un año más, en la romería de Los Arcos a San Gregorio Ostiense. El viaje desde Pamplona, en una mañana encapotada, fresca y gris ha sido un goce para los sentidos. El campo, que ya debería tender hacia los amarillos y terrosos varios, todavía se mantiene en un infinita gama de verdes. Y si todo el trayecto ha sido hermoso, la entrada desde la autovía a la altura de Arróniz todavía ha incrementado un peldaño esta belleza. Pocos lugares simbólicos de las barreras climáticas de Tierra Estella tan significados como la carretera Urbiola-Olejua en el momento de asomarse a los valles de la Berrueza y Valdega. El contraste entre el verde del cereal y la tierra roja de las pocas piezas en barbecho resalta todavía más la singularidad de una tierra rica en poblaciones, escasa en habitantes y feraz en producción.

La subida desde Sorlada ha sido tranquila y el alto de Piñalba no tenía el bullir de años anteriores. El mal tiempo ha retraído a los arqueños y la presencia de vecinos y cofrades era casi testimonial. Sin embargo, allí estábamos más invitados institucionales que nunca. Además de los de casa, el consejero Morrás y yo mismo, las dos máximas autoridades de la Comunidad, y las corporaciones de Los Arcos y Sorlada. Tras el beso de las dos cruces parroquiales y el intercambio de varas de los alcaldes respectivos, se ha iniciado la ceremonia religiosa casi en familia. Tras la eucaristía, en la que un año más hemos asistido al rito del paso del agua por la cabeza del santo, ha tenido lugar la procesión con la bendición de los campos: tanto los ubérrimos de la Berrueza, como los menos generosos que miran hacia la tierra llana de Los Arcos.

Este día es ocasión propicia para saludar a unos y otros, rememorar tiempos más jóvenes y volver a admirar unos de los conjuntos barrocos más notables de Navarra. La jornada ha tenido un punto de nostalgia contenida. Por primera vez en muchos años, mi madre, que cumplirá pronto los 89, no ha asistido a la romería. Confiemos en que el año próximo sea posible.

2013-05-20 13.17.10Los feligreses pasan por debajo del palio tras la veneración de las reliquias

Como ejemplo de esa religiosidad popular que parece declinar, he aquí unas letrillas que se cantan en la procesión:

Italia su cuna/España su amor/Sepulcro glorioso/Navarra os dio

 Del campo sediento/Oíd el clamor/Oíd la plegaria/Del buen labrador

 Descienda del cielo/Feliz bendición/Mirad compasivo/Los campos en flor

 Romped de los rayos/El fiero furor/Atad las tormentas/Su furia y horror

 Guardián de Navarra/Resuene tu voz/Por todos los campos/¡Sed su protector!

 Venid, cantad al gran protector

Venid, cantad su gloria y honor

La Shen cumple 25 años

Asistentes a una de las actividades de la Sehn

Es posible que a la mayor parte de los lectores de este artículo las siglas Sehn les resulten desconocidas. Son, sin duda, una más de la abundante serie que salpimenta cualquier página de periódico o revista que tenga que ver con temas de actualidad. Comencemos, por tanto, por presentarlas. La Sociedad de Estudios Históricos de Navarra, fundada en 1988,  está constituida por un grupo numeroso de historiadores cuyo objetivo principal es el estudio,  la promoción y la difusión de la historia de Navarra. Entre sus 174 integrantes,  la mayor parte se dedican a la docencia, aunque también abundan los que trabajan en archivos, bibliotecas o museos, además de otros con profesiones variopintas. La sociedad cumple, por consiguiente, un cuarto de siglo y acaba de celebrar las bodas de plata con un variado programa de actividades bajo el rótulo “25 años de rigor profesional”.

Corría el año 1986. Navarra había vivido un intenso periodo de efervescencia política, cultural y social que había desembocado, tras no pocas vicisitudes, en una vía peculiar de inserción en el entramado constitucional. Navarra se constituyó en una Comunidad Foral con régimen, autonomía e instituciones propias que iniciaba su convivencia con las otras 16 comunidades autónomas en que quedaba articulada la Nación española. Este proceso autonómico desató una pasión no siempre bienintencionada por la historia regional y local que, al margen de sus objetivos, supuso un salto cualitativo relevante en el conocimiento histórico.

La historia de la Comunidad era relativamente bien conocida gracias a la ininterrumpida labor de la Institución Príncipe de Viana desde su fundación en 1940, a la que se unieron en el tardofranquismo y primeros años de la transición universidades, instituciones y personas en un proceso de renovación metodológica e historiográfica evidente.  Sirva como hito relevante la aparición de la Historia Política del Reino de Navarra de José María Lacarra en 1972. Pero la coyuntura nacional y la moda imperante en el resto de comunidades coadyuvó, sin duda, a incrementar los planes y programas en marcha. En este contexto hay que situar la celebración del 1º Congreso General de Historia de Navarra, celebrado en Pamplona en 1986 bajo la dirección de don Ángel Martín Duque, personalidad clave en la historiografía navarra de los último medio siglo. Precisamente, una de las conclusiones del congreso fue la creación de la Sehn, materializada dos años después.

De entonces a ahora, la Sehn, con escasos medios y desigual apoyo institucional, ha mantenido un modesto programa anual de actividades, renovado en objetivos e intereses con el correr de los años, reservando sus mayores esfuerzos para la preparación y desarrollo de los sucesivos congresos de historia de Navarra. Ha celebrado siete, todos ellos con escrupulosa periodicidad cuatrienal, de los que el segundo todavía tuvo un carácter general, y los otros cinco ya con una temática específica. Esta es su principal aportación. Hoy, la historia de Navarra la conocemos mejor gracias al esfuerzo de decenas de historiadores que, desde la pluralidad científica e historiográfica, han alumbrado miles de páginas referidas a los más variados periodos, espacios, lugares y temas. Resulta obligado agradecer a todos ellos su esfuerzo, concretado en los sucesivos  presidentes que la Sehn ha tenido: Juan José Sayas, Luis Javier Fortún, Ignacio Arana, José Luis Ramírez, Mercedes Galán y Pedro Lozano.

¿Y qué futuro le espera a la Sehn? El que sus socios quieran. Pero permítaseme, como aportación personal a la efemérides, señalar que este futuro dependerá en buena medida de que la sociedad perciba que su tarea es útil y provechosa para la misma. Creo que, además de la tarea imprescindible de los congresos, es preciso reforzar la labor de divulgación histórica, con especial atención a los libros de texto. Ahí nos jugamos buena parte del futuro.

Diario de Navarra, 16/5/2013

Viaje a Turquía. Hierápolis-Pamukkale: ayer y hoy de una ciudad balneario. 31 de marzo (IV)

DSC00560Tras el viaje, un momento de relax en el hotel antes de iniciar la visita a Hierápolis

La insistencia e indicación sobre la hora fue baldía. A las 8,15 estaba redactando estas líneas cuando sonó el teléfono de la habitación. Era Francisco que nos recordaba que eran las ocho y cuarto. ¡Qué despiste! Rápidamente recogimos todo y bajamos precipitadamente sin tiempo para desayunar. Para sorpresa nuestra no éramos los últimos. María se había dormido y todavía tuvimos que esperar casi media hora antes de partir.

DSC00574Vista parcial de la necrópolis de Hierápolis, situada a la entrada de la ciudad

El hall del hotel era un hervidero. 250 jóvenes de entre 18 y 20 años, procedentes de la región del lago de Van, en la Turquía oriental, acababan de desayunar y se disponían a salir en los autobuses camino del mausoleo de Mevlana. Habían llegado en una epsecie de peregrinación desde lejos para pasar el fin de semana en un centro de espiritualidad derviche y visitar la tumba del fundador. Su presencia animó la espera.

DSC00566Vista parcial del grupo frente a la puerta de entrada de la ciudad

El día nos ha llevado de la región de Konya hasta la zona de Pamukkale, algo más de 400 kilómetros. Esto, que hubiera sido insufrible en Uzbekistán, lo es menos en Turquía. Nos ha permitido apreciar dos cosas de interés: la mejora de un país que crece económica, social y culturalmente y que se ha dotado de unas infraestructuras más que dignas, por un lado, y por otro, la diferencia paisajística que Turquía encierra. Tras la salida de la ciudad, en permanente crecimiento y con un urbanismo aceptable, tres tipos sucesivos de paisajes han captado nuestra atención: una inmensa zona de frutales, con la cereza como árbol dominante; unas tierras dedicadas al cultivo de la patata y el opio controlado; y, finalmente, ya casi en Pamukkale, la aparición del paisaje mediterráneo, con la presencia de la vid y el olivo.

DSC00568Vista de la calle porticada de Hierápolis

Tras la paradas pertinentes y una rápida comida en el hotel, hemos salido hacia Hierápolis-Pamukkale para visitar la ciudad romana. Conocía la existencia de ambas, pero no sabía que constituían un todo uno y que la ciudad estaba asentada en torno a las fuentes termales que, además, producen ese fenómeno tan singular y característico.

Hierápolis impone por su dimensión y la riqueza de sus restos arqueológicos. Una necrópolis de más de 1200 elementos, vinculada a una ciudad especializada en la curación de enfermedades, las termas, la puerta de entrada, un cardo con calle porticada de envergadura y otros elementos como el ágora, las letrinas y los dos teatros, además de los baños, es la primera sorpresa que Turquía nos ha deparado en una serie que no ha hecho sino empezar.

DSC00569Una de las muchas vistas del “castillo de algodón”

Y con la ciudad, la maravilla natural de las cascadas de aguas termales calcáreas que forman el “castillo de algodón”. El entorno y el día, casi veraniego, eran especialmente propicios. Y aunque la cascada parece venida a menos debido a la falta de agua, no deja de ser un espectáculo de interés. Una vez más, podemos apreciar el difícil equilibrio ente naturaleza y civilización, que es preciso conservar en beneficio de las generaciones futuras. En 20 años parece que hemos echado a perder la tarea de miles de años. ¿Lo conservaremos para las generaciones que vienen? Ser Patrimonio de la Humanidad exige cuidado y, a la vista de la situación, éste debería acrecentarse.

DSC00573Salida del agua termal en la piscina del hotel

La llegada al hotel nos depara otra sorpresa. Las aguas termales, ahora conviviendo con el barro, nos permiten disfrutar de un baño al aire libre compartido, alegre y juguetón.

Escribo estas líneas mientras el resto del grupo disfruta en la discoteca de la danza del vientre. Levantar acta del viaje implica estas pequeñas renuncias. Espero que alguien las agradezca en los próximos meses en una tarde nostálgica o las disfrute solo o en compañía. Si es así, el esfuerzo habrá merecido la pena.