Balance del 10º Congreso del PSN-PSOE

26 abril 2012

Los pasados días 21 y 22 de abril, el PSN-PSOE celebró su 10º Congreso Regional con el lema “Por un futuro solidario y sostenible”. El fin de semana fue intenso y significó la culminación de un proceso que se inició hace varios meses con la redacción de la ponencia marco que sirve para el proceso de discusión, la presentación de enmiendas y el respectivo debate en las agrupaciones locales, y la elección de delegados. Un proceso que no suele aparecer en los medios, pero que condiciona decisivamente el desarrollo del congreso mismo.

El PSN-PSOE tiene la buena costumbre de tomarse en serio la elaboración de la ponencia marco y abordar en la misma los grandes temas de actualidad y los objetivos y preocupaciones del partido para los cuatro años siguientes. Esta no suele ser la tónica dominante en otros partidos con presencia en la Comunidad. Y lo digo con conocimiento de causa, porque por razones que no vienen al caso, he sido responsable de su inicial redacción en varios congresos y, en consecuencia, me he visto obligado a estudiar las ponencias de los partidos más significados de nuestra Comunidad.

Un congreso tiene dos misiones fundamentales: elegir al secretario general y a la ejecutiva que va a dirigir la vida del partido en los próximos cuatro años, y enunciar las líneas programáticas de la acción política a desarrollar en el inmediato futuro.

Tras la aprobación de la gestión de la ejecutiva, validada por un 70,9% de los asistentes, la elección del secretario general enfrentó a dos militantes con personalidades recias y distintas: el actual secretario general, Roberto Jiménez, más curtido políticamente y más bregado en las lides partidarias, y Manuel Campillo, un acreditado docente de relativamente reciente afiliación. Sus discursos de presentación destilaron solvencia, conocimiento, principios y compromiso. El duelo fraternal fue un ejemplo de democracia interna que les honra a ellos y al partido en el que militan. El resultado es bien conocido: Roberto Jiménez se alzó con el triunfo, con el 60,5% de los votos y Manuel Campillo obtuvo el 39,4% de la representación. El gesto del segundo, acercándose al primero en el momento de ser proclamado el resultado para felicitarle, resume bien lo que de digno y cabal tiene la confrontación política.

La nueva ejecutiva presenta novedades dignas de mención: un diseño más operativo, con tres grandes áreas de carácter marcadamente político, que coordinarán el trabajo de las distintas secretarías y darán voz propia al partido; una nítida separación entre partido y gobierno, como anunció previamente el secretario general; y una sustancial renovación de sus miembros, con refuerzo de las áreas municipales, comunicación y nuevas tecnologías.

La ponencia fue un eficaz instrumento para la discusión. 662 enmiendas, de distinto calado e intensidad, pretendían modificar en todo o en parte  los contenidos de la misma. Hubo debate, flexibilidad, negociaciones y acuerdos. Y al final, en comisión y en pleno, ni un solo tema relevante dejó de ser debatido y votado. Los grandes ejes permanecen inalterables: compromiso con Navarra y su modelo institucional; apuesta por el acuerdo entre diferentes para garantizar la gobernación de esta tierra; apuesta por la generación de riqueza y la creación de empleo, como principal preocupación; defensa inequívoca del Estado de Bienestar; y búsqueda de cauces para conseguir un partido más abierto y participativo. Pero ha habido incorporaciones significativas: se ratifica el acuerdo de gobierno con UPN, expresamente avalado en sus discursos por Roberto Jiménez y Alfredo Pérez Rubalcaba, pero se fijan con nitidez las líneas rojas que no podrán ser traspasadas; se apuesta por una Navarra en la que, acabado el terrorismo de ETA, el diálogo sin exclusiones entre los partidos sea una realidad; y se refuerza el compromiso del partido con la defensa del Estado del Bienestar, que en buena medida es defensa del autogobierno, frente a los intentos recentralizadores del PP.

El partido ha hablado y es el momento de la unidad, la lealtad y el trabajo en común. Somos un instrumento al servicio de la sociedad. Como señaló nuestro secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, utilizando un símil futbolístico, ha acabado la concentración y ahora empieza el partido de verdad. Esta sociedad nos demanda trabajo, coherencia y responsabilidad. Somos conscientes de que nuestra tarea no es fácil. Nos preocupan más los problemas cotidianos de la ciudadanía que las identidades, que tanto apasionan a la derecha y a los nacionalistas. Y ayudar a paliar la crisis sigue siendo nuestro principal objetivo. A ello nos aprestamos con fuerza y espíritu renovado. Estamos deseosos de incrementar la confianza que un día no lejano nos otorgó la ciudadanía, pero eso será la lógica consecuencia de nuestra acción política. Ser más y hacerlo mejor son nuestros más fervientes deseos. Tenemos tres años por delante para demostrarlo. En todo caso, acompañar a nuestros conciudadanos en la consecución de un futuro solidario y sostenible, como rezaba el lema de nuestro congreso, es ya un privilegio y un honor. Si además conseguimos mejorar las condiciones de vida de algunos de ellos, especialmente de los que más lo necesitan, el esfuerzo habrá merecido la pena.

Diario de Navarra, 26/4/2012


El debate de 1512 en el Parlamento

27 febrero 2012

Monumento conmemorativo de la Batalla de Noáin, obra de José Ulibarrena

El pasado 22 de febrero, a iniciativa de Bildu, Yolanda Barcina compareció en la Comisión de Régimen Foral del Parlamento de Navarra para informar sobre los actos que piensa realizar el ejecutivo foral con motivo del 500 aniversario de la conquista de Navarra. El debate resultó agrio, porque la intención del portavoz de Bildu, Maiorga Ramírez, no dejaba lugar a dudas: aprovechar el acontecimiento para reivindicar el derecho a decidir. En el debate, tuve la oportunidad de expresar la opinión del PSN sobre estos acontecimientos que, muy sucintamente, es la siguiente.

De entrada, es oportuno recordar dos asertos bastante indiscutibles: que la historia la escriben normalmente los vencedores y, por lo tanto, es una historia de parte; y que esta ciencia ha sido utilizada históricamente para la construcción nacional. Por lo que a Navarra se refiere, es preciso recordar que los Anales del Padre Moret fueron escritos a instancia de las Cortes de Navarra para reivindicar nuestra antigüedad y los derechos frente a los ingerencias de los Austrias.

Los acontecimientos de 1212 y 1512 son relevantes para la historia de Navarra en muy distinto signo. El 8º centenario de la batalla de las Navas de Tolosa no es demasiado trascendente históricamente hablando, aunque sí en el imaginario colectivo como pueblo. El 5º centenario, sin embargo, lo es tanto en lo histórico como en el imaginario popular.

El Parlamento de Navarra se interesó desde primera hora por el programa de estas conmemoraciones y pidió en comparecencias de 2008 y 2009 básicamente dos cosas: debate académico y pluralidad. En la Cámara han estado también otras instituciones como Nafarroa Bizirik, exponiendo su visión de la conquista. Y en la Cámara señalamos que el PSN participará en cuantos debates seamos invitados, porque no tenemos miedo alguno a expresar nuestra opinión al respecto. No obstante, es preciso subrayar que las comisiones previstas no han funcionado adecuadamente y que el Plan anunciado el 2011 ha sufrido importantes amputaciones.

Del programa presentado el pasado 16 de febrero, interesante pero francamente mejorable, es deseable que pueda desarrollarse con la máxima normalidad posible, destacando en él las publicaciones científicas y los textos divulgativos.

En conclusión, la posición de nuestro partido es clara: las conmemoraciones no deben ser exlucivamente fuegos de artificio al servicio del poder, cosa bastante frecuente, sino  que deben servir básicamente para tres cosas:

1º.- Conocer mejor nuestro pasado, interpelando a las fuentes orginales. “No hay historia nacionalista y no nacionalista- recordaba el profesor Floristán- sino historia buena e historia mala”. Nosotros queremos que se conozca la historia buena e historiadores buenos y malos los tenemos en ambas orillas.

2º.- Es preciso tratar de converger en puntos de encuentro. Ningún historiador académico de mediano rigor duda hoy de que se produjo una conquista. Las discrepancias surgen en las razones y las consecuencias de la misma.

3º.- Es preciso desmitificar la historia. Normalmente tendemos a considerar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Craso error. El objetivo de la inmensa mayoría de los navarros hasta la segunda mitad del siglo XX fue sobrevivir. Hoy, pese a la crisis, aspiramos a otras cosas. No somos súbditos, sino ciudadanos con deberes y derechos. Vivimos en una Comunidad con una amplia autonomía, insertada en España y Europa. Y aspiramos a formar parte de las regiones más desarrolladas de Europa, donde el Estado del Bienestar, cultura incluida, esté garantizado para todos.

Esperamos y deseamos que con las conmemoraciones se alcancen algunos de estos objetivos. Si fuere así, habrán merecido la pena.

Puedes seguir el debate parlamentario en el siguiente enlace: http://www.parlamento-navarra.es/47/section.aspx/viewvideo/4306


Los retos del nuevo gobierno

12 septiembre 2011

Una de las características que ha definido a la Comunidad Foral de Navarra desde los primeros tiempos de la transición ha sido su pluralidad política. A lo largo de las casi cuatro décadas transcurridas, ningún partido alcanzó la mayoría absoluta y, en consecuencia, la gobernación de Navarra se ha movido entre los gobiernos en minoría, los más, y los gobiernos de coalición, los menos. Ello ha generado una cultura política basada en el acuerdo y el diálogo que, a diferencia de lo ocurrido en el conjunto de España, ha sido, aunque con altibajos, una de nuestras señas de identidad. Los resultados del pasado 22 de mayo volvieron a dar similar resultado: una fragmentación evidente, con presencia de seis grupos pertenecientes a las tres familias clásicas y ya recurrentes en Navarra: derecha, izquierda y nacionalismo.

Tras algunos titubeos, más aparentes que de fondo, se conformó un inédito gobierno de coalición UPN-PSN que, tras un verano dedicado a la estructuración de los equipos y a la toma de contacto, comienza de verdad su andadura con el curso político que se inicia estos días. La verdadera novedad de esta legislatura no reside, por tanto, en el acuerdo entre dos partidos de origen e ideología nítidamente diferenciada -UPN y PSN- ya ensayado en legislaturas anteriores aunque limitado a pactos presupuestarios, sino en el salto cualitativo del paso al gobierno de coalición, con las ventajas e inconvenientes que ello implica. Entre las primeras cabe señalar la posibilidad de abordar las grandes cuestiones de futuro que afectan a Navarra desde una cómoda posición parlamentaria, o la oportunidad de consolidar una amplia mayoría de la sociedad navarra en torno a un proyecto basado en la identidad propia y diferenciada, integrada en España y abierta a Europa. Entre los inconvenientes, que también los hay, el gobierno conjunto de quienes están llamados a alternarse en el poder sin que podamos hablar estrictamente de una época de emergencia o el posible deterioro de ambos partidos azuzados en sus respectivos flancos por una oposición nada difícil en un momento de especial dificultad económica y social.

En todo caso, ambas formaciones han contrastado sus compromisos electorales, han aparcado sus diferencias ideológicas más evidentes y han convenido un programa común, concretado en el “Acuerdo entre UPN y PSN-PSOE para el gobierno de la Comunidad Foral de Navarra”. Es el documento clave de la legislatura y a él habrá que remitirse para otear el horizonte y dirimir conflictos que sin duda aparecerán.

Los principios en los que se sustenta el gobierno de coalición, sucintamente enunciados,  son los siguientes:

- Compromiso con Navarra y su modelo institucional dentro del marco de la Constitución y la LORAFNA.

- Superación de la actual situación de crisis económica mediante el impulso del desarrollo económico y la creación de empleo.

- Mejora y potenciación de las políticas sociales y el desarrollo del Estado del Bienestar.

- Apuesta por la transparencia, la agilización administrativa y la austeridad.

Su solo enunciado nos permite apreciar la complejidad de los mismos, ya que en su estricta literalidad pretenden fundirse el neoliberalismo y la socialdemocracia. No debería haber mayores problemas para avanzar en los principios primero y cuarto; de hecho algunas de las medidas adoptadas en las primeras semanas apuntan en la buena dirección. Más dificultad tiene cohonestar los principios segundo y tercero. Este es el reto fundamental del gobierno y a él deberían dedicar ambos partidos sus mejores afanes e ilusiones. Unos y otros tienen culturas diferentes pero necesariamente conciliables. El criterio está claro: lo que es bueno para los navarros lo será para ambas formaciones, que están a su servicio.

Ni unos ni otros deben olvidar que este gobierno es de coalición y que el programa que deben ejecutar contiene aportaciones de las dos fuerzas políticas. Esta mixtura es la fuerza y la debilidad de este ejecutivo. El balance final dependerá, en gran medida, del esfuerzo y lealtad que unos y otros aporten para su cumplimiento.

Diario de Navarra, 10/9/2011


Rubalcaba, candidato

25 julio 2011

El pasado 9 de julio, el Comité Federal del PSOE, máximo órgano entre congresos, proclamó candidato a la presidencia del Gobierno de España a Alfredo Pérez Rubalcaba. Este acto constituye el pistoletazo de salida para las próximas elecciones generales, se celebren estas el próximo noviembre o en marzo, cumplida en su integridad la actual legislatura.

Comencemos por un diagnóstico de la situación del PSOE en el momento presente. Ser militante del mismo desde la década de los ochenta no me impide apreciar que el partido, y la socialdemocracia en general, no pasan por su mejor momento. La profunda crisis económica, asumida de forma tardía por el presidente Rodriguez Zapatero, ha eclipsado los importantes avances en materia de ampliación de derechos y desarrollo del estado del bienestar que caracterizaron su primera legislatura y le han obligado a desarrollar una dura política de ajuste que poco tenía que ver con el programa presentado a los electores. Esto y su rémora consiguiente de parados ha dejado profunda huella en la ciudadanía, que castigó severamente al partido y sus candidatos -tanto en las elecciones municipales como autonómicas- y ha colocado al PP claramente por delante en la intención de voto.

El panorama, en consecuencia, no es muy alentador para el PSOE. Si esto es así, ¿qué ha podido mover a un hombre como Alfredo Pérez Rubalcaba que lo ha sido todo en el partido y en el gobierno, y que no es precisamente un jovenzuelo, a asumir una responsabilidad tan alta como arriesgada? Me precio de conocer bien a Alfredo, con quien sigo manteniendo una afectuosa relación que se inició en la década de los ochenta, cuando juntos trabajamos por sacar adelante un proyecto que hoy es una cuajada realidad, la Universidad Pública de Navarra.  A mi juicio, tres son las razones de la aceptación del envite: su compromiso con el partido, la creencia en sus posibilidades y una sana ambición por ser primero de quien ha sido un extraordinario segundo en casi todo.

¿Y qué aporta el candidato al panorama general? Básicamente tres cosas. En primer lugar, unas cualidades personales bien contrastadas como  son la solvencia, la experiencia y la fiabilidad. En segundo lugar, un programa de clara raíz socialdemócrata, que lo veremos dibujado en la conferencia política que los socialistas celebraremos en octubre, y que excede con creces el horizonte de la legislatura para proyectarse en el medio plazo. Esto trae aparejada la necesidad de asumir también la secretaría general del partido, con victoria electoral o sin ella, que creo es lo que debería suceder tras el congreso del próximo año. Y en tercer lugar, un ánimo renovado en la militancia del PSOE que, con Rubalcaba al frente, se dispone a dar una batalla que no está necesariamente perdida. Como decía un medio nacional tras su elección: “hay partido” y, sin duda, este durará 90 minutos, sin descartar la necesidad de prórroga. Su talón de Aquiles, la credibilidad de su mensaje y su persona en la nueva etapa, estoy seguro que irá mejorando en los próximos meses, porque si algo destaca en su biografía es que sabe lo que quiere y lo explica como nadie.

Y una reflexión final desde Navarra. El candidato conoce bien la Comunidad Foral y está comprometido con su encaje institucional. Lo dejó claro en su mitin del Labrit en la última campaña electoral. Por eso, pese a las querencias naturales de Barcina y Miranda hacia el PP nacional, a UPN le convendría se cauto en esta materia. Siquiera sea porque el Gobierno de Navarra está compuesto por dos partidos, uno de los cuales es el PSOE. Me parece innecesario e incluso temerario que las cargas de profundidad las coloquemos desde dentro.

Diario de Navarra 20/7/2011


Corpus en Los Arcos

29 junio 2011

Habitualmente, el Corpus es festividad ya plenamente primaveral y, en consecuencia, el sol radiante suele acompañar a la procesión por las calles de nuestras ciudades y pueblos de Navarra. Pero este año, la tardanza de la Pascua ha traído consigo un Corpus veraniego y el calor tórrido, que igualaremos pocas veces en el resto del verano, ha sido la nota dominante de la efemérides.

El cambio social experimentado por Navarra en los últimos decenios ha sido enorme. Quienes nacimos en la década de los cincuenta, justo cuando la guerra y el hambre habían dejado paso a la penuria y la escasez, nos criamos bajo la euforia dominante del nacional-catolicismo. La omnipresencia de lo religioso dominaba todos los órdenes de la vida, incluyendo, cómo no, las relaciones sociales y laborales. Aún recuerdo a don Ramiro, el párroco de Los Arcos, eximiendo a los segadores de la obligación de guardar fiesta laboral el domingo, pero instándoles a no faltar a la misa matutina de las seis de la mañana antes de salir a segar las mieses ya tostadas de los campos de la villa. Ahora bien, si había una manifestación que representaba como ninguna la omnipresencia de lo religioso, ésa era la procesión, de las que Los Arcos tuvo y sigue conservando, un buen ramillete. Probablemente tres son las que sobresalen a lo largo del año: la del Viernes Santo, con su hermosa colección de pasos procesionales portados por las diferentes cofradías todavía existentes; la del Corpus, en la que la custodia recorre bajo palio, entre pétalos de rosa, incienso y hierba verde las calles de la localidad; y la del 15 de agosto en honor de Santa María, la patrona, hoy paseada entre músicas en una réplica de la excepcional imagen protogótica del último tercio del siglo XIII.

La misa mayor, con presencia de una corporación municipal disminuida, no fue tan multitudinaria como las de antaño, pero hay que reconocer que las celebraciones de la parroquia tienen feligresía, dignidad y empaque, aunque respondan a un modelo de corte claramente conservador. Las homilías del párroco que se nos va tras doce años de fecunda tarea pastoral, José Miguel Arellano, nunca improvisadas, el sonido del órgano y el pundonor del veterano coro parroquial ayudan y mucho a dar lustre a la celebración dominical.

La procesión todavía conserva la vieja costumbre de los altares de barrio. La hermosa custodia de principios del XIX, instalada bajo palio en una estructura procesional rodante, recorrió en familia las calles de la villa. Fiel a una costumbre que probablemente está ya en sus años finales, mi madre había instalado en la puerta de casa un modesto altar adornado con flores, jarrones y plantas allegados por las vecinas del barrio. En el momento de la adoración, me acordé de mi padre, al que de muy niño acompañaba en día como hoy al río para recoger las ramas verdes con las que cubrir nuestro trozo de calle. Pero cincuenta años después las cosas no son como fueron, pese a que nos resistamos a prescindir de las viejas tradiciones. Sirva un detalle para subrayar el cambio: dos de los niños que acompañaron a mis sobrinos desde el balcón lanzando pétalos de flores eran inmigrantes musulmanes, vecinos del barrio. Puede que a algunos le parecieran fuera de lugar. A mí, sin embargo, me pareció el detalle más fraternal de todos, porque además del Corpus -o precisamente por serlo- se celebraba también el día de la caridad. “Donde hay caridad y amor, allí está Dios“, nos dice Jesús en el evangelio. El mismo Jesús que nos recuerda que sigue vigente su mensaje: “lo que hicisteis a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis“.


Cultura: el programa del PSN-PSOE (y 2)

20 mayo 2011

 

Nuestros compromisos con la cultura

 Los/as socialistas navarros, sobre las bases expresadas de desarrollar una política cultural gestionada con criterios progresistas en favor de los ciudadanos  y ciudadanas, nos comprometemos a:

 ● Impulsar la elaboración de un Plan Estratégico de la Cultura de Navarra que establezca una visión de conjunto, unos criterios de actuación y unas prioridades en la gestión de las acciones que oriente a agentes públicos, privados y sociales.

 ● Descartar cualquier acción e iniciativa relevante que no venga englobada en un Plan Estratégico Sectorial (del libro y bibliotecas, de artes escénicas y musicales, de conservación del patrimonio, etc.), que, a su vez, no esté incardinado en un Plan General de la Cultura con un horizonte estratégico de una  década.

 ● Colaborar con el que debe ser el otro gran agente impulsor de la cultura y la creatividad —el Ayuntamiento de Pamplona— para que asuma esta misma exigencia de rigor y planificación.

 ● Sentar las bases para implantar con carácter inmediato un sistema de indicadores de evaluación claro y fiable que mida el éxito e impacto de las programaciones.

 ● Redefinir y potenciar el Observatorio de la Cultura para conocer, con carácter analítico, los impactos y tendencias que permitan una acción cultural susceptible de objetivación.

 ● Colaborar con los municipios con criterios de rigor, aportando más recursos a aquellos municipios que cuenten con planificación y destinen más recursos a la acción cultural, estableciendo criterios de discriminación positiva.

 ● Promover el trabajo en red entre todos los gestores y programadores públicos mediante un sistema permanente de información, accesible a los promotores privados, para evitar saturación de la oferta en determinadas épocas del año, su ausencia en otras, duplicidades, eventos el mismo día para públicos idénticos, etc.

 ● Dotar al Departamento de Cultura de instrumentos ágiles para la gestión cultural.

 ● Eliminar progresivamente todas las subvenciones nominativas a entidades privadas y sustituirlas por contratos-programa a tres años, en línea con la racionalidad, el impulso y la seguridad que deseamos para las iniciativas culturales. En dichos contratos se fijarán, con criterios susceptibles de ser perfectamente medidos, los objetivos propuestos y sus resultados artísticos, las mejoras de la gestión, el incremento de actividades y su incidencia en el número de participantes y/o espectadores, la captación de nuevos públicos, la captación de recursos privados y las innovaciones aportadas.

 ● Reequilibrar las ayudas públicas en partidas nominativas en favor de las partidas en concurrencia competitiva; a tener publicadas antes del 31 de enero todas las convocatorias de ayudas en concurrencia pública; y a tenerlas resueltas antes del 31 de marzo, para evitar las actuales ineficiencias.

 ● Implantar el 1% cultural sobre todas las obras públicas que contrate la Administración Pública, dinero que se destinará a construcción y mantenimiento de equipamientos, a patrocinios y mecenazgo de programas públicos y de entidades públicas y privadas social y culturalmente relevantes. Sin perjuicio de lo anterior, nos comprometemos a plantear una política de mecenazgo cultural más global, en línea con lo realizado en los países europeos más desarrollados.

 ● Fomentar la racionalidad y la eficacia social y cultural de las infraestructuras culturales públicas, promoviendo y haciendo realidad el alquiler de estas infraestructuras por agrupaciones y entidades de Navarra desde la perspectiva del interés social y el riesgo compartido, fomentando en estas mismas infraestructuras la instalación de compañías o artistas residentes.

 ● Promover la realización de festivales únicamente cuando estos tengan objetivos claros y definidos acordes con las políticas culturales y como medio para generar nuevos públicos o para hacer posible la creación de una oferta singular inexistente.

 ●  Reequilibrar la labor de la Administración en la acción cultural, de tal manera que, además de las iniciativas actuales en favor de la formación, producción y exhibición, avancemos en la cadena de valor cultural propiciando los apoyos a: investigación (residencias artísticas, nuevas tecnologías, intercambios); distribución (“cultura sobre ruedas”, apoyo a empresas en ferias, red de teatros, etc.); venta y comercialización (creación de públicos, búsqueda de nuevos mercados, nuevos oficios artísticos, visitas guiadas, presentaciones comerciales, habilidades para ejecutivos, enseñanzas artísticas con contenido terapéutico para personas con discapacidad, etc.); atención al consumidor (creación de nuevos públicos, reorientación de los estudios para fomentar espectadores además de intérpretes, etc.); investigación posventa (información necesaria para corrección de propuestas e investigación de mercados)

 ●  Promover programas de alfabetización de usuarios de bibliotecas; programas de animación a la lectura en bibliotecas; implantación de ludotecas; programas para conectar las bibliotecas públicas con todas las instituciones educativas de su entorno más cercano, como los centros educativos y asociaciones ciudadanas; acciones para mantener el actual tejido de librerías como garantía de la bibliodiversidad; formación y nuevos incentivos del personal bibliotecario; aplicación de nuevas estrategias de fomento de la lectura acordando los cambios de su actividad tradicional o sus horarios. Todo ello, porque consideramos el impulso a la lectura como un factor estratégico de la acción cultural (con rango similar al realizado en los últimos años para el impulso de las nuevas tecnologías TICs y la sociedad de la información en niños, jóvenes y adultos).

  Fomentar el asociacionismo entre los creadores, gestores y ciudadanos y reconocer a sus organizaciones como interlocutores, promoviendo una gobernanza compartida que promueva una mayor implicación de la ciudadanía en el desarrollo cultural de nuestra Comunidad y especialmente la participación del sector cultural en la definición, desarrollo y ejecución del Plan Estratégico de la Cultura de Navarra

 ●  Desarrollar cuantas acciones sean necesarias para prestigiar la labor creativa y la autoría y proteger los derechos de autor, excluyendo de las ayudas a las entidades públicas y privadas que no los respeten.

 ●  Promover una profunda renovación de la composición y estructura del Consejo Navarro de Cultura, que deberá ser un instrumento dinamizador de la nueva política cultural y órgano de participación, cooperación y asesoramiento en el ámbito de la cultura. Este Consejo, además de prestar asesoramiento a las instituciones públicas (no solamente al Gobierno de Navarra), deberá tener una presencia prioritaria en el desarrollo y seguimiento del Plan Estratégico de la Cultura de Navarra.

 ●  Desarrollar los principios inspiradores del Plan Trienal de Patrimonio Cultural de Navarra. El Patrimonio ha sido históricamente uno de los ámbitos más relevantes de la acción cultural de Navarra. Este carácter pionero se ha perdido en los últimos lustros. De ahí que la política de Patrimonio se orientará  según los principios enunciados en el Plan Trienal de Patrimonio Cultural de Navarra, importante documento nacido de la iniciativa del PSN-PSOE, que el Gobierno de Navarra no ha sabido desarrollar.

 ● Relanzar una política coherente y ambiciosa en materia de archivos. El ámbito de los archivos y el patrimonio documental sigue teniendo para los socialistas un importante papel en la política cultural. El impulso y liderazgo del Archivo Real y General de Navarra, que languidece en la última legislatura; la radical renovación del Archivo Administrativo; el impulso a la digitalización del patrimonio documental, el apoyo a la red de archivos municipales, religiosos y particulares, y la colaboración con archivos nacionales o extranjeros que guarden información relacionada con Navarra, serán las líneas básicas, que no únicas, de actuación.

 ● Desarrollar la Ley Foral de Museos y Colecciones Museográficas Permanentes, sustancialmente modificada a iniciativa de nuestro partido en su paso por el Parlamento. Junto con la potenciación de los museos existentes, tras un periodo de insuficiencia económica y objetivos alicortos, los objetivos preferentes para la próxima legislatura son los siguientes: comienzo de las obras del Museo Etnológico Julio Caro Baroja en el antiguo convento de Santo Domingo en Estella, de acuerdo a las pautas más modernas aplicadas a este ábmito específico; comienzo de las obras de ampliación del Museo de Navarra para dotarlo de una sección de arte contemporáneo. Uno y otro deberán aplicar las pautas de un funcionamiento moderno: estatutos, patronato, concurso de dirección, etc. ; desarrollo del proyecto del Museo Ciga y los pintores del Bidasoa, dentro del complejo previsto en el antiguo colegio de Lekaroz, con un criterio abierto, que tenga en cuenta las necesidades de la zona y la sociedad en la que se inserta; desarrollo del Centro Temático del Encierro y de los Sanfermines, una vez revisados sus objetivos y contenidos.

 ● Desarrollar la Ley Foral de Bibliotecas. Junto al papel clave que el programa concede al impulso a la lectura, el ámbito de las bibliotecas acaba de experimentar la puesta en marcha de la Biblioteca y Filmoteca General de Navarra. Pese a su inadecuada ubicación y las hipotecas que tal edificio supone, la optimización de esta moderna instalación constituye objetivo preferente.  Junto a ésta, no debemos olvidar al resto de las bibliotecas de la red, que necesitan actualización y puesta al día. El desarrollo del Mapa de Lectura Pública de Navarra y una verdadera Cartera de Servicios, son los otros objetivos preferentes en este ámbito.


Cultura: el programa del PSN-PSOE (1)

18 mayo 2011

 

Nuestras ideas en torno a la cultura

 Los socialistas enmarcamos nuestro proyecto político cultural en las siguientes reflexiones:

 ● La cultura va más allá que la práctica o la difusión de actividades escénicas, más allá que las instalaciones culturales, más allá que una red de bibliotecas o de un patrimonio histórico-artístico material o inmaterial, por citar algunas cuestiones que se identifican claramente con el concepto tradicional. Cultura es también, los nuevos espacios, las nuevas formas, la escuela y la universidad.

 - La cultura hoy tiene también que ver con el ámbito científico y debe permanecer atenta a los nuevos productos culturales relacionados con la digitalización y las TICs. Nuevos consumidores de cultura se unen a nuevos modos de acceso a la misma, exigiendo a la Administración una especial atención a estos ámbitos.

 ● Una política cultural para la ciudadanía del siglo XXI debe partir de una concepción y unas bases nuevas en donde, prioritariamente, debe contemplarse una gobernanza participativa y compartida en la toma de decisiones y ser tenidas en cuenta las orientaciones que en esta materia se establecen en la Agenda de Lisboa, la estrategia para la Diversidad Cultural de la UNESCO, la Agenda 21 de la Cultura y la Carta Cultura Latinoamericana.

● Los/as socialistas queremos impulsar una política progresista en materia de cultura que, al menos, cumpla con las siguientes misiones y objetivos:

 -          Afirmar el valor central de la cultura como base indispensable para el desarrollo integral del ser humano. Las actividades, bienes y servicios culturales son portadores de valores y contenidos de carácter simbólico que preceden y superan la dimensión estrictamente económica.

-          Reconocer los valores culturales, entendidos como derechos de carácter fundamental, que faciliten a todas las personas la realización de sus capacidades creativas, así como el acceso, la participación y el disfrute de la cultura.

-          Promover y proteger la diversidad cultural, que es origen y fundamento de la cultura navarra, así como de sus lenguas y tradiciones que la conforman y enriquecen.

-          Apoyar la cultura desarrollada en Navarra, como el ámbito propio, singular y prioritario de actuación.

-          Fomentar la protección y la difusión del patrimonio cultural navarro, tanto el material como el inmaterial.

-          Garantizar y proteger el acceso de la ciudadanía a la creación artística en libertad, no sólo garantizando la libertad en las ideas, sino también propiciando la autonomía económica de los creadores.

-          Promover la innovación y el avance de las actividades artísticas y culturales.

-          Promover la apertura a nuevos espacios –entornos físicos o virtuales– de la actividad cultural.

-          Estar atentos y estimular la creación de espacios artísticos emergentes.

-          Promover marcos normativos que faciliten la participación ciudadana en todos los procesos de la actividad cultural.

-          Garantizar, proteger y estimular la profesionalización en el ámbito de la creación, la interpretación, la producción, la difusión y la gestión y/o programación.

-          Garantizar el acceso de la ciudadanía al disfrute del hecho cultural, adoptando medidas de discriminación positiva para aquellos colectivos con menores oportunidades, sean estas de índole geográfica, social o económica.

 ● La cultura es un importante factor de desarrollo económico y aporta una gran contribución al desarrollo sostenible y al bienestar de los ciudadanos, manifestándose también como elemento regenerador de las tramas urbanas degradadas, homogeneizando el territorio, atrayendo turismo y proyectando imagen de marca del territorio.

 ● Desde esta perspectiva de considerar a la cultura y las artes como un sector estratégico de la economía, las políticas relativas a la cultura y las artes debe tratarse con idéntico rigor y planificación que otros sectores productivos, promoviendo planes estratégicos bajo criterios rigurosos, facilitando la implantación y consolidación de industrias culturales, fomentando la colaboración del sector público y del sector privado, y elaborando planes de ayuda en tiempos de crisis, al igual que se ha realizado con otros sectores económicos e industriales.

 ● Bajo la misma óptica es obligado exigir a creadores, promotores y gestores culturales la asunción de criterios profesionales, formación adecuada, capacidad de riesgo, investigación y, como resultado de todo ello, la puesta en marcha de productos artísticos de calidad homologable a los que se realizan en España y la Unión Europea. Ello significa también que no todas las iniciativas o actividades artísticas y culturales, solo por el hecho de ser puestas en marcha, deban ser reconocidas de interés general y con derecho a ser subvencionadas.

 ● Consideramos que los creadores, en cualquiera de los procesos de la acción cultural, son emprendedores, con el riesgo que esto supone, y así ha de ser considerado por la Administración. De ahí que todo colectivo o ciudadano deba tener la posibilidad de proponer proyectos culturales o ideas, y que la Administración tenga la obligación de considerarlas. Consecuentemente, una Administración progresista debería crear fondos de capital riesgo para inversiones en proyectos o empresas culturalmente innovadoras. Y en este mismo sentido, la Administración debe reconocer a los creadores el derecho a recibir de ella información clara y diligente de sus criterios de contratación y subvención.

 ● Una administración progresista debe trabajar desde la perspectiva de contemplar a todo tipo de públicos, porque los ciudadanos son el objetivo principal de la acción cultural. Por eso, queremos hacer evidente nuestro compromiso de que todos los recursos y proyectos propios de la Administración deben apoyar la generación de nuevos públicos, y que este mismo criterio debe ser exigible a todos los agentes privados que cuenten con ayudas públicas. Ello significa, por ejemplo, que no habrá museo, yacimiento arqueológico, festival de cine, o programación cultural que obligatoriamente no presupueste y ejecute un programa pedagógico y de captación de nuevos públicos. Dicho programa será un elemento fundamental en la evaluación y mantenimiento de futuras ayudas públicas.

 ● Los/as socialistas queremos manifestar de forma expresa nuestro apoyo decidido a los productos artísticos más innovadores y creativos, hacia la creación joven y las disciplinas minoritarias, todo ello con un riguroso control de calidades y con exigencia de resultados artísticos.

 ● Los/as socialistas entendemos que la cultura es un factor de desarrollo que no puede gestionarse sin conocimientos específicos. Por ello consideramos prioritario poner en marcha medidas tendentes a profesionalizar la gestión cultural en todos los servicios y programas de la Administración, incluidas acciones que propicien la implantación de estos mismos criterios en las Administraciones Locales, discriminando las ayudas a los municipios en favor de los que cuenten con profesionales acreditados o utilicen entidades privadas con gestión profesionalizada. En esta línea consideramos estratégicas las acciones dirigidas a la profesionalización de todos los agentes del sector.

 ● Consideramos que resulta de suma importancia la clarificación y coordinación de los ámbitos de competencia en materia de cultura entre la Administración de la Comunidad Foral y las de las Entidades Locales y, específicamente, entendemos que la acción cultural del Departamento de Cultura debe desarrollarse en los ámbitos de regulación del sector, de asesoramiento y formación, de coordinación y colaboración, de promoción de programas singulares y de ayudas e incentivos.

 ● La planificación cultural es un objetivo y un medio imprescindible para el desarrollo de la acción cultural. Dicha planificación cultural deberá estar contextualizada en la era del conocimiento y de la globalización y deberá enmarcarse en los principios de igualdad, diversidad, pluralismo, sostenibilidad y participación. Además de impulsar la elaboración del Primer Plan Estratégico de la Cultura de Navarra se promoverá la realización de planes municipales de cultura.

 ● Desde nuestra perspectiva, es el criterio de eficiencia cultural, social y económica en la gestión el que debe presidir las acciones y actividades de la Administración en el ámbito de la cultura; Administración Pública que, en cualquier caso, deberá reservar para sí la planificación y el diseño de las políticas culturales, la toma de decisiones, y el control del gasto.

 ● Los/as socialistas entendemos que es necesario proseguir con la creación y dotación de nuevas infraestructuras culturales. No obstante entendemos que se debe elaborar un Mapa de Infraestructuras Culturales que ordene y equilibre el territorio. En todo caso, no debe ser impulsada ninguna nueva infraestructura que no cuente con un plan previo de gestión y este demuestre su viabilidad social, cultural y económica.

 ● Los/as socialistas consideramos que es necesario desarrollar prácticas y sistemas de colaboración en materia cultural con otras entidades públicas y privadas en las que sea posible, por una parte fomentar y reclamar criterios de una mayor exigencia artística, y por otra ofrecer la estabilidad económica y artística necesaria a estas entidades mediante el establecimiento de convenios o contratos-programa de carácter plurianual que les permitan una seguridad y una planificación a medio y largo plazo.

 ● Igualmente, en relación con el uso de estas infraestructuras culturales, actuales y futuras, entendemos que en su gestión deben primar los criterios de eficiencia social y cultural, frente a los criterios de uso puramente economicistas.

 ● Los/as socialistas, como ya expresamos en otros puntos de nuestro programa, reconocemos que el euskera es una de las señas de identidad de nuestra Comunidad. En consecuencia, la acción cultural en euskera formará parte de los programas ordinarios impulsados o gestionados por la Administración.


Cultura: el programa de Nabai

16 mayo 2011

 

Los debates internos del nacionalismo vasco en Navarra, una constante en el último años, les han pasado factura en forma de fragmentación electoral. Pero esta factura es visible también en el programa electoral, que da la sensación de haberse redactado apresuradamente, con materiales allegados de aquí y allá sin un hilo conductor ideológico claramente visible. Las 54 páginas que lo componen, están divididas en 18 apartados que responden a los ámbitos convencionales de un programa, desde el primero, dedicado a las “propuestas de la izquierda y el progresismo” ¿con el PNV dentro? hasta los números 17 y 18 dedicados a la cultura y el turismo.

Esta idea global es claramente perceptible en el ámbito de la Cultura. El programa, estrictamente sintético, hasta el punto de que abarca la página 51 y parte de la 52, adolece, a mi juicio, de dos defectos fundamentales: carece de principios ideológicos que lo sustenten y no hay apenas referencia al importante ámbito del Patrimonio Histórico, que queda reducido a dos elementos simbólicamente importantes, pero menores en el ámbito general: el museo Jorge Oteiza y el museo de Navarra.

El programa parte, sin embargo, de una constatación que constituye el objetivo básico: la necesidad de un Plan Estratégico de la Cultura de Navarra, del que enuncia pormenorizadamente algunos contenidos que ya fueron adelantados en forma de moción en la presente legislatura.

El resto del programa se resume en una serie de medidas sectoriales que abarcan los siguientes ámbitos:

-         Archivos y patrimonio documental, concretado en la realización de un plan general de actuaciones que podríamos calificar de razonable.

-         Patrimonio histórico, artístico e inmaterial, donde brilla por su ausencia la menor alusión a la importante tarea de la salvaguarda del patrimonio y su socialización. La política de conservación del patrimonio del Gobierno de Navarra ha sido muy contestada por Nabai a lo largo de la legislatura, lo que no es óbice para plantear una alternativa, como ha hecho el PSN-PSOE, en línea con las corrientes de actuación más actuales.

-         Propuestas de museos-instituciones de nueva creación. Como catálogo de intenciones no está mal, pero en un periodo de crisis económica profunda, su sola enumeración constituye un brindis al sol

-         Patrimonio inmaterial, ámbito cuidado especialmente en la legislatura que ahora termina y que se traduce en algunas ideas interesantes.

-         Arte contemporáneo, aspecto seguido también con cierto interés por el grupo parlamentario saliente y que se concreta en una propuesta para Huarte que esperamos pueda materializarse en la próxima legislatura.

Un programa, en definitiva, muy sintético, que obvia la reflexión teórica, a mi juicio imprescindible en este ámbito, pasa por alto el importante sector del Patrimonio y enumera propuestas, la mayor parte razonales, para los ámbitos restantes.


Cultura: el programa de UPN

11 mayo 2011

 

Permitidme una breve reflexión para comenzar:

1.- La Cultura ocupa ordinariamente una sección diaria no pequeña de los medios de comunicación. Prueba inequívoca de que interesa a la ciudadanía y forma parte de la vida ordinaria de una sociedad moderna y desarrollada como la navarra.

2.- La Cultura es, aparentemente, uno de los ámbitos en el que los partidos inciden de forma especial en su programa electoral. Y ello, pese a que su presupuesto es con creces el más reducido de los departamentos clásicos de un gobierno.

3.- Una vez realizada esta importante tarea, reconocida incluso por los medios de comunicación, la reflexión sobre la Cultura suele ser residual en los debates de los candidatos.

4.- En la presente campaña electoral, ni siquiera se han planteado, hasta el momento, debates monográficos sobre Cultura en los que participen los responsables sectoriales.  Para aportar mi grano de arena al conocimiento y la reflexión, pretendo, en estos días de campaña, subrayar algunos de los puntos esenciales del programa de los partidos en materia de Cultura. Y comienzo con UPN, partido que ha gobernado casi ininterrumpidamente la Comunidad durante los últimos 20 años.

La Cultura ocupa el capítulo 7 del programa electoral. Consta de 11 páginas distribuidas en los siguientes ámbitos: Navarra ahora, Retos, Medidas y Lo esencial, criterio común a todos los capítulos.

Paso a comentar los compromisos contenidos en el apartado “Lo esencial”

-         Compromiso económico con la Cultura: aumento del 50% hasta llegar al 1,5% del presupuesto del Gobierno de Navarra. A mi juicio, es un brindis al sol, dado que en los últimos años el presupuesto ha decrecido significativamente, incluso con las enmiendas incorporadas por el PSN-PSOE.

-         Incremento de la actividad cultural: que sea mayor y mejor. Radicalmente en contra de lo ejercido en la presente legislatura.

-         Apoyo al sector cultural: estabilidad presupuestaria, trabajo en red e inversión pública. Que les pregunten a los artistas y profesionales la credibilidad que les merece esta oferta.

-         Definición del mapa de infraestructurales culturales de Navarra. La ausencia de planificación ha sido una constante en la labor de oposición del PSN-PSOE, y esta demanda ha sido permanentemente negada a lo largo de los últimos cuatro años.

-         Implantación del ámbito didáctico en los programas culturales del Gobierno de Navarra: estaba específicamente consignado en el Plan Trienal de Patrimonio Cultural de Navarra y aparece recogido en el programa del PSN-PSOE, conocido varias semanas antes que el de UPN.

-         Incremento y promoción de la imagen de la cultura navarra interna y externamente. Esperamos y deseamos que esta imagen sea plural, como la propia Comunidad.

-         Puesta en marcha de un Plan Estratégico de la Cultura. Resulta un sarcasmo que el hilo conductor esencial de toda la política de oposición en la legislatura, negado sistemáticamente por el Gobierno de Navarra, se convierta ahora en objetivo esencial. Recuerdo que los presupuestos de 2011 recogen una cantidad de 100.000 euros, enmienda del PSN-PSOE, dedicada a esta finalidad.

-         Impulso al Observatorio Cultural de Navarra. ¿Se puede llamar “crear” a la realización de una encuesta por una empresa privada con una serie de datos para poner en marcha el Observatorio?

-         Corresponsabilidad, Eficiencia y Equilibrio territorial. Suponen una enmienda a la totalidad de UPN a la política de su propio gobierno en la presente legislatura. Y nos alegra que sean los principios básicos de la próxima.

Conclusión: el programa de UPN es más propio de un partido en la oposición que del partido que ha ocupado el poder en los últimos 20 años. Supone además, un cambio sustancial respecto a determinadas políticas llevadas a cabo en la presente legislatura. En algunos casos –presupuesto de 1,5%, mapa de infraestructuras, implantación del ámbito didáctico, plan estratégico- coincide con los postulados básicos del PSN-PSOE, consensuados con asociaciones y profesionales representativos del sector, y conocidos hace ya varias semanas.


Cultura, balance de la legislatura

16 marzo 2011

 

Nafarroa Bai presentó en el pasado Pleno del Parlamento de Navarra una interpelación sobre la situación actual de la cultura en Navarra. El reglamento del Parlamento de Navarra concede a los grupos políticos cinco minutos para fijar la posición sobre el tema objeto de interpelación. No fueron muchos,  pero sí lo suficientes para fijar la opinión de nuestro grupo en esta materia y realizar un balance casi definitivo de la presente legislatura.

El Gobierno de Navarra ha desaprovechado en estos cuatro años una excelente oportunidad para realizar una eficaz gestión en materia de Cultura por las siguientes razones: el gobierno ha contado con cuatro presupuestos aprobados, pese a ser un gobierno en minoría; nuestro grupo ha presentado todos los años numerosas enmiendas que han mejorado el presupuesto sustancialmente; el PSN-PSOE ha mostrado una disposición favorable a abordar los graves cuestiones que Navarra necesita en materia de Cultura; y, finalmente, de acuerdo a lo exigido a los grupos de la oposición, ésta se ha concretado en una labor continuada de impulso y control.

¿Cómo ha respondido el ejecutivo a esta disposición favorable y bienintencionada? Con escasa generosidad, tratando con indolencia y desgana las iniciativas procedentes de los grupos de oposición, y con una labor por parte del consejero más preocupada por las apariciones mediáticas y los grandes infraestructuras que por la gestión ordinaria de los asuntos y la resolución de los problemas que afectan a la ciudadanía, sea esta urbana o rural.

En consecuencia, ¿qué valoración nos merece esta actuación? No haré valoración académica en forma de notas, a la que como docente me siento inclinado, pero sí hablaré de luces y sombras, con tendencia inequívoca a un gris cada vez más oscuro.

Concretemos los ámbitos:

En materia de Patrimonio, ha habido una clara continuidad en la tarea. Desde el punto de vista cuantitativo, el resultado es razonablemente satisfactorio. En este punto, el PSN-PSOE reivindica su alícuota parte, ya que aprobamos el Plan Navarra 2012 y los presupuestos anuales que han hecho posibles todas las acciones. Pero desde el punto de vista cualitativo, el balance es claramente insatisfactorio. El Plan Trienal de Patrimonio Cultural, propuesta interesante formulada por nuestro partido, que buscaba incluir las pautas de actuación más novedosas en materia de intervención, ha sido sistemáticamente incumplido.

Por lo que hace a la Acción Cultural, el resultado es globalmente más negativo. Las infraestructuras culturales han sido lo más positivo de este ámbito, con una red de casas de cultura francamente notoria. La apertura de un buen número de ellas, unido a la inauguración del teatro Gaztambide de Tudela y algunas casas de cultura más, entre otras la espléndida de Villava, que se están realizando en estas últimas semanas, nos han permitido avanzar en una trama que habrá que completar en la próxima legislatura. A partir de entonces, deberemos abordar la creación de centros cívicos, espacios para las poblaciones menores de 2000 habitantes. Pero la acción y la gestión cultural ha dejado  mucho que desear. La opinión global del PSN-PSOE, la de algunos colectivos representativos y, finalmente, la de buena parte de los gestores culturales, bibliotecarios, grupos musicales, jóvenes creadores y gentes del teatro y la danza es claramente insatisfactoria.

El déficit fundamental sigue siendo la planificación, ámbito en el que se ha avanzado poco, tardíamente y casi siempre por presión e iniciativa de la oposición.

En definitiva, una legislatura con luces y sombras, con más sombras que luces, en la que se podía y se debía haber tenido más ambición, más generosidad y más atención a la Navarra real. Lamentablemente, esta no ha sido, como se nos anunció, la legislatura de la Cultura.

Diario de Noticias, 15/3/2011


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