Visitas parlamentarias

24 Noviembre 2009

 

El trabajo parlamentario ha ido variando su actuación a lo largo del tiempo. Continúan, lógicamente, sus dos cometidos fundamentales, la aprobación de las leyes y el impulso y el control del Gobierno. Pero la progresiva profesionalización de sus miembros permite una asistencia continuada y una presencia constante que facilita también otro tipo de trabajos. Dos de ellos, que vienen ocupando una tiempo cada vez mayor, en algunos casos creo que excesivo, son las sesiones de trabajo con colectivos y las visitas  fuera de la sede para conocer determinadas realidades de la Comunidad.

Los parlamentarios de la Comisión de Cultura y Turismo hemos tenido la oportunidad de visitar, a iniciativa del grupo parlamentario de Nabai, dos obras emblemáticas de nuestro patrimonio: la iglesia-fortaleza de Ujué y la iglesia de San Pedro de la Rúa de Estella.

La visita a Ujué, en un día espléndido en lo climatológico, nos ha permitido conocer el avanzado estado de restauración del conjunto monumental.  Incluido en el Plan Trienal de Patrimonio Cultural de Navarra, suscrito entre el Gobierno y el PSN-PSOE, la rehabilitación integral del edificio se está realizando con el mimo y el buen hacer que caracterizan a la Institución Príncipe de Viana. Pero este buen hacer necesita incorporar lo más rápidamente posible los nuevos usos de la moderna restauración: incluir el proceso de divulgación del patrimonio antes, durante y después del proceso. En Ujué se han dado pasos limitados, entre otros el programa de visitas demandado unánimemente por el Parlamento de Navarra, pero al menos la rehabilitación se ha orientado a una posterior rentabilización cultural y turística que, sin duda, traerá beneficios para todos.

La visita a la iglesia de San Pedro de la Rúa de Estella se encuentra en la primera fase de la intervención. La potencialidad del edificio es grande y el trabajo desarrollado, espléndido. Los ábsides y sus cubiertas, la gratísima sorpresa de la nave mayor, redescubierta en buena parte, y la torre auguran un buen fruto. Aquí, la incorporación de las novedades divulgativas ha dado un paso más. Las visitas ya no se prevén sólo para la fase posterior a la restauración, sino que pretenden iniciarse en la próxima primavera coincidiendo con la excavación arqueológica del claustro.

La tarea de la oposición no es sencilla ni brillante. Pero ver que determinadas políticas auspiciadas por nuestro partido e incluidas en el Plan Trienal de Patrimonio Cultural comienzan a hacerse presentes en los edificios más emblemáticos de Navarra, me producen una gran satisfacción. Se puede y se debe avanzar más, pero justo es reconocer que algunos pasos se están dando en la buena dirección. Me alegro de haber podido contribuir modestamente a hacerlo posible.


Música coral

1 Noviembre 2009

 

Estos días viene celebrándose en Navarra el XV ciclo coral internacional. Un programa que lleva a cabo la Federación de Coros de Navarra y que reúne entre el 22 de octubre y el 5 de noviembre a 21 agrupaciones de diversos países de Europa, además de Australia, Japón, China y Estados Unidos, en 36 conciertos repartidos por 20 municipios de nuestra geografía, desde Pamplona, el más grande, a Oteiza, el más pequeño.

Precisamente en Oteiza, acabo de escuchar al coro de Budapest “The Discantus Vocal Ensemble”. Lo componen nueve voces, seis masculinas, entre ellos un contratenor, y tres femeninas. Pese a algunos inconvenientes adicionales, -el coro suspendió el concierto el martes por enfermedad del director y el Osasuna se enfrentaba a la misma hora al Barcelona- 160 personas, la mayor parte de Oteiza, junto a otras venidas de Estella y Pamplona, hemos podido disfrutar de un magnífico concierto. La bella sonoridad de los húngaros, unida a la buena acústica de la iglesia parroquial nos han deparado una tarde memorable.

Los magiares nos han demostrado palpablemente, además de afinación y buen gusto, que cantar no es gritar, sino expresar con finura y sensibilidad una buena melodía y un texto adecuado. La polifonía de los maestros del siglo XVI, Palestrina, Lasso, Victoria y Tallis, entre otros, pone en evidencia las voces singulares y el empaste de las mismas. Y hoy, el pequeño coro ha dado un curso de buena música. La juventud de sus componentes no empece, sino que acrecienta el mérito de su recital. Sobrio el director, estupendo uno de los bajos, magnífico el contratenor, y excepcional una de las sopranos.

