Siria y Jordania: impresiones de un viaje 3.- Damasco, capital de los Omeyas (10 de abril)

¿Cuál es mi impresión previa de la Siria que vamos a visitar? En lo histórico, un país rico, cruce de civilizaciones y culturas, con una ciudad mítica, Damasco; en lo geográfico, una tierra casi desértica, con oasis que dan color y feracidad al paisaje; y en lo político un país totalitario, donde la nueva dinastía del partido Baas, Hafez y Bachir el Asad, padre e hijo, han campado y campan a sus anchas, hasta el punto de haber formado parte del eje del mal preconizado por Bush. Tenemos cinco días, por tanto, para conocer mínimamente el país, deshacer tópicos y acercarnos a una relativa realidad sin agencias internacionales como intermediarios.

El día lo hemos dedicado a Damasco, una de las grandes ciudades históricas de Medio Oriente y hoy, con sus cinco millones de habitantes, capital de Siria.

La aproximación desde el hotel, un gran complejo situado en las afueras de Damasco, es la propia de toda gran ciudad en vías de desarrollo. De entrada, barriadas populares de arquitectura baja y pobre, dominadas por las omnipresentes parabólicas y los depósitos de agua en los tejados. Le siguen los barrios disformes y anodinos de la ciudad nueva, salpicados de mezquitas y minaretes blancos. Y en el corazón, el centro histórico, en el caso de Damasco rodeado de una muralla rehecha varias veces a lo largo de los siglos.

Damasco me ha gustado, pero no me ha transmitido la pasión de las grandes ciudades artísticas. Interesante, muy interesante, el museo arