Conmemoraciones

 

                                    Monumento de Amaiur

El 17 de enero pasado, el Gobierno de Navarra aprobaba la composición definitiva de la Comisión Organizadora 2012. Dicha Comisión tiene como finalidad definir y coordinar las actividades relativas a la conmemoración del octavo centenario de la batalla de las Navas de Tolosa y del quinto centenario de la conquista de Navarra por Castilla. Y antesdeayer, con presencia del presidente del Gobierno de Navarra y la ministra de Cultura, además de otros 27 vocales, se reunió el plenario para conocer las propuestas efectuadas por los comités científicos nombrados al efecto hace ya dos años.

Las conmemoraciones, sobre todo si son de carácter histórico, constituyen una tentación permanente para colectividades y gobiernos. Son ocasión propicia para exaltar lo propio, máxime si se trata de conquistas, y ocasión para lucir oropeles y galas. Sólo en ocasiones llegan a ser también hitos relevantes que, tras los fuegos de artificio, dejan huella en forma de avances científicos y esfuerzos divulgativos que coadyuvan a un mejor conocimiento de nuestro pasado histórico.

Las intervenciones de la ministra y del presidente del Gobierno de Navarra discurrieron por cauces de sensatez y buen juicio. “La libertad, el compromiso y el respeto, es algo que tenemos que construir juntos y 2012 es una fecha relevante para perseverar en ello”, aseveró la ministra. Por su parte, el presidente del Gobierno de Navarra confió en que estas conmemoraciones históricas supongan una “aportación real y novedosa” al conocimiento del pasado, deseó que sean “rigurosas en lo científico y abiertas en lo social” y sirvan para reflexionar sobre “la importancia de la historia como seña de identidad de los pueblos y como elemento valioso que debe ofrecerse para ser compartido y fomentar la concordia, el diálogo y la aproximación entre pueblos y culturas diferentes”.

El avance del programa conocido en sus líneas básicas, tal como aparece en la web “Navarra 1212-1512-2012” contiene luces y sombras. La composición de la comisión con 29 miembros, de los cuales 13 son altos cargos del Gobierno de Navarra, es, cuando menos, discutible. Los Congresos previstos presentan un evidente interés, aunque tal vez dos citas internacionales en cuatro meses, un tanto solapadas, no es la programación más oportuna. Con un añadido: son todos los que están, pero no están todos los que son y tienen algo científico que decir sobre la cuestión. El capítulo de exposiciones ofrece muestras interesantes sobre el papel. La investigación del fondo Juan Rena constituye un capítulo que merece destacarse. Y, finalmente, las publicaciones concretadas y previstas son las derivadas de los congresos y una monografía de interés.

Echo en falta una mayor presencia de las cabezas de merindad en la programación y un mayor empuje en un ámbito a mi juicio fundamental, la divulgación histórica. Por un lado, con textos de alta divulgación dirigidos al gran público –la colección Panorama-; y por otro, mediante un programa en forma de unidades didácticas, dirigido a los escolares de primaria y secundaria, especialmente necesario. La colección Chipi-Txapa del departamento de Educación podría ser un buen cauce para ello. Nuestros niños y jóvenes son un futuro que ya es presente, y deberían ser objetivo preferente de atención.

Hay tiempo para precisar detalles y añadir programas y personas. Y cabe esperar que no falte ambición de miras y espíritu generoso. Reitero la cita del reciente premio nobel Vargas Llosa: “Sólo la perspectiva plural y totalizadora que permiten las sociedades abiertas autoriza un juicio crítico válido”. ¿Seremos capaces de decantar, finalizadas las conmemoraciones, un mejor conocimiento de los hechos históricos, tras un debate científico en el participen todos los que tengan algo que aportar, y unas buenas publicaciones tanto monográficas como divulgativas? Si es así, las conmemoraciones habrán merecido la pena.

 Diario de Navarra, 26/1/2011

Anuncios