El Camino de Santiago en Navarra (II)

 

Primera etapa: Ostabat-Roncesvalles (27 de febrero de 2010)

1º.- Guión de la etapa

1.- Hitos fundamentales de la etapa

1º.- Ostabat: cruce de caminos a Compostela

2º.- San Juan de Pie de Puerto: enclave histórico y capital de Ultrapuertos

3º.- Valcarlos: evocación carolingia

4º.- Roncesvalles: triple faceta:

–         literaria : la Canción de Roldán

–         asistencial: el hospital de peregrinos

–         artística: un complejo de primer orden

 2.- Programa aproximado

8:             Salida del parking del rectorado de la UPNA hacia Ostabat

9,30:            Llegada a Ostabat

–         Inicio del recorrido

–         Breve explicación

9,45:            Salida hacia San Juan de Pie del Puerto (autobús)

10,15:            Comienzo del tramo a pie. Visita a San Juan de Pie del Puerto

11,15:            Almuerzo en los alrededores de la puerta de España

11,45:            Salida hacia Valcarlos

14:             Llegada a Valcarlos. Evocación carolingia. Subida hacia Ibañeta             (autobús)

14,30:            Llegada al alto de Ibañeta y descenso hacia Roncesvalles

15:            Pausa para la comida en Roncesvalles

16,30:            Comienzo de la visita al conjunto monumental de la colegiata

18:            Salida hacia Pamplona

19:            Llegada a Pamplona, parking del rectorado de la UPNA

 Profesor: Román Felones Morrás, profesor de Arte Antiguo y Medieval del Aula de la Experiencia.

 Colaboradores: miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Estella.

 3.- Bibliografía

 FELONES MORRÁS, R., Los Caminos de Santiago en Navarra, Gobierno de Navarra, Pamplona, 1999.

 HERREROS LOPETEGUI, S. y  ZUAZNABAR INDA, A., San Juan de Pie de Puerto. Una villa navarra al pie de los Pirineos, Pamplona, 2008.

 MIRANDA GARCÍA, F. y RAMÍREZ BAQUERO, E., Roncesvalles, Pamplona, 1999.

 2º.- Desarrollo y comentario de la etapa

 Ocho de la mañana. Según el plan previsto, nos disponemos a coger el autobús desde el parking del Rectorado de la UPNA, camino de Ultrapuertos. Las perspectivas no son muy halagüeñas. La ciclogénesis expansiva, un fenómeno meteorológico del que apenas teníamos noticia en Navarra,  anuncia su presencia entre nosotros y se adelanta en forma de lluvia y tiempo revuelto. Pero el entusiasmo del grupo vence estos pequeños contratiempos y, con ilusión y muchas ganas, iniciamos nuestra peregrinación.

El inicio de nuestra etapa lo hemos situado en Ostabat, una pequeña localidad de la Baja Navarra, cruce histórico de los caminos a Compostela. A la salida de la población, en un pequeño cerro dedicado al Salvador, una moderna estela recuerda el acontecimiento. Peregrinos de toda Europa, provenientes de las tres vías clásicas, la turonense, la lemovicense y la podense, confluían en este punto para acometer junto el ascenso a Roncesvalles y dar lugar al llamado Camino Francés.

Tras una breve explicación general de los objetivos de la etapa y los hitos fundamentales de la misma, continuamos viaje a San Juan de Pie de Puerto.

La capital de la Baja Navarra nos recibe con una fina lluvia. Lluvia que no impide recorrer la calle principal, admirando el recinto amurallado, la ciudadela, el cuidado urbanismo de la calle principal, algunas notables casonas, la iglesia gótica de Nuestra Señora y la bella vista de la iglesia con el puente y el río.

Una vez finalizada la visita, dedicamos un tiempo al almuerzo y al descanso en los alrededores de la Puerta de España. Repuestas las fuerzas, es el momento de iniciar nuestro camino a pie. Nos esperan unos cuantos kilómetros hasta Valcarlos, casi todos ellos siguiendo y remontando el curso del río. El grupo se estira y los kilómetros, en este primera etapa, empiezan a pasar factura. Pero el pundonor y las ganas vencen todos los obstáculos. Nuestros amigos de la Asociación del Camino de Santiago de Estella no permiten que nadie se extravíe. Dos delante, abriendo camino, y dos detrás, cerrándolo, a fin de evitar despistes, pérdidas y accidentes varios. Los que acceden a Varcarlos por el camino del río, tienen que subir un empinadísima cuesta para llegar a la iglesia de Santiago, cita para subir el puerto, que termina con sus últimas y mermadas fuerzas. Pero unos antes y otros después, nos juntamos todos e iniciamos la subida en autobús hacia San Salvador de Ibañeta.  Mientas subimos, de acuerdo a lo previsto en nuestro guión, realizo desde el autobús una pequeña evocación carolingia, recordando la leyenda de las lanzas.

Pero la ciclogénesis, que nos había respetado la mañana y nos había deparado una temperatura agradable para la marcha, nos esperaba en la cima del monte. Arrebujados en torno al altar de la moderna ermita de San Salvador de Ibañeta, apenas pudimos desgranar una breve explicación. El viento y la lluvia azotaron vivamente y tuvimos que salir casi en estampida. Menos mal que la vaguada de descenso a Roncesvalles, cuesta abajo y entre árboles, disminuyó el impacto del viento y nos permitió llegar indemnes a la colegiata.

Sin apenas tiempo para comer, poco más que un bocadillo algo apresurado, pudimos descansar un ratito tras una mañana densa y apretada. A las cuatro y media nos esperaba en la basílica don Jesús Labiano, durante muchos años prior de Roncesvalles, hombre sensible y culto, a la que conocí hace ya muchos años. Nos recibió en la basílica y desgranó para nosotros una larga explicación sobre Roncesvalles, el Camino y la Virgen, algunas de sus pasiones.

El testigo lo cogió Asunta Recarte, la guía hiperactiva e iconoclasta de Ronvesvalles. Reconozco que, sin participar de sus maneras y de su estilo, tiene indudables dotes pedagógicas y una forma de hacer y de decir que llega fácilmente al usuario. La visita abarcó el claustro, sepulcro de Sancho el Fuerte inclusive, el museo, la iglesia de Santiago y el silo de Carlomagno. Un buen final artístico para una jornada marcadamente carolingia.

La ciclogénesis todavía nos deparaba una sorpresa final. Montados en el autobús, camino de Pamplona, tuvimos que permanecer más de una hora parados en la hermosa recta a Burguete, con las hayas a uno y otro lado de la carretera. Una de ellas cayó empujada por el viento justamente delante de nosotros, con apenas unos coches por delante, y tuvimos que esperar con paciencia a que los bomberos consiguieran trocearla y apartarla de la carretera. Finalmente, empujados más que mecidos por el viento, llegamos ya de noche a Pamplona.

La impresión general era de satisfacción. Cansados, habíamos realizado una densa etapa en la que el “andar y ver” había sido una realidad. Habíamos podido, habíamos disfrutado y el Camino estaba a nuestro alcance. Solo nos separaban 785 kilómetros de Compostela.

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El Museo del Carlismo

 

Si los historiadores tuvieran que elegir el movimiento social y político más característico de la Navarra de los siglos XIX y XX, estoy seguro que buena parte de ellos se decantaría por el carlismo. Al carácter claramente antiliberal y contrarrevolucionario que define el movimiento, el carlismo une en Navarra otras connotaciones que le dotan de carácter propio: una tardía reivindicación foral, unas difusas demandas sociales y un sustrato popular sólidamente asentado que lo diferencia de otros grupos, articulados en torno a notables, sin bases que sostengan la militancia partidaria. En el balance histórico del carlismo, aunque los pretendientes, los generales y las guerras ocupan un lugar preeminente, éste debe concederse a un pueblo sufrido y entregado, buena parte de la población rural de Navarra, que sacrificó generaciones enteras a una causa que aportó más sacrificios que glorias, más tristezas que alegrías.

Navarra merecía un espacio dedicado al carlismo. Tras varios tanteos, el Parlamento de Navarra decidió hace 10 años encomendar al Gobierno de la Comunidad la puesta en marcha de un museo que recogiera esa parte de nuestra historia. Por fin, el pasado 23 de marzo, tras una inauguración llena de anécdotas personales y políticas, con reencuentro incluido de casi todas las familias carlistas, y una inversión de más de 6 millones de euros, el museo abrió sus puertas en plena rúa jacobea estellesa.

Un  museo es básicamente la conjunción de, al menos, tres factores: el continente, el contenido y el proyecto que engloba a ambos. Por lo que hace al continente, el museo ocupa el Palacio del Gobernador, un magnífico edificio bastante exótico para la zona, entroncado con la arquitectura madrileña de los Austrias. Articulado en torno a un patrio de porte clásico, la cuidadosa restauración del equipo dirigido por José Luis Franchet le ha devuelto al edificio, convertido en una ruina hasta hace una década, buena parte del esplendor perdido.

El contenido del museo se articula en tres espacios claramente definidos: la planta noble para el museo propiamente dicho, la planta baja para las exposiciones temporales, y el sótano, tan hermoso como sobrio, para una somera descripción del proceso de rehabilitación. La exposición permanente se estructura en ocho ámbitos que repasan la historia del carlismo como movimiento histórico desde su orígenes hasta la Segunda República y la Guerra Civil, y se apoya en un friso cronológico completado con imágenes representativas de cada etapa. En su recorrido merecen destacarse tres rasgos relevantes: un discurso histórico escueto y contenido,  en el que se aprecia la mano experta del comité científico asesor; un número reducido de piezas –la mayor parte depósito del Partido Carlista- de más valor sentimental y afectivo que histórico; y un proyecto museográfico eficaz que resalta el valor  de lo expuesto. Tras el recorrido, una pregunta sigue flotando en el aire: ¿Dónde está ese pueblo sufrido que nutrió el movimiento?

Los retos que se le presentan al museo, con una dirección provisional, no son sencillos. El propio folleto que se entrega a los visitantes los expresa con meridiana claridad: la recuperación patrimonial, la investigación y la difusión con criterios científicos. Cabe esperar que el museo impulse nuevas donaciones y depósitos de piezas procedentes de familias e instituciones. Debería servir de acicate a las Jornadas de Estudio del Carlismo de las que se han celebrado dos ediciones. Y es de suponer que, al menos, el museo se convertirá en visita obligada para escolares procedentes de todo Navarra.

Nuestra Comunidad dispone de un nuevo espacio para el conocimiento de nuestra historia, el avance de nuestra cultura y el desarrollo turístico de nuestra tierra. Sinceramente, creo que nuestros antepasados se lo merecían. Nuestro recuerdo para todos ellos y nuestra enhorabuena a cuantos lo han hecho posible.

Diario de Navarra 7/4/2010

Jubileo en Santiago

 

La mañana amaneció radiante y luminosa, cosa poco frecuente en Santiago. Recordé, cómo no, las páginas que Aymeric Picaud dedica en el Liber Sancti Jacobi a relatar la estancia de los peregrinos en la ciudad. No era exactamente ese nuestro caso, llegados en un día y casi de un tirón desde Estella, pero el objetivo final era el mismo: saludar al señor Santiago, visitarlo en su basílica y, dejando de lado las connotaciones y casuísticas de otro tiempo, ganar el jubileo.

Nuestra primera parada fue la catedral. Empujados por el sonido del órgano barroco que sonaba majestuoso, todavía pudimos apreciar las últimas evoluciones del botafumeiro, que había sido puesto en marcha tras la misa de 10, para acompañar a una nutrida peregrinación. Su deslizante silueta sigue provocando la admiración de propios y extraños y siendo una irrenunciable referencia para quien llega a Santiago en día grande.

Con tiempo por delante, nuestro siguiente destino fue el museo de la catedral compostelana. Comenzamos por la cripta del maestro Mateo, situada justamente debajo del Pórtico de la Gloria. Una colección de instrumentos musicales, copia de los representados en el propio pórtico, servía de ornamento a la desnuda cripta. De allí, al museo propiamente dicho. En mis varios viajes a Santiago, el último hace un par de años para conmemorar el 25 aniversario de la declaración de Santiago como Patrimonio Cultural Europeo, no había tenido la oportunidad de visitar con un cierto detenimiento estas estancias. Me interesó mucho la reproducción en piedra del coro del maestro Mateo, lamentablemente desmantelado en la cercana fecha del siglo XVII, junto con los restos románicos de portadas de la antigua iglesia. Solemne, pero algo frío, resulta el claustro renacentista que sustituyó al románico, y exuberante el tesoro que acumula la catedral, fruto del esfuerzo de siglos.

Era lunes de Pascua y la eucaristía de las doce fue oficiada por el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio. Tras una breve alocución de bienvenida en inglés, francés y alemán, la misa se desarrolló en castellano. Solemne, sin estridencias, con mención de peregrinos varios que habían ganado la compostelana, la celebración discurrió en un ambiente jacobeo: muchas nacionalidades, ropajes variados, sentida participación en los asistentes y presencia de turistas y curiosos en naves laterales.

Para terminar, una paseo detenido por las naves de la basílica. Recordé la interesante y poco convencional explicación de Isidro Bango no hace muchos días en el curso dedicado al Camino de Santiago, en el que participaré el próximo 21 de abril con una visita guiada a Estella. ¡Lástima que el Pórtico de la Gloria se encuentre entre andamios y penúltimas limpiezas y restauraciones! No obstante, aún pude advertir entre las piezas metálicas la amable sonrisa de Daniel anunciadora de otras épocas artísticas.

El abrazo al apóstol se hizo esperar, ya que la larga fila ocupaba parte de la plaza de la Quintana. Tras franquear la Puerta del Perdón, pudimos acceder al baldaquino y fundirnos en un abrazo que engloba fe, arte, cultura y  tradición.

Por la tarde, decidimos cerrar nuestra estancia en Santiago con una visita a Finisterre para contemplar la puesta de sol. El espectáculo sigue siendo colosal. Acantilado, mar, cielo y horizonte. La charla con un monje budista coreano, peregrino a pie desde Burgos, y el recuerdo a nuestro convecino Quico, muerto hace unos años por un golpe de mar en este mismo enclave, cerró nuestra visita.

El próximo Año Santo será el 2021. Demasiado tiempo. Espero no tardar tantos años en volver. En cualquier circunstancia, Santiago siempre merece la pena.

Pascua en Castilla

 

Cuatro de abril de 2010. Domingo de Resurrección. Siguiendo una costumbre que se remonta ya a casi treinta años, mi mujer, mis cuñados y yo salimos a realizar nuestro corto viaje de la Semana de Pascua. Ayer celebré, nunca mejor dicho, la Vigilia Pascual en Alloz, unido a la comunidad cisterciense y a los amigos del monasterio que nos solemos reunir todos los años. Y esta mañana, de buena hora, hemos iniciado nuestro viaje a Santiago. El tener ya recorridos buena parte de los lugares del norte de España y el ser año jacobeo nos ha empujado esta vez hasta Compostela. Una pequeña insensatez que resulta llevadera con la ayuda de la nueva Autovía del Camino, que facilita y mucho el trayecto.

La primera parada, a media mañana, ha sido en Sasamón, un pueblo de la provincia de Burgos con una impresionante iglesia gótica de cinco naves. Sorprende sus dimensiones porque el casco urbano, en otro tiempo floreciente, acoge en nuestros días a poco más de cuatrocientos vecinos. Tras visitar la iglesia y recorrer su desvencijado pero interesante tesoro artístico, hemos asistido a la procesión del Encuentro que precedía a la misa mayor. Tras un pendón rojo de grandes dimensiones, el cortejo ha partido con la imagen de la Virgen, todavía con manto negro, y una talla del Salvador Resucitado. La procesión se ha dividido una vez cruzada la plaza y las imágenes han tomado calles diferentes. El encuentro se ha producido en el barrio de abajo. Tras tocar por tres veces las andas de ambas imágenes, a la Virgen le han quitado su manto negro para lucir un manto de fiesta y volver junto a su Hijo Resucitado a la parroquia. A la procesión le ha faltado la banda de música que acompañaba en otro tiempo ese precioso momento o siquiera un canto de júbilo. Tal vez el párroco tendría prisa, dado el grupo numeroso de poblaciones a las que tenía que atender.

La autovía nos ha dejado, pasadas las tres de la tarde, en el puerto de Piedrafita de Cebreiro. Creo que no había vuelto desde el año 1978. El paisaje de otro tiempo, con su iglesia y sus pallozas, ha dejado paso a un pequeño pueblo turístico, hermoso y cuidado, pero sin el sabor de antaño. Al atardecer, Santiago nos ha recibido con una apacible temperatura y el bullicio acostumbrado. Aún hemos llegado a tiempo para ver desfilar por el casco antiguo compostelano la misma escena de la mañana. Cambiaban el ámbito, de rural a urbano, la brillantez del cortejo y la música de cornetas y tambores, pero el sentido era el mismo.

Un paseo por las rúas y las plazas, una parada obligada ante la gran fachada del Obradoiro, y una agradable cena en un acogedor entorno, han constituido el final de la larga jornada. La campana de la torre Berenguela anuncia solemne que el día termina. Es hora de ir a la cama, que mañana es día de jubileo, visitas y arte.

Pregunta oral a Pleno sobre desarrollo del Plan Director de las Artes Escénicas y de la Música

 

Román Felones Morrás, parlamentario foral adscrito al grupo “Socialistas del Parlamento de Navarra”, al amparo de lo previsto en el reglamento de la Cámara, realiza la siguiente PREGUNTA ORAL EN PLENO en relación con el desarrollo del Plan Director de Música demandado por el Pleno del Parlamento de Navarra en decisión unánime de sus miembros. 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 El Pleno del Parlamento de Navarra en sesión celebrada el día 12 de febrero de 2009 aprobó por unanimidad de todos los grupos una moción en la que se instaba al Gobierno de Navarra a elaborar un estudio sobre la situación de la música en Navarra con el subsiguiente Plan en sus aspectos de formación, interpretación, difusión y creación.

Finalizado el plazo sin que el Plan fuera remitido al Parlamento, este portavoz interpeló en Pleno al Consejero sobre la fecha en que el Plan podría llegar a la Cámara, contestándose por parte de éste que el Plan estaría en manos de la Administración antes de que concluyera el año.

Finalmente, el Plan fue presentado en la Comisión correspondiente por el Consejero de Cultura y Turismo en el presente mes de marzo. Pese a ponderar el trabajo como “completo y de interés” el Consejero no lo asumió como tal Plan, sino como un material de trabajo que se pondría a disposición de la comisión correspondiente del Consejo Navarro de Cultura encargada, al parecer, de elaborar un más amplio y ambicioso “Plan Director de las Artes Escénicas y de la Música”.

A la vista de todo ello, interesa conocer:

TEXTO DE LA PREGUNTA

 ¿Qué opinión le merece el trabajo encargado a la empresa Goldberg por el propio Departamento?

¿Cuáles son las razones por las que, a diferencia de otros planes directores encargados a empresas externas, el Departamento no ha hecho suyo el contenido del Plan?

¿Cree factible que la Comisión correspondiente del Consejo Navarro de Cultura, órgano consultivo del Departamento, pueda elaborar dicho Plan?

¿Qué calendario maneja el Departamento para el encargo y la finalización del mismo?

 Pamplona a 25 de marzo de 2010

 Román Felones Morrás

Portavoz de Cultura y Turismo

Pregunta escrita relativa al desarrollo de la Ley Foral de Museos

 

Román Felones Morrás, parlamentario foral adscrito al grupo “Socialistas del Parlamento de Navarra”, al amparo de lo previsto en el Reglamento de la Cámara, solicita respuesta por escrito a las siguientes cuestiones, todas ellas referidas al desarrollo de la Ley Foral de Museos.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La Ley Foral de Museos y Colecciones Museográficas Permanentes, aprobada por la Cámara en el año 2009 recoge en su articulado un periodo de tres años para el completo desarrollo de la misma. Ello no es óbice para que determinadas cuestiones hayan debido iniciarse, además de establecer un contacto fluido con instituciones y personas directamente afectadas por el desarrollo de la ley.

A fin de conocer el estado de la cuestión se demanda:

TEXTO DE LA PREGUNTA

 ¿Ha habido comunicación escrita y oficial a los responsables de los Museos y Colecciones Museográficas Permanentes de Navarra de la existencia de la Ley en el transcurso de estos meses desde su aprobación?

 ¿Se ha realizado, y si es así en qué fecha, alguna reunión o sesión de trabajo explicativa, entre el Departamento de Cultura y Turismo y los responsables de los Museos y de las Colecciones Museográficas Permanentes de Navarra, con el fin de presentar, explicar y debatir el contenido de la citada Ley y definir su aplicación y desarrollo a corto, medio y largo plazo?

 ¿Se ha creado y puesto a disposición de los Museos y Colecciones Museográficas Permanentes de Navarra, un PROTOCOLO de funcionamiento estableciendo el papel que cada institución tendrá en el desarrollo y aplicación de la Ley?.

¿Se ha redactado y comunicado a los Museos de Navarra el resultado del diagnóstico y planificación de la política museística de la Comunidad Foral de Navarra?

 ¿Se ha presentado a los Museos y Colecciones Museográficas Permanentes de Navarra el SISTEMA DE MUSEOS DE NAVARRA? ¿En qué fecha?

 ¿Cuántos de los objetivos de dicho Sistema se han iniciado y puesto en marcha en estos meses?

 En el caso de que el Sistema de Museos de Navarra no se halla creado todavía ni comunicado, ¿cómo se pretende aplicar la Ley que dice explícitamente que todos los Museos y Colecciones Permanentes tiene que hacer constar en lugar visible y público su pertenencia a dicho Sistema?

 ¿Se ha creado el Registro de los Museos y Colecciones Museográficas Permanentes de la Comunidad Foral de Navarra? Caso de ser así, ¿se les ha comunicado su existencia a los Museos y Colecciones Museográficas Permanentes de Navarra?

¿Se han dado pasos coordinados con los Museos y Colecciones Museográficas Permanentes de Navarra para la elaboración del INVENTARIO GENERAL DE FONDOS?.

 El art. 29, obliga a los Museos y Colecciones museográficas permanentes a contar con un sistema de gestión documental de sus fondos museográficos, documentales y bibliográficos. ¿Ha sido comunicada esta exigencia a todos los Museos y Colecciones?

¿Se ha iniciado y comunicado la elaboración del Primer Plan Museológico de Navarra?

Pamplona a 25 de marzo de 2010

Román Felones Morrás

Portavoz de Cultura y Turismo