Campaña de proximidad

 

La vida política, en consonancia con la sociedad navarra y española, ha variado sustancialmente en los últimos lustros. Ha pasado a mejor vida el instrumento básico de comunicación del mensaje político, el mitin, tan vinculado a los primeros años de la transición. Junto a eso, la octavilla, el programa escrito, las caravanas electorales o los grandes actos de masas, son otras tantas actividades que se encuentran en tela de juicio.

La llegada del marketing a la vida política ha traído cambios considerables. Aunque por edad y tradición, sea un tanto escéptico de sus bondades y logros, los nuevos modos se han ido imponiendo y los grandes formatos han dado paso a modelos muy distintos, donde el contacto del elector y el candidato resulta mucho más próximo, se realiza en recinto abierto, y muchas veces a pie de calle.

Una experiencia fehaciente de lo que acabo de citar la tuve el sábado pasado en Huarte-Pamplona, un municipio de la cuenca que supera ya los 7000 habitantes. Asistí a la constitución de la Agrupación Socialista de la localidad. El formato tradicional apuntaba a un acto en local cerrado en el que, en presencia de la mayor parte de los miembros de la agrupación, nunca superior a 10-15 personas, tomaban la palabra el secretario general de la agrupación y un representante de la Comisión Ejecutiva Regional y posteriormente todos los asistentes, pocas veces muy numerosos, compartían un aperitivo.

En esta ocasión fue diferente. Los miembros de la nueva agrupación decidieron realizar el acto en la plaza del Ferial, con un atrezzo compuesto por una pancarta del partido, un micrófono para los intervinientes y unos hinchables para los niños y niñas que, con sus padres y madres, quisieran acercarse. Y así fue, entre los saltos y gritos de los más pequeños acompañados de sus padres y abuelos, la presencia de unos cuantos curiosos y el apoyo de algunos de los miembros de la nueva agrupación, Alberto Gómez y yo mismo dirigimos unas palabras a los asistentes. Menos mal que Alberto es un veterano de la comunicación y yo estoy acostumbrado a torear en múltiples plazas, pero puedo asegurar que la experiencia no fue fácil. Subrayé la importancia de la participación, el salto cualitativo que suponía para un pueblo tener una agrupación política, apelé a algunos principios básicos que deben presidir nuestra actuación -honestidad, trabajo, cercanía, lealtad- y les deseé los mayores éxitos. Un pequeño aperitivo culminó la jornada político-festiva.

Este formato de proximidad, que tanto vemos en las campañas de otros países, fundamentalmente los USA, se impone progresivamente también entre nosotros. Qué duda cabe que, pese a su discutible éxito, resulta más rentable que el anterior modelo, al que solo asistían los convencidos. Pero también cabe poca duda de que exige de los candidatos mayor implicación, presencia, conocimiento y tablas. Sobre todo si uno pretende hacerlo con un mínimo de dignidad. ¡Y luego dirán que ser político es fácil!

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El conjunto catedralicio de Pamplona

 

Navarra cuenta con un rico patrimonio histórico-artístico presente en múltiples rincones de nuestra geografía, tanto en espacios urbanos como rurales. Pero puestos a elegir el más rico y representativo de todos, pocas dudas hay, gustos aparte, de que el conjunto catedralicio de Pamplona es, probablemente, el más sobresaliente.

Entre los meses de febrero y abril se está desarrollando un curso titulado “La catedral de Pamplona. Una mirada desde el siglo XXI”. Las 120 plazas del mismo, ampliadas a 150, se cubrieron en apenas un par de días, lo cual demuestra el interés de la ciudadanía por un tema que, en principio, parecería un asunto sólo para iniciados.

Durante muchos años, en las historias del arte nacionales, la catedral de Pamplona ha ocupado muy escasas líneas, apenas una mención para señalar sus modestas dimensiones, su vinculación a modelos franceses, su extraordinario claustro y la presencia de algunas dependencias poco usuales. No obstante, en los últimos años se va abriendo paso una visión más cabal y precisa del conjunto, consecuencia de una doble línea de actuación: los estudios académicos y el proceso de rehabilitación integral del edificio.