El público asistente, demasiado impulsivo en sus inicios con los aplausos, ¡qué interés tienen algunos en ser los primeros en batir palmas!, ha seguido con interés y deleite el riguroso programa presentado. Y los aplausos finales, unidos al ramo de flores entregado por el director del coro parroquial, han propiciado una propina que tampoco se ha salido de la línea polifónica marcada a todo lo largo del concierto.

La iniciativa ha sido todo un éxito. Éxito que ha acompañado la mayor parte de las actuaciones de las diferentes corales. Es momento de felicitar a la Federación en la persona de su presidente, Carlos Gorricho, y desear que su presencia se acreciente en los municipios de Navarra. Y para mí ha sido también una satisfacción comprobar que la apuesta del PSN-PSOE en el presupuesto de este año, en el que por primera vez la Federación contó con una partida nominativa de 100.000 euros propiciada por nuestro grupo, ha dado tan buenos resultados. Espero que los malos vientos que corren estos días con el presupuesto de 2010 no les afecten especialmente . Su trayectoria merece que se apueste por ellos.


Debate democrático

6 Octubre 2009

 

Una de las responsabilidades que conlleva el cargo de parlamentario foral para el que fui elegido en las elecciones de 2007, es el de participar en las distintas comisiones parlamentarias. Además de portavoz de Cultura y Turismo, y miembro de las comisiones de Educación, Asuntos Sociales y Relaciones Institucionales, soy presidente de la Comisión de Régimen Foral. Es esta una comisión especialmente relevante, genuinamente política, en la que los portavoces de los grupos son los líderes de los principales partidos del arco parlamentario: García Adanero por UPN, Ramírez y  Zabaleta por Nabai, Jiménez por el PSN-PSOE, Burguete por CDN y Erro por IU. En ella comparecen, entre otros, el presidente del Gobierno de Navarra y el Defensor del Pueblo.

Esta mañana, hemos asistido a una densa e intensa sesión en la que el compareciente ha sido el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz. Los temas eran de gran calado: el debate sobre el Tren de Alta Velocidad (TAV), la situación social y económica de Navarra y la reforma del Amejoramiento. Difícil encontrar más actualidad y relevancia en una solo sesión.

Las cuatro horas largas de debate han transcurrido en un tono vivo y discrepante, pero también correcto y sereno. Los grupos y el gobierno han tenido la oportunidad de desgranar reflexiones e ideas y contrastar opiniones e iniciativas. Y todo ello, en un tono mesurado, que contrasta vivamente con la imagen de bronca permanente que a veces transmitimos los grupos políticos.

La Navarra extraordinariamente plural y civilizada, compleja y democrática, se ha expresado con limpieza y claridad en la sesión parlamentaria.

Como presidente, he terminado mi intervención señalando que la institución parlamentaria es algo más que los plenos de la Cámara. Y que en comisión, también puede y debe asistirse a debates de altura e interés. El ejemplo de esta mañana es viva imagen de ello. Lástima que a la ciudadanía le llegue fundamentalmente la impresión de la bronca y no el callado trabajo de las comisiones. En todo caso, si alguien está interesado en seguir los debates, los tiene a su disposición en la siguiente dirección: http://videoteca.parlamento-navarra.es


La ruptura del Gobierno UPN-CDN

2 Octubre 2009

 

Participo desde hace varios años en una tertulia quincenal en Onda Cero dedicada a debatir sobre la actualidad política. Los contertulios, veteranos responsables políticos de los principales partidos navarros, nos conducimos con educación y mesura no exenta de críticas y discrepancias severas. Pero predomina, afortunadamente, el buen juicio, que los oyentes – al decir de los responsables del medio- agradecen y aplauden.

En la tertulia conviven la sensatez y veteranía de Marcotegui, el verbo fácil y afilado de Cervera, la centrada polivalencia de Burguete, la izquierda propositiva de Nuin, el acendrado nacionalismo democrático de Ciáurriz y la oposición útil y exigente de ámbito socialdemócrata que yo pretendo representar.

La tertulia del pasado miércoles, obviamente, tuvo carácter monográfico y estuvo dedicada a la crisis del Gobierno UPN-CDN. La postura del PSN-PSOE la resumí en cinco puntos: solidaridad personal con los directamente afectados, porque antes que políticos somos personas; sorpresa por el desarrollo de la crisis, de la que, pese a lo insinuado, no hemos sido instigadores; desproporción en la medida, ya que la postura de CDN no es sino la consecuencia lógica de una línea que viene de atrás; perjuicio para Navarra, inmersa en una crisis económica que no permite despistar energías hacia cuestiones colaterales; y compromiso de nuestro partido con la estabilidad de la Comunidad, que garantizamos hasta el final de la legislatura.

Todos los presentes, no estuvieron ni Burguete ni Ciaurriz, insistieron en que el gran beneficiado de la operación es el PSN-PSOE, que va a condicionar todavía más claramente al Gobierno. No sé si será verdad, pero en todo caso, con el CDN en el gobierno o sin él, nuestra línea política no va a variar: compromiso para que la crisis afecte lo menos posible a los navarros, especial preocupación por los ciudadanos más necesitados, presupuestos que contengan medidas positivas que favorezcan el empleo, estabilidad garantizada y trabajo para conseguir una progresiva recuperación de confianza de los ciudadanos en nuestro partido.

Este es el rumbo hasta el final de la legislatura. Ya hablará la ciudadanía en 2011. Seguimos esperanzados en que aprecien el trabajo desarrollado y nos otorguen la confianza. Qué duda cabe que el espectáculo del resto de los partidos hace que el objetivo sea alcanzable.


Algo más que un colegio

16 Septiembre 2009

Hace quince años, recién terminada mi etapa como consejero de Educación, Cultura, Deporte y Juventud del Gobierno de Navarra, acompañé al entonces presidente del Gobierno de Navarra, Juan Cruz Alli, en la inauguración del nuevo colegio público de Oteiza. En una conversación informal le auguré que, dadas las dimensiones del nuevo centro, antes de 15 años nos veríamos obligados a hacer una ampliación.

Hoy, quince años después, el consejero de Educación del Gobierno de Navarra y el secretario general del PSN-PSOE, además del alcalde de la localidad, han inaugurado la ampliación del centro.

Bienvenido la ampliación y bienvenida la tardanza, porque lo inaugurado hoy es ejemplar por varias razones. Lo es, en primer lugar, en lo educativo. El centro, cuidadosamente gestado y dirigido por un joven arquitecto de Oteiza, Manuel Etayo, es una explosión de luz, color y vida, digno de figurar entre las obras bien hechas de nuestra Comunidad. En segundo lugar, en lo político. La relación entre las administraciones municipal y foral y entre el Gobierno de Navarra y el PSN-PSOE han sido un ejemplo digno de ser tenido en cuenta. Sólo han prevalecido los intereses generales y todo ha estado dirigido a conseguir en mejor centro posible para unos ciudadanos de la Navarra rural que se merecen lo mejor. Eso entiendo yo que es hacer oposición útil y responsable. En tercer lugar, en la económico. El centro se ha construido en plazo y en precio, lo cual es una novedad digna de elogio.

Pero queda lo más importante. La satisfacción de los usuarios. Profesorado, alumnado y padres y madres estaban hoy especialmente contentos. Y yo también. Modestamente, he puesto mi granito de arena para que el colegio haya sido posible. Y mi satisfacción es grande por devolver a mi segundo pueblo lo mucho que me ha dado.

No hemos construido entre todos un colegio. Hemos hecho mucho más. Hemos sentado las bases de un futuro más sólido para Oteiza. Sólo nos queda exprimir el jugo al buen centro que tenemos y desear que lo disfruten las próximas generaciones.


Educación cívica

14 Septiembre 2009

Llevo muchos años asistiendo, en mi condición de responsable político del PSN-PSOE, a actos festivos en los diferentes pueblos de Navarra. Hay que reconocer que, aunque muy plural políticamente, la convivencia en estos actos suele ser buena, propiciada por el ambiente festivo y los usos adoptados en los últimos años. Uno de ello es la imposición del pañuelo como gesto de bienvenida, usual ya en casi todos los lugares de la Comunidad, al margen del color político del invitado.

Por eso me extrañó más la situación vivida el otro día en el Ayuntamiento de Alsasua. El PSN-PSOE es socio de gobierno de NABAI, aunque la relación entre ambos partidos no sea precisamente una balsa de aceite. Pese a eso, el alcalde de la localidad no estuvo a la altura institucional que se exige de su cargo. Ni palabras de cortesía, fui yo quien se acercó a saludarlo, ni pañuelo de bienvenida, pese a que los invitados de NABAI llevaban el suyo, ni un gesto que denotara su condición de anfitrión. 

