Tres rincones de paraíso

IMG_2295

San Tirso entre el párroco y María Luisa

Hoy, 30 de abril, Oteiza ha celebrado su romería a San Tirso. La mañana ha amanecido fresca y desapacible, con riesgo de lluvia que ha caído molesta pero sin fuerza a lo largo de toda la mañana. Los campos están esplendentes, con el triunfante verde vestido de mil tonalidades, aunque la colza también se deja notar con su brillante amarillo. Las que han venido a menos son las esparragueras, aunque la presencia de familias andaluzas todavía se dejar notar, al igual que el producto de abril, especialmente suave y jugoso.

La cosecha apunta francamente bien, sólo falta un buen chaparrón por San Isidro y que junio no caliente demasiado para que la cabeza madure y el grano sea abundante. Eso es lo que le hemos pedido al santo en la bendición de los campos habida al terminar la misa al aire libre, celebrada en la campa del antiguo poblado romano, miliario incluido, que acabó de estar habitado a lo largo del siglo XIV, tras la peste negra.

Por el camino me he topado con dos mujeres magrebíes que, acompañados de los niños, caminaban también hacia la ermita, seguramente con la intención de participar del día de fiesta.

En la homilía, que el párroco don Ángel prepara con esmero, ha realizado una pequeña reflexión al hilo de las lecturas, la primera tomada del Génesis y referida a la creación del mundo, y la segunda del evangelio de Juan y referida al episodio de la última cena.

El párroco nos ha propuesto que ese paraíso del que habla el Génesis y que Dios tenía reservado al hombre y la mujer, intentemos conseguirlo en este mundo, concretado en tres rincones a nuestro alcance. El primero con la participación familiar y festiva en la campa de San Tirso, invitando a que no solo hoy, sino durante todo el año, la ermita y su paraje sirvan para disfrutar, pasar buenos ratos y conservarlo dignamente entre todos. El segundo, invitando a esforzarnos para conseguir que la antigua casa situada en la plaza del Raso, herencia de la parroquia que ha sido cedida al ayuntamiento para levantar un parque, sea espacio de convivencia y de disfrute. Y el tercero, el más difícil de todos, haciendo lo posible para que nuestros hogares sean eso, hogares, y no solo hostales de comida y alojamiento.

La jornada ha continuado con buena parte de los oteizanos y foráneos distribuidos por la campa, comiendo en familia, tras recoger el pan y el vino repartido por los miembros del ayuntamiento. Los amagos de borrascas han perturbado, pero no han podido con la buena costumbre. Y al final, la lluvia nos ha dado una tregua y hemos disfrutado de un buen rato de sol y cierzo fresco.

Hermosa, muy hermosa y oportuna la homilía de don Ángel. Ojalá que haya acierto y consigamos durante este año pergeñar esos tres rincones de paraíso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s