El valor del docente

101222_alumno_profesor

Tras un verano ardiente en lo meteorológico, expectante en lo político, turbulento en lo económico y desolador en lo social -¿de qué otra forma podríamos calificar la reacción de la civilizada Europa ante el drama de los refugiados que llaman a  nuestras puertas?- llega septiembre con su aire de normalidad y su vuelta a la rutina diaria y a los buenos propósitos en los más variados frentes.

El primer síntoma de este cambio progresivo de escenario es la vuelta a las aulas. Hace unos años este retorno era escalonado: primera quincena de septiembre para primaria, segunda quincena para secundaria y la primera de octubre para la enseñanza universitaria. Hoy las cosas han variado sustancialmente y a finales de la segunda semana de septiembre todo el alumnado navarro estará ya en sus aulas, comenzando un curso que será tan igual y tan distinto como los anteriores. He ahí una de las razones de los cambios de fechas de nuestras fiestas patronales que, frente a la avalancha de la Virgen de septiembre y San Miguel, han buscado un calendario más propicio en julio o agosto a fin de no perturbar la marcha académica o laboral.

Y ha sido ahora, en época vacacional, cuando los padres y madres de nuestro alumnado de primaria y secundaria se han acordado, en muchos casos para bien, del profesorado de sus hijos e hijas. ¿Cómo pueden tener tanta paciencia, día sí y día también,  con grupos de adolescentes a los que nosotros soportamos difícilmente en casa un fin de semana? ¿Cómo no pierden los nervios cuando nosotros estamos deseando en muchos casos que termine la temporada vacacional porque entre piscinas, fiestas patronales y voy y vengos vivimos en un sin vivir? Tampoco los sacralicemos, son humanos,  pierden la paciencia y los nervios de vez en cuando, pero son sobre todo profesionales y, en muchos casos, vocacionales en su trabajo.

Por eso, tal vez convenga en este comienzo de curso glosar brevemente su tarea y ponderar una labor no diré que denostada pero sí excesivamente poco valorada. Y eso, pese a que el trabajo docente se ha vuelto más complejo educativa y socialmente hablando. En sociedades complejas, y la navarra lo es en gran medida, los centros también lo son. Política, social, cultural y lingüísticamente son el reflejo de la propia sociedad. Una sociedad en parte confusa y desorientada que a veces pretende cargar sobre la escuela o el instituto lo que aquella no quiere o puede asumir.

Y a partir del 1 de septiembre, con las aulas pintadas o sin pintar, con centro nuevo, remodelado o antiguo, con las plantillas completas o incompletas, con una administración o con otra, con equipos elegidos o designados, con pacto educativo o sin él, el milagro se sigue produciendo. El profesor cierra la puerta del aula y la interacción se pone en marcha. Habrá pizarra electrónica o tiza, libro de texto o apuntes bienintencionados, ordenador o bolígrafo, Todos serán medios para un fin: la mejor educación para nuestros niños y jóvenes. Una educación que no serán solo conocimientos, sino también valores que impregnen la vida y la cultura de nuestro tiempo, tan ayuno de ellos en muchos casos.

Lo que hasta ahora no ha encontrado sustituto es el profesor, el pedagogo o docente que, siguiendo la etimología de las palabras griega y latina, guíe los pasos del niño o el adolescente. El educador, hombre o mujer, capaz de suscitar curiosidad y emoción ante el conocimiento, y hacer del aula un espacio propicio para la enseñanza y el aprendizaje.

Por ello, en este comienzo de curso les invito a todos a sumarse a la fiesta de la gratitud. A los padres en particular y a la ciudadanía en general. Que el sistema educativo, pese a sus defectos muchos de ellos subsanables, funcione razonablemente bien es un éxito de todos que dignifica a nuestra sociedad y prueba nuestro nivel de desarrollo y bienestar. Y, finalmente, desde la perspectiva de la jubilación jubilosa en la que me encuentro,  mucho ánimo a mis colegas los profesores a los que esperan días duros, intensos y gratificantes. Lo mejor de Navarra, que es su futuro, está en sus manos.

Diario de Navarra, 3/9/2015

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s