
Este blog tiene un apartado dedicado a la actividad parlamentaria. En la anterior legislatura solía estar bien alimentado, dado que mi actividad de portavoz de Cultura en la oposición generó un importante número de iniciativas. La nueva situación, portavoz de Cultura en un grupo que sostiene al gobierno, no me permite tanta actividad. En esta legislatura se trata de apoyar la labor del gobierno del que formamos parte y hacerlo en consonancia con lo firmado en el acuerdo entre UPN y PSN. Pero creo que merece la pena reflejar de vez en cuando iniciativas propias o ajenas, debates de interés o presencias relevantes, como sucedió el otro día con los responsables del Banco de Alimentos.
En la actividad parlamentaria, la parte menos lucida pero más importante la constituye el trabajo en comisión. Esta es la que no aparece o lo hace de forma reducida en los medios de comunicación. Las iniciativas de todo tipo, además de la presencia de múltiples colectivos para exponer sus problemas, constituyen el trabajo ordinario de los parlamentarios. Pero la institución se viste de gala en los Plenos de la Cámara, que suelen celebrarse cada quince días. El acogedor espacio físico del salón de plenos, y la presencia de parlamentarios, gobierno y medios de comunicación hacen que las sesiones plenarias sean los momentos más relevantes.
Este jueves y viernes hemos celebrado un pleno maratoniano. Nada menos que 22 puntos, de 9,30 de la mañana a 8,30 de la tarde, con hora y media de receso para comer, y de 9,30 a 13,30 el viernes, para terminar la sesión. En este pleno no he tenido especial intervención sino para votar, ya que no he sido portavoz de mi grupo en ningún punto al no haber tema alguno referido al ámbito de la cultura. He sido, eso sí, espectador privilegiado para poder observar personas, discursos y comportamientos. De todas las cuestiones planteadas hay una de especial relevancia: el debate y votación del proyecto de Ley Foral por el que se modifica el IRPF. El objetivo de nuestro partido ha sido reducir, en la medida de lo posible, el impacto del mismo en las rentas bajas y medias-bajas, y gravar más progresivamente las rentas medias y altas. Lamentablemente no hemos podido sustraernos a la situación general: la mayor parte del aumento de la recaudación provendrá de las rentas del trabajo, no de las del capital. En todo caso, como tema de reflexión, me permito realizar una constatación y una pregunta: El Gobierno de Navarra ha ganado la votación, ya que el proyecto de ley ha sido aprobado con los votos de UPN, PSN y PP, pero ¿ha ganado el debate político? Tengo mis dudas. Para eso se necesitan ganas, empuje, ideas y liderazgo y no todo el gobierno las exhibe en igual medida.