En mis declaraciones no quise echar leña al fuego. Las fiestas son para disfrutar y para que reine la mejor armonía posible. Pero pasadas las mismas, se impone una reflexión en las formas y en el fondo. Las diferencias políticas seguirán persistiendo, pero eso no debería impedir una relación personal correcta y respetuosa. Y a un alcalde, en una localidad tan compleja e importante como Alsasua, le es exigible mejorar al menos las formas. Siquiera sea por legítimo interés. ¿Con quién pretende gobernar el municipio en lo que resta de legislatura?


Un cortejo excepcional

13 Septiembre 2009

Mi periplo por la geografía festiva navarra me llevó el sábado pasado a Sangüesa, la que nunca faltó. Había tenido la ocasión de asistir en otras ocasiones a sus fiestas y conocía la importante tradición cultural de la pequeña ciudad, pero nunca había participado en su día grande.

Un acuerdo de 1910 de su Ayuntamiento decidió que las fiestas en honor de San Sebastián se celebraran el 12 de septiembre, fecha sin duda más propicia que el día 20 de enero en que lo conmemora el calendario litúrgico. Y como tal día, la fiesta religioso-festiva lució en todo su esplendor.

El Ayuntamiento, en cuerpo de ciudad, junto con sus invitados entre los que me encontraba, desfiló a los sones de la banda de música, excelente por cierto, desde los porches de la calle mayor hasta la iglesia de Santiago donde recogimos al párroco y los clérigos que le acompañaban para dar comienzo a la procesión con la imagen de San Sebastián. Ésta se inició con el baile de la jota vieja por parte de los gigantes en honor del santo. Bellísimo el colorido, el sonar de la banda y las gaitas, el bandeo de campañas, la presencia de mayores y pequeños y el desfilar de la imagen portada por veteranos sangüesinos que se turnaron en el recorrido. Un paseo por las calles del casco antiguo, engalanadas con banderas de la ciudad, navarras y españolas que le daban al cortejo un aire marcadamente añejo y señorial.

La fiesta continuó con la celebración litúrgica en la que, siguiendo la costumbre prevista en el acuerdo de 1910, un hijo del pueblo presidió la eucaristía. La hermosa iglesia románico-gótica de Santiago relucía para la ocasión, repleta de cánticos y de fieles. La despedida del párroco, Carlos Ayerra, tras trece años de estancia en la ciudad, dio al acto una emoción añadida.

La vuelta al ayuntamiento, ya en desfile estrictamente cívico, volvió a recorrer las viejas rúas medievales. Y bajo los porches de la casa consistorial, la banda y los gaiteros volvieron a repetir los sones de la jota vieja que los gigantes enhebraron con ritmo, limpieza y armonía. Allí estaban también los gigantes txiquis, con sus pequeños portadores expectantes, absortos con el ritmo de los mayores.

Lo reitero, hermoso, muy hermoso el espectáculo religioso-festivo. Me lo subrayaba hoy en Viana Juan Cruz Labeaga, probablemente su mejor conocedor, con el que he compartido también unas horas de fiesta. En Sangüesa lo que sobra es clase a la hora de mantener la tradición. Frente a otros actos religioso-festivos que tienen los días contados, la presencia joven de los danzaris, los maceros, los músicos y los portadores de los gigantes nos permiten ser optimistas en el caso de Sangüesa. La ciudad se lo merece y el resto de Navarra se lo agradecemos.


Una ciudad nacida para el Camino. Visita guiada a Estella

6 Septiembre 2009

Estella, 26 de agosto de 2009

Un año más, y siguiendo un modelo ya clásico, la Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro programó en Estella un curso de verano titulado “Acercar el Patrimonio. Estella, Arte y Camino”.

Dentro de las actividades estaba prevista una visita a la ciudad que pudiera complementar los informaciones teóricas aportadas por los profesores encargados de impartir las conferencias, todas ellas magníficamente ilustradas con imágenes, en muchos casos desconocidas y sorprendentes.

Una serie de circunstancias convirtieron una visita convencional en un recorrido algo especial. En primer lugar, el número de asistentes. El número de inscritos, 120, presentes en muy buena medida, requirió un esfuerzo adicional de los propios asistentes y de los miembros de la organización, que ayudaron a que todo funcionara de forma razonable. En segundo lugar, la variopinta condición del personal inscrito en el curso, que iba desde destacados especialistas en arte a ciudadanos interesados sin una especial formación. El ponente dejó claro desde un principio el carácter divulgativo del paseo, que pretendía suscitar el interés de los segundos, aún a costa de no colmar las expectativas de los primeros. Y en tercer lugar, los datos previos desgranados por los ponentes, que eximían de descripciones minuciosas, ya aportadas previamente por éstos.

La visita se inició, con estas premisas, en la plaza de San Martín, en una tarde agradable que invitaba al paseo relajado.

La primera parte la constituyó un somero repaso a la historia de Estella, haciendo especial hincapié en el nacimiento de la ciudad y el desarrollo urbanístico de los burgos que la conforman. La enumeración y comentario de las cuatro funciones que la han caracterizado históricamente: comercial, jacobea, militar y religiosa, cerró la explicación en la propia plaza, al pie de elementos tan singulares como el palacio de los Reyes de Navarra, la iglesia de San Pedro de la Rúa, el antiguo ayuntamiento o la fuente de los cuatro chorros.

Pero el carácter medieval de la ciudad, visible en sus monumentos religiosos y su urbanismo, se encuentra recubierto de un cascarón renacentista y barroco, que es el predominante en el paseo por sus calles. La calle de la Rúa y la de Ruiz de Alda, -el comienzo en definitiva de la calle mayor- responden bien a esta tipología. Un parada en lo alto del puente de la Cárcel, pese a las dificultades de su peralte, nos permitieron observar el entramado de los burgos, los recintos amurallados, la ubicación de la aljama de Elgacena, algunos recintos conventuales y el importante papel desarrollado por el río.

El edificio religioso que pudimos observar con especial detenimiento fue San Miguel, dado que San Pedro se encontraba en proceso de restauración. Tras admirar la portada que el profesor Martínez de Aguirre había explicado minuciosamente el día anterior, pasamos al interior procurando hacer un repaso arquitectónico y escultórico de los cuatros estilos que han protagonizado de forma relevante la historia del arte en nuestra Comunidad: románico, gótico, renacimiento y barroco.

Una reflexión final sobre el patrimonio y el papel que corresponde a administraciones y ciudadanía, junto con una llamada de atención sobre los importantes retos que se plantean en un edificio tan emblemático como San Pedro de la Rúa, cerraron una visita que constituyó solamente una invitación al viaje. Estella, una ciudad nacida para el Camino invita a un recorrido pausado que la información proporcionada por los ponentes a los largo del curso, sin duda ayudará a completar.


El adiós a Pablo Antoñana

3 Septiembre 2009

El pasado 15 de agosto, fiesta grande de las fiestas de Los Arcos, mi pueblo y el que durante muchos años fue también el suyo, un medio de comunicación me llamó a media tarde pidiéndome una primera impresión de la vida y obra de Pablo Antoñana, cuyo óbito se acababa de producir. Destaqué dos cosas. Por un lado, lo peculiar de un personaje al que traté bastante en los primeros años de la transición. Como homenaje a ese mundo rural que tan maravillosamente retrató con prosa dura y corazón tierno, me atrevo a contar una anécdota que encaja bien en su universo de la república de Yoar. En la campaña de las primeras elecciones democráticas, los representantes navarros del partido de Ruiz Jiménez –persona admirable que acaba también de fallecer-, esperaban pacientemente en el inmenso frontón de Los Arcos la llegada de asistentes al mitin. Pasados unos minutos, como sólo éramos tres los dispuestos, el cabeza de lista se nos acercó para saber si estábamos interesados en que el mitin se celebrara. Yo, joven impulsivo, tomé la palabra y les dije: creo que se pueden ahorrar ustedes el esfuerzo. Este señor es Pablo Antoñana, que tiene criterio propio; este otro es el sargento de la guardia civil, que viene por obligación; y el tercero, que soy yo, tengo ya el voto decidido. Convinimos en tomarnos un vino juntos como alternativa. Eso sí, creo que el sargento declinó tomar el vino con contertulios no demasiado recomendables.

No me considero experto en su obra, ni siquiera sé si es lo más interesante, literariamente hablando, de su producción. Pero a mí, por encima de todo, me gustaba el Antoñana articulista, que hablaba de su espacio y de su mundo. Ese escritor costumbrista, sin el carácter peyorativo que esta expresión  ha alcanzado últimamente, que en la mejor tradición de nuestra literatura, urga, describe e innova, convirtiendo una cuestión aparentemente menor en un retrato vigoroso, brillante, a veces controvertido, de ese mismo mundo con el que convivía.

Fueron muchos los que le acompañaron el día de su cremación. Y fuimos muchos también los que nos acercamos el miércoles siguiente al patio de los gigantes de la calle Descalzos para estrenar el espacio de despedidas civiles y hacerlo con un personaje de excepción. Una ceremonia sobria, magníficamente conducida por el periodista Javier Pagola, permitió conocer aspectos de su vida y su obra. Y, como remate final, las palabras medidas y transidas de emoción de su hija cerraron un homenaje donde al calor externo se unió un perceptible calor interior.

Pero Pablo volvió en cenizas junto a los suyos. A su Viana, junto a su Yoar y entre sus gentes. Descansa en paz junto a los tuyos.


Leire y el valle de Salazar

29 Julio 2009

Acaba de celebrarse en Estella la XXXVI Semana de Estudios Medievales. Como cada año ha reunido, esta vez con el sugerente y muy actual tema de “Ricos y pobres” a un selecto grupo de especialistas venidos de universidades españolas, italianas e inglesas. Y junto a ellos, un grupo de becarios, normalmente alumnos de doctorado, que si sigue la tradición, dentro de no muchos años serán los ponentes encargados de impartir las lecciones magistrales.

Como cada año también, el miércoles fue dedicado a una excursión representativa por nuestra Comunidad. Los lugares elegidos por el Comité Científico fueron el monasterio de Leire y el valle de Salazar en dos de sus enclaves más representativos: Muskilda y la villa de Ochagavía. La excursión, desde hace más de una década, se la encomienda el Gobierno de Navarra al Centro de Estudios Tierra Estella que, a su vez, me encarga a mí su coordinación.

La jornada, agradable en lo meteorológico y prometedora en lo cultural y artístico, se inició en la estación de autobuses de Estella. Tras un viaje a través de las autovías del Camino y del Pirineo, casi paralelas ambas a los dos principales ramales del Camino de Santiago en Navarra, a las 10 en punto estábamos en Leire. La explicación de la historia y el arte del monasterio corrió a cargo de José Antonio Pedroarena, prior del cenobio y experto conocedor del mismo. Su bien timbrada voz, su conocimiento y su pasión apenas contenida fueron los ingredientes de un recorrido que satisfizo a todos.

Tras el café en el hostal Latorre, enfilamos el otrora duro camino del Pirineo, suavizado por el buen firme de la carretera y las novedades introducidas en el puerto de Iso. La subida a Muskilda, pese a la dimensión del autobús, no planteó mayores problemas. La explicación frente a la basílica, tras la referencia obligada al presidente del Comité Científico, Angel J. Martín Duque, autor de la obra clave para conocer el nacimiento y desarrollo  de la historia del valle “La Comunidad del Valle de Salazar. Orígenes y evolución histórica”, se centró en tres aspectos: la realidad artística del edificio, una sobria edificación de la segunda mitad del siglo XII, reedificada en parte a lo largo del siglo XVII, el peculiar patronato mere lego que ha gestionado históricamente la basílica, y las danzas vinculadas a las ceremonias religioso-festivas del 8 de septiembre.

Tras un reposado descanso para contemplar las vistas inigualables que pueden observarse en día claro y limpio como el que tuvimos, descendimos a Ochagavía. Tras una introducción a su historia, entre casonas del XIX y calles empedradas y primorosamente cuidadas, recorrimos algunas de sus calles y recalamos finalmente en su impresionante iglesia parroquial. Admirable su imponente fábrica, pero más admirable aún su colección de retablos romanistas debidos a la maestría de Miguel de Espinal, que los ejecutó en el último tercio del siglo XVI. Los laterales de Santa Catalina y Santiago, y especialmente el central, dorado, pintado y estofado por Martín Zabalza, son un hito del renacimiento no sólo navarro, sino de todo el norte de España.

Cumplido el programa cultural y artístico también hubo tiempo para la gastronomía, los últimos kilómetros de la etapa reina del tour con el que muchos vibramos y la contemplación de la Foz de Arbayún en el viaje de vuelta.

Un año más, el programa se ha cumplido. Profesores y alumnos, sobre todo los foráneos, tuvieron la oportunidad de conocer rincones de un territorio que no quiere olvidar su historia y se precia de cultivarla. Ojalá llegue un día en que sea difícil elegir destino para la excursión. Ello indicará que las Semanas perduran y el interés por Navarra no ha decaído. ¡Larga vida a las Semanas de Estudios Medievales de Estella!