Cultura 2009, una explicación presupuestaria

El pasado jueves 11 de diciembre, el presupuesto de Cultura y Turismo de 2009 pasó su trámite más relevante: el debate en comisión. El pleno que resta se limitará, probablemente, a ratificar lo aprobado y a incluir, en todo caso, alguna cuestión suscitada a última hora. Pero la suerte está echada y las cuentas que permitirán una determinada gestión en Cultura y Turismo están ya decididas.

El presupuesto presentado por el Gobierno de Navarra, sustentado por UPN-CDN, era malo sin paliativos. Dos cifras nos permitirán apreciar su alcance: el presupuesto descendía un 20% respecto a las cifras del año pasado, cantidad que aumentaba hasta el 29% si deducíamos los gastos de personal, único capítulo que no experimentaba descensos. Y si de lo cuantitativo pasamos a lo cualitativo, el balance no era mejor, porque los descensos no obedecían a ningún criterio coherente ni marcaban pauta alguna de planificación que permitiera atisbar las razones que los justificaran.

Ante este panorama solo cabían dos actitudes: optar por la enmienda a la totalidad o intentar paliar el alcance del daño, mediante la presentación de enmiendas parciales.

Los grupos Nafarroa Bai e IU han optado por la primera. No seré yo quien critique una actuación que tiene cierta coherencia formal y cierta lógica política, aunque su resultado sea francamente discutible. Por cierto, sus enmiendas suponían más un aumento de las partidas existentes que una política alternativa en materia de cultura y turismo, algo exigible a grupos que plantean, en teoría, políticas claramente diferenciadas.

La actitud del PSN-PSOE ha sido sustancialmente distinta por dos razones: el mandato de nuestro partido, que compartimos, de favorecer en un momento de dura crisis económica la existencia de presupuestos como medio para paliar dicha crisis. Y la existencia de un acuerdo presupuestario, suscrito el año pasado y que se mantiene para el presente, que afecta al conjunto de los departamentos del Gobierno y, en concreto, también al que nos ocupa.

Pese a no ser sector preferente en los objetivos de 2009 como educación, salud, dependencia o vivienda, el esfuerzo realizado por el PSN-PSOE no ha sido pequeño y el presupuesto de Cultura, ya que el de Turismo apenas si se ha tocado, ha experimentado una mejora sustancial. Las dos líneas básicas de actuación han sido las siguientes:

1º.- Refuerzo de las líneas presupuestarias especialmente afectadas.

Los más de 4 millones de euros incorporados han permitido tapar huecos incomprensibles, de difícil explicación para colectivos y sectores interesados. Y esto en casi todos los programas: patrimonio (1 millón de euros), casas de cultura y centros cívicos (1,3 millones de euros), bibliotecas (400.000), museos (300.000), acciones culturales en ayuntamientos (300.000), artes escénicas (250.000), festival de teatro de Olite (160.000), programas nuevos vinculados a la divulgación de la música en Navarra por grupos navarros (175.000), ayudas a colectivos culturales y artísticos, incluidos becarios y posgrados (700.000), además de rescatar convenios clásicos vinculados a la cultura vasca (100.000).

2º.- Integración de las líneas presupuestarias en planes globales de actuación.

El Parlamento de Navarra, a iniciativa todos ellos del PSN-PSOE, ha aprobado por unanimidad a lo largo de 2008, una serie de planes globales de actuación. Se trata, en consecuencia, de integrar las líneas en dichos planes, a fin de subrayar las grandes ámbitos de actuación y proceder a un mejor control del desarrollo presupuestario a lo largo del año.

Se nos dirá que esto no es suficiente y probablemente es verdad. El presupuesto no es bueno, pero las enmiendas del PSN-PSOE lo han mejorado sustancialmente. Y, pese a la opinión crítica de Nabai e IU, las enmiendas no serán tan malas cuando prácticamente todas fueron apoyadas por ambos grupos y contaron con la unanimidad de la Cámara.

En definitiva, un año con un presupuesto de cuidados paliativos en el que el Gobierno está obligado a  hacer al menos lo mismo, e incluso más, con menos. Es cuestión de trabajar más, organizarse mejor, reducir ineficiencias y aunar voluntades.