La bibliografía de la catedral conoce algunos hitos relevantes. Además de los imprescindibles trabajos históricos del benemérito José Goñi Gaztambide, y de los textos divulgativos de María Antonia del Burgo y Jesús María Omeñaca, la gran obra sobre la catedral son los dos tomos coeditados en el año 2004 y un monográfico de los Cuadernos de la Cátedra de Patrimonio de 2006. A ellos remito al lector interesado. Creo, eso sí, que ha llegado el momento de pensar en un número de Panorama que recoja de forma divulgativa el estado de la cuestión.

El proceso de rehabilitación integral del conjunto catedralicio es la segunda línea de actuación. Sin olvidar intervenciones anteriores, ha conocido dos etapas. La primera, entre los años 1992-1994, fue costeada íntegramente por el Gobierno de Navarra, afectó básicamente al interior del templo y dejó el recinto con el impecable aspecto que ahora presenta. La segunda se ha centrado en el conjunto de la fachada neoclásica de Ventura Rodríguez y culminará en los próximos días con la apertura de algunos espacios expositivos en el interior de la misma. En este segundo proceso, reflejo del cambio de mentalidad, la financiación ha sido compartida por el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona, el Cabildo catedralicio y Caja Madrid.

Pese a la ausencia de un verdadero Plan Director, lo realizado hasta ahora tiene gran mérito e interés. Pero falta una tercera fase, más oculta, aunque especialmente atractiva. Tuve ocasión de intuirla en la visita que la Comisión de Cultura y Turismo del Parlamento de Navarra realizó a las dependencias catedralicias el pasado mes de febrero. La catedral de Pamplona es un caso único entre las españolas, ya que conserva prácticamente todas las dependencias utilizadas por la comunidad de canónigos regulares que habitaron en ella hasta 1860. La recuperación de interesantísimos espacios existentes -los situados sobre la actual sacristía, el palacio viejo del obispo, el dormitorio de los canónigos- y la previsión de posibles nuevos usos para espacios infrautilizados –capilla Barbazana, refectorio, cocina- o casi desconocidos –cripta de los canónigos- constituyen un reto y un objetivo para la próxima década. Un reto en el que es preciso involucrar a partidos políticos, instituciones civiles y religiosas, iniciativa pública e iniciativa privada. Teniendo claro el objetivo final, el disfrute por la ciudadanía del patrimonio rehabilitado, y las modernas pautas de actuación, hace falta compartir los costos de la inversión y delimitar las responsabilidades. El conjunto es excepcional y la obra supondría un hito relevante en la recuperación de nuestro patrimonio.  Si se consigue, todos saldremos ganando.

 Diario de Navarra, 24/3/2011

Cultura, balance de la legislatura

 

Nafarroa Bai presentó en el pasado Pleno del Parlamento de Navarra una interpelación sobre la situación actual de la cultura en Navarra. El reglamento del Parlamento de Navarra concede a los grupos políticos cinco minutos para fijar la posición sobre el tema objeto de interpelación. No fueron muchos,  pero sí lo suficientes para fijar la opinión de nuestro grupo en esta materia y realizar un balance casi definitivo de la presente legislatura.

El Gobierno de Navarra ha desaprovechado en estos cuatro años una excelente oportunidad para realizar una eficaz gestión en materia de Cultura por las siguientes razones: el gobierno ha contado con cuatro presupuestos aprobados, pese a ser un gobierno en minoría; nuestro grupo ha presentado todos los años numerosas enmiendas que han mejorado el presupuesto sustancialmente; el PSN-PSOE ha mostrado una disposición favorable a abordar los graves cuestiones que Navarra necesita en materia de Cultura; y, finalmente, de acuerdo a lo exigido a los grupos de la oposición, ésta se ha concretado en una labor continuada de impulso y control.

¿Cómo ha respondido el ejecutivo a esta disposición favorable y bienintencionada? Con escasa generosidad, tratando con indolencia y desgana las iniciativas procedentes de los grupos de oposición, y con una labor por parte del consejero más preocupada por las apariciones mediáticas y los grandes infraestructuras que por la gestión ordinaria de los asuntos y la resolución de los problemas que afectan a la ciudadanía, sea esta urbana o rural.

En consecuencia, ¿qué valoración nos merece esta actuación? No haré valoración académica en forma de notas, a la que como docente me siento inclinado, pero sí hablaré de luces y sombras, con tendencia inequívoca a un gris cada vez más oscuro.

Concretemos los ámbitos:

En materia de Patrimonio, ha habido una clara continuidad en la tarea. Desde el punto de vista cuantitativo, el resultado es razonablemente satisfactorio. En este punto, el PSN-PSOE reivindica su alícuota parte, ya que aprobamos el Plan Navarra 2012 y los presupuestos anuales que han hecho posibles todas las acciones. Pero desde el punto de vista cualitativo, el balance es claramente insatisfactorio. El Plan Trienal de Patrimonio Cultural, propuesta interesante formulada por nuestro partido, que buscaba incluir las pautas de actuación más novedosas en materia de intervención, ha sido sistemáticamente incumplido.

Por lo que hace a la Acción Cultural, el resultado es globalmente más negativo. Las infraestructuras culturales han sido lo más positivo de este ámbito, con una red de casas de cultura francamente notoria. La apertura de un buen número de ellas, unido a la inauguración del teatro Gaztambide de Tudela y algunas casas de cultura más, entre otras la espléndida de Villava, que se están realizando en estas últimas semanas, nos han permitido avanzar en una trama que habrá que completar en la próxima legislatura. A partir de entonces, deberemos abordar la creación de centros cívicos, espacios para las poblaciones menores de 2000 habitantes. Pero la acción y la gestión cultural ha dejado  mucho que desear. La opinión global del PSN-PSOE, la de algunos colectivos representativos y, finalmente, la de buena parte de los gestores culturales, bibliotecarios, grupos musicales, jóvenes creadores y gentes del teatro y la danza es claramente insatisfactoria.

El déficit fundamental sigue siendo la planificación, ámbito en el que se ha avanzado poco, tardíamente y casi siempre por presión e iniciativa de la oposición.

En definitiva, una legislatura con luces y sombras, con más sombras que luces, en la que se podía y se debía haber tenido más ambición, más generosidad y más atención a la Navarra real. Lamentablemente, esta no ha sido, como se nos anunció, la legislatura de la Cultura.

Diario de Noticias, 15/3/2011

Pregunta oral a Pleno sobre el desarrollo de los programas Residencia de ancianos y Museo Etnológico en Estella

 

 

 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

En una reciente visita a la ciudad de Estella por parte del Presidente del Gobierno de Navarra, los medios de comunicación se interesaron por dos programas de evidente interés para la ciudad, la merindad y el conjunto de Navarra como son el futuro de la residencia de ancianos, actualmente en Santo Domingo, y la sede definitiva del Museo Etnológico Julio Caro Baroja. En su respuesta, el Presidente del Gobierno apeló al consenso de los grupos políticos, sin realizar más precisiones al respecto.

Sorprende la respuesta del presidente, dados los precedentes habidos en relación con uno y otro proyecto. El primero está recogido en el Plan Navarra 2012 y la negociación para ubicar la nueva residencia en los locales de San Jerónimo, parecía contar con el consenso de todos los grupos. El segundo fue objeto de moción específica en este Parlamento, que decidió por mayoría “instar al Gobierno de Navarra a disponer lo necesario para ubicar definitivamente el Museo Etnológico Julio Caro Baroja en el antiguo convento de Santo Domingo de Estella”.

