La fiesta del chivo

Acabo de terminar la lectura de una novela que me ha impresionado hondamente por una doble razón: su continente y su contenido.

El continente es un cofre donde la buena literatura aparece magníficamente guardada y expuesta a la vez. Me ha sorprendido la riqueza del lenguaje, con todos los modismos propios del habla dominicana, que engrandece al conjunto de la lengua española. Una riqueza que va desde el lirismo al más crudo realismo en escabrosas descripciones de la desenfrenada vida sexual, adolescentes incluidas, del generalísimo Trujillo. Es de destacar el ritmo de la narración, que te atrapa desde el primer momento, saltando de las escenas familiares de Urania “disparatado nombre que sus padres le infligieron al nacer”, a la descripción del ambiente político del Santo Domingo del dictador Trujillo o la preparación del magnicidio con las consecuencias que comportó. Todos los recursos de Vargas Llosa, que son muchos, se ponen al servicio de una historia que atrapa, estremece y enfada a partes iguales. Sólo al final, cuando todo está ya contado y a uno le parece que ya no queda nada por decir, el autor introduce unas páginas durísimas en las que Urania, la hija del senador Cabral infelizmente caído en desgracia, es ofrecida a Trujillo con solo catorce años y con el consentimiento de su padre para satisfacer los deseos del Padre de la Patria, un anciano de 70 años que se resiste a aceptar la inexorable consecuencia de sus años. Ese acto de vejación impecablemente narrado, marcará su vida afectiva, frustrada y frustrante, pese a sus éxitos profesionales.

Y junto con el continente, el contenido. Dudo que pueda haber una historia más vívida de la época del Santo Domingo trujillista que la novela de Vargas Llosa. Toda la corrupción del régimen, las drásticas diferencias sociales, el sometimiento a la voluntad del Jefe, la miseria moral acumulada, la doble vida de la clase dirigente, el escaso valor de la vida sujeta al capricho de los que mandan, aparece expresada con nitidez. La novela trasciende además el periodo al que se refiere para convertirse en un fresco que refleja en buena medida el periodo en el que toda la América hispana estuvo dominada por dictaduras militares, gobiernos de pandereta sometidos a los intereses de las compañías extranjeras o de los Estados Unidos directamente.

El libro, además de recibir todos los elogios, ha sido elegido por un centenar de escritores, editores, agentes y otras personalidades de la cultura, la novela española del siglo XXI, dado que fue publicada en el año 2000. Obviamente, queda mucho siglo por contar, pero ésta, sin duda, se une al elenco de las obras que llevaron a Vargas Llosa al merecido Premio Nobel que recibió en 2010.

En todo caso, hoy mismo en El País, Juan Cruz glosa los que en su opinión son los cinco libros esenciales del escritor: El pez en el agua, La verdad de las mentiras, La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral y Piedra de toque I, II y III. Dado el crédito que me merece Juan Cruz los tendré en cuenta. El placer de la escritura con Vargas Llosa está asegurado.

Ficha bibliográfica: VARGAS LLOSA, M., La fiesta del chivo, Alfaguara, Madrid, 2006.

 

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