En esta tarea, nuestro rumbo está marcado y no variará.  El PSN-PSOE seguirá con su oposición útil y exigente al servicio de la ciudadanía navarra. Y para conseguirlo, hemos añadido un objetivo adicional: un contacto más estrecho con los colectivos y personas que trabajan en el sector. Sepan todos que, el partido en su conjunto y en especial su portavoz en esta materia, están a su disposición.

 

 

                                        Román Felones Morrás

                                        Portavoz de Cultura y Turismo

 

Diario de Noticias, 20/12/2008

Anuncios

Evocación de la sopalmendra

Debo comenzar por reconocerles que me encuentro un tanto desubicado. Acostumbrado a nuestra cita quincenal de los jueves, el asomarme a la actualidad desde la misma ventana, pero en otro día distinto, me produce cierto desasosiego. Pero este Jueves no ha sido posible, porque el calendario lo presentaba con mayúscula, era Navidad y la fiesta en familia, esta vez sí, primaba sobre cualquier otro interés legítimo.

Escribo en la tarde del 24 de diciembre, en esas horas de calma chicha que preceden, las más de las veces, a una noche festiva, familiar e inolvidable. Sí, ya sé que la cocina debería de presentar una febril actividad, pero en el reparto de tareas, la mía comienza más tarde, con la preparación de la mesa y los ajetreos de última hora. Me encuentro sólo en casa. Una densa niebla me impide ver el hermoso y habitual paisaje que me rodea y es momento especialmente oportuno para arrullarse, dormitar y soñar.

¿Te vas a poner tierno y cursi esta Nochebuena, evocando cual abuelo convencional que cualquier tiempo pasado fue mejor? Como saben, en más de una ocasión les he trasladado que no es esa exactamente mi opinión, pero los años de la infancia, no siempre mejores pero sí distintos, dejan una marca indeleble que se aviva con el paso del tiempo. Y me apetece evocarlos hoy, en un año marcado por la crisis, palabra que en mi niñez se teñía de apelativos más permanentes y sonoros como pobreza y necesidad.

Los que nacimos en la década de los cincuenta  no conocimos, afortunadamente, ni la guerra ni la posguerra. Llegamos, eso sí, a tiempo de saborear -es un decir- la leche en polvo y el queso americano, productos que compensaban una alimentación deficiente en la que la pastilla de chocolate de Pedro Mayo era nuestra máxima aspiración a la hora de la merienda. Pero aquella infancia, marcada por las primeras letras y la enorme biblia de sor Amparo; la chasca, las cuentas, el mes de mayo y el domund de sor Nieves; la estufa de leña y el parvulito de don Paulino; y la preparación del ingreso en el instituto de don Félix, también tenía su Navidad, feliz, sobria y austera.

Dos actividades bien distintas abrían el camino navideño. La primera, el partir los almendrucos, anunciaba, junto con la novena de la Inmaculada, que la fiesta estaba cerca. Almendras que, en función de la cantidad, permitían dotarse de un surtido abundante: garrapiñadas, turrón y sopalmendra, aunque no todos podíamos aspirar al lote completo. La segunda, la recogida de musgo para el belén, al que siempre acompañaban las cepas para el portal, el serrín y el espejo para el río, además de las figuras de barro a las que había que trasplantar, año sí año no, piernas o brazos como consecuencia del trajín.

Junto al belén familiar, sin árbol, que esa modernidad llegó con la tele y el desarrollo, en Los Arcos había tres belenes sin competencia: el de la parroquia, con un ángel de alas desplegadas y reyes en camellos de verdad con sus respectivos pajes; el de las monjas – las hijas de la caridad- que instalaban el suyo en el hospital; y el de las monjillas –concepcionistas franciscanas de clausura-, compuesto por un gran portal en el presbiterio de la iglesia del convento.

 En hogares marcados por la escasez y la familia numerosa, no era cuestión de derrochar, pero la Navidad tenía su menú especial. La escarola, el cardo, y el cabrito o el besugo, entonces pescado modesto y popular, eran nuestros ingredientes habituales. Y para postre, dos delicias gastronómicas que todavía hoy persisten en casi todas las mesas del pueblo. La sopalmendra, un turrón para pobres a base de pan, leche, almendra y canela, y el manzanate, una selección de frutas –manzana, pera, higo, ciruela- cocidas con azúcar y rama de canela.  Sé que me quedan la novenilla y los reyes, pero lamento no poder hablar de ellos. Me faltan  espacio y tiempo. Se me ha hecho tarde y debo preparar la mesa. ¡Felices navidades para todos!

Diario de Navarra 27/12/2008

Petición de sesión de trabajo con CEDERNA-GARALUR

ROMÁN FELONES MORRÁS, parlamentario foral adscrito al grupo “Socialistas del Parlamento de Navarra”, de acuerdo con la previsto en el reglamento de la Cámara, artículo 54.3., SOLICITA UNA SESIÓN DE TRABAJO CON PRESENCIA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN en la que comparezca la

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

La Asociación CEDERNA-GARALUR es una entidad sin ánimo de lucro creada en 1991 para impulsar el desarrollo económico y social de la Montaña de Navarra.

La asociación está compuesta por Ayuntamientos y un conjunto de organizaciones empresariales, sindicatos de trabajadores, organizaciones profesionales agrarias, entidades culturales, deportivas y de turismo, entidades financieras y otras entidades colaboradoras.

Cuenta con un equipo de profesionales expertos en desarrollo local e innovación rural, en apoyo a empresas y emprendedores y nuevas tecnologías, en gestión del empleo, en turismo e información europea.

Su estructura está compuesta por una red de centros distribuidos en las diferentes comarcas de la Montaña de Navarra, compuesta por un centro de desarrollo rural, ocho agencias de desarrollo comarcales, tres centros de servicios y un telecentro.

Dos de los ámbitos preferentes de actuación se relacionan con el patrimonio cultural y el turismo, con experiencias en ambos ámbitos de especial interés. Sirva como ejemplo la entrega, el pasado 26 de noviembre, de los premios del V concurso de conservación y recuperación de patrimonio cultural de la Montaña de Navarra.

A la vista de este currículo, el grupo parlamentario SPN solicita:

TEXTO DE LA INICIATIVA

 

Una sesión de trabajo con presencia de medios de comunicación a fin de que la Asociación exponga sus puntos de vista, plantee sus demandas y necesidades y pueda responder, a su vez, a las dudas y preguntas de los grupos parlamentarios.

 

                       

 

                                Pamplona a 4 de diciembre de 2008

 

 

 

                                Román Felones Morrás

                                Portavoz de Cultura y Turismo

Petición de sesión de trabajo con la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural

ROMÁN FELONES MORRÁS, parlamentario foral adscrito al grupo “Socialistas del Parlamento de Navarra”, de acuerdo con la previsto en el reglamento de la Cámara, artículo 54.3., SOLICITA UNA SESIÓN DE TRABAJO CON PRESENCIA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN en la que comparezca la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Navarra.

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

La Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Navarra reúne a buena parte de los técnicos que en nuestra Comunidad están adscritos a la gestión cultural. Constituyen un colectivo que ha ayudado en gran manera al desarrollo cultural, sobre todo en el ámbito municipal, ya que la actividad y gestión de las casas de cultura depende en buena medida de su iniciativa, profesionalidad y presupuesto.

Pero el sector, además de las demandas en material cultural, también tiene problemas que desea solventar, cual es el de la adscripción  de sus plazas a determinados niveles.

Por otra parte, en un momento de especial interés en la vida cultural de nuestra Comunidad, interesa conocer la cualificada opinión del colectivo sobre iniciativas y programas que nos interesan a todos los grupos políticos presentes en el Parlamento.

Por todo ello, el grupo Socialistas del Parlamento de Navarra solicita:

 

TEXTO DE LA INICIATIVA

 

Una sesión de trabajo con presencia de medios de comunicación a fin de que la Asociación exponga sus puntos de vista, plantea sus demandas y necesidades y pueda responder, a su vez, a las dudas y preguntas de los grupos parlamentarios.