A la vista de todo ello, interesa conocer:

TEXTO DE LA PREGUNTA

¿Cuáles son los planes del Gobierno de Navarra para los dos programas enumerados?

Música en acción

 

 

Uno de los cambios más significativos experimentados por la cultura de Navarra en los últimos lustros es el referido al mundo de la llamada música culta. El impulso continuado de instituciones y partidos, unido a la pujante iniciativa de grupos variopintos diseminados por la geografía foral, han dado la siguiente foto de situación: una mejora sustancial de las infraestructuras, a la que se va a unir este mismo mes la retrasada y carísima rehabilitación  integral del teatro Gaztambide de Tudela, el comienzo de la programación de la Orquesta Sinfónica de Navarra en el auditorio de Barañáin y la inauguración de varias casas de cultura, algunas dotadas de espléndida caja escénica como Villava; una programación de primer nivel de música clásica en sus más diversas variantes, aunque con escasa coordinación y puntual saturación en determinadas fechas, como ha sido perceptible en las últimas semanas; una situación muy interesante de la música coral, comandada por  el excelente momento artístico y profesional del Orfeón Pamplonés, en trance de acometer aventuras de altos vuelos; un esperanzador futuro de la docencia musical, con los conservatorios medio y superior en fase de construcción y las escuelas de música en alza, pese a los problemas derivados de una normativa difusa que parece no ser responsabilidad de nadie; y, finalmente, una red de casas de cultura en las que ya no resulta inhabitual la programación musical, aunque la ayuda institucional a los grupos navarros no sea precisamente digna de encomio. En todo caso, que hayamos podido escuchar un concierto dedicado a  Brahms y Beethoven tan exigente y bien interpretado como el que tuvimos ocasión de disfrutar este mismo mes por parte de la OSN y el Orfeón Pamplones, habla por sí solo del buen momento alcanzado.

Pero, junto a todos estos datos positivos, hay uno muy negativo que es objeto de comentario y preocupación frecuente y que no podemos soslayar: la edad media de los asistentes a los eventos musicales de nuestra Comunidad, sean auditorios o teatros, casas de cultura o conciertos en nuestras iglesias es muy elevada y los jóvenes y los niños brillan por su ausencia. Y la razón no es solo económica, que también, dada la escasa oferta de incentivos a los más jóvenes, sino básicamente de falta de una política cultural propia que busque cultivar nuevos públicos, iniciar a los niños, incentivar el gusto entre los jóvenes y adolescentes, y favorecer la presencia renovada y fresca de nuevas generaciones en los espacios escénicos de nuestra Comunidad.

Pero hay una excepción a esa regla. Es el programa “Música en acción” que el Gobierno de Navarra viene ofreciendo desde 1993 con progresivas mejoras, como la presencia habitual de la OSN, la asesoría del pedagogo musical Fernando Palacios, verdadera referencia nacional en este campo, y la participación real y efectiva de un buen número de docentes de nuestros centros escolares. Este mismo mes hemos disfrutado del espectáculo “El planeta Analfabia”, un cuento musical con coro infantil, solistas y orquesta sinfónica. Ver la sala de Baluarte llena a rebosar, los niños y niñas de primaria venidos de los cuatro puntos cardinales de Navarra embelesados en sus asientos, disfrutando de las aventuras del enano Grinz y el príncipe Blunh, es un dato objetivamente esperanzador y cargado de futuro.

Las cifras hablan por sí solas. Una buena idea, un pequeño equipo humano de funcionarias muy profesionales que han puesto trabajo y pasión en su tarea, un presupuesto modesto pero digno, una continuidad en el programa y unos docentes involucrados en su labor educativa más allá del aula, son los elementos de un programa innovador y atractivo. “Intentamos aliviar- dice Fernando Palacios- el efecto narcotizante que los medios de atontamiento y comunicación ocasionan a la sociedad con su dañino espejismo de distracción. Y nada mejor para mitigar estas contingencias que la música”. Ojalá lo consigan.

Diario de Navarra 10/3/2011

El bersolarismo, patrimonio inmaterial

 

El pasado viernes, 4 de marzo, una representación de la Asociación de bersolaris de Navarra compareció en la Comisión de Cultura y Turismo del Parlamento para pedir a los grupos parlamentarios su apoyo a la declaración del bersolarismo como patrimonio inmaterial.

En una intervención medida y bien presentada los representantes de la asociación expresaron las razones de su petición y comunicaron la labor llevada a cabo.

En el turno de intervención, fijé la posición del PSN-PSOE que es inequívocamente favorable a dicha declaración. Y esto por los siguientes motivos.

El bersolarismo es una manifestación de la cultura vasca consistente en el cultivo de la música vocal improvisada mediante estrofas en prosa o en verso. Propio de sociedades rurales y pastoriles, ha llegado hasta nosotros con cierta fuerza y, en los últimos lustros, ha tenido un importante crecimiento en el ámbito urbano, lo cual garantiza inicialmente su supervivencia.

Los bienes de interés cultural tienen distintos niveles de protección. El máximo nivel se lo otorga la UNESCO a determinados bienes que cumplen determinados requisitos, declarándolos “Patrimonio de la Humanidad”. Previamente, dicho bien debe ser declarado por la Comunidad “bien de patrimonio inmaterial” y el Gobierno de España debe posteriormente presentarlo al organismo internacional que es quien realiza la declaración correspondiente.

El bersolarismo reúne las condiciones para ser declarado patrimonio inmaterial. Y merece la pena intentarlo. Para ello se precisan dos condiciones: voluntad política y cierto apoyo material. Navarra ya ha declarado patrimonio inmaterial algunas manifestaciones bien conocidas: los carnavales de Lanz, Ituren y Zubierta, o las palomeras de Etxalar, por poner dos ejemplos. Y debe proseguir la senda con algunas manifestaciones más como la que estamos comentando.

El PSN-PSOE, que ya coadyuvó positivamente cuando tuvo responsabilidades de gobierno en los años ochenta a fomentar el bersolarismo en la escuela, y que ha facilitado en esta legislatura la firma de un convenio con el Gobierno de Navarra para hacer frente a sus necesidades, ratifica lo dicho al principio: creemos conveniente trabajar en esta declaración y pueden contar con nosotros para impulsar una medida que consideramos conveniente y oportuna.

Pregunta oral en Comisión relativa al Museo del Carlismo de Estella

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El edificio conocido como “Palacio del Gobernador”, un magnífico ejemplo de arquitectura madrileña de la época de los Austrias, fue cedido por el Ayuntamiento de Estella al Gobierno de Navarra para que sirviera de ubicación al Museo del Carlismo, que el Parlamento de Navarra instó al propio Gobierno a ubicarlo en la ciudad del Ega.

Una década después, tras varios retrasos, una rehabilitación integral del edificio y un coste que supera los cinco millones de euros, el Museo abrió sus puertas el pasado mes de marzo de 2010.

A fin de evaluar el desarrollo del museo en su primer año de vida, interesa conocer:

TEXTO DE LA PREGUNTA

 ¿Cuántas piezas nuevas han ingresado en la colección del museo desde su inauguración en marzo de 2010? ¿Qué características poseen dichas piezas, si las hubiere? 

 ¿Tiene intención el Gobierno de Navarra de prorrogar durante el año 2011 la exposición temporal existente desde su inauguración? Caso de ser cierta la noticia, ¿cuál es la razón de la prórroga?

Número de visitantes habidos hasta el momento presente. Número de visitas escolares efectuadas y número total de asistentes desglosados en primaria, secundaria, navarros y de otras comunidades. Calendario de visitas guiadas previstas a lo largo de 2011. Valoración de conjunto.

Pamplona a 10 de febrero de 2011

Si deseas seguir el debate en comisión lo tienes en el siguiente enlace, puntos 4, 5 y 6:

http://www.parlamento-navarra.es/47/section.aspx/viewvideo/4166