 

                       

 

                                Pamplona a 27 de noviembre de 2008

 

                                Román Felones Morrás

                                Portavoz de Cultura y Turismo

Cuatro maravillas más

La expresión “maravilla” no es palabra menor en nuestro idioma. Del latín mirabilia, el diccionario de la RAE la define como “suceso o cosa extraordinarios que causan admiración” y, en sentido figurado, “ser singular y excelente”.

Esta quincena, por motivos bien diferentes, la palabra ha estado de actualidad: nacional, por la polémica habida en el Congreso de los Diputados a propósito de la placa que pretendía colocarse en las casa natal de Santa Maravillas de Jesús, actualmente ocupada por la Cámara Baja; y foral, dado que el pasado miércoles, 26 de noviembre, se celebró la gala de proclamación de las 10 maravillas de Navarra.

Aunque un acto de estas características se presta por naturaleza a exagerar el tono y engolar la voz, la velada resultó amable, sentida y bienintencionada. Las sobrias intervenciones institucionales dieron paso, una a una, a la proclamación de las candidaturas ganadoras, la recogida del galardón y las palabras de agradecimiento de responsables políticos o eclesiásticos. Los alcaldes y alcaldesas, con nervios algunos, y con tablas y mucho oficio otros, rayaron a buena altura, y los párrocos, acostumbrados a las homilías dominicales, sólo tuvieron que abreviar un formato que dominan bien. La nota exótica la puso el nuevo párroco de Sorlada y, en consecuencia, responsable de San Gregorio Ostiense, polaco de nacimiento. Permítaseme, en todo caso, como visitante asiduo del lugar, recordar a don Javier y al hermano Simeón, que han protagonizado y animado la vida de la basílica durante los últimos lustros.

Al margen de sus resultados finales, la iniciativa de Diario de Navarra y el departamento de Cultura y Turismo merece ser destacada. Las 301 propuestas presentadas, las 30 finalistas, seleccionadas por un jurado competente, y los más de 50.000 votos  recogidos avalan el interés y la popularidad de la iniciativa. ¿El resultado? A mi juicio es el que es, y no hay que discutirlo mucho, por más que sorprendan algunas presencias y no se expliquen determinadas ausencias. No obstante, hay un dato incontestable: casi todas las maravillas seleccionadas responden a lugares ubicados en poblaciones de pequeño o mediano tamaño, que se han volcado a la hora de emitir los votos por todos los conductos posibles. Esto no ha sucedido en las poblaciones mayores, y los grandes conjuntos urbanos de Pamplona, Tudela y Estella, aunque méritos no les faltaban, no han recibido votos suficientes de sus vecinos o admiradores.

Y aunque yo no debería terciar en el asunto, ya que no participé con mi voto en la elección, no me resisto a enunciar cuatro conjuntos monumentales que nunca faltarían en mi propio decálogo: el conjunto catedralicio de Pamplona, la catedral de Tudela, el monasterio de Leire y la colegiata de Roncesvalles.

Sería de desear, en todo caso, un mayor y mejor conocimiento de los dos conjuntos inicialmente enumerados. No se aprovechó el proceso de restauración -ambos edificios fueron cerrados a cal y canto por obras- y aunque el resultado final dejó dos catedrales esplendentes, siguen siendo poco conocidas dentro y fuera de nuestras mugas forales. Así lo acredita el libro de Julio Llamazares, Las rosas de piedra, un documentado viaje por España a través de sus catedrales, propuesto hace unos meses por el club de lectura de Diario de Navarra y que he leído con interés y disfrutado con gusto estos días del puente festivo de diciembre. La catedral de Pamplona no sale especialmente bien parada, pese a ponderar la valía de algunos de sus elementos. Y el “cerrado por obras” acompañó su visita a Tudela y le impidió admirar su catedral, pese a lo cual le dedicó la portada del libro, toda una declaración de intenciones.

En definitiva, aunque probablemente son todas las que están, afortunadamente no están todas las que son. Espero que perdonen la osadía, pero a mí, Navarra no me cabe en la decena.

Diario de Navarra 11/12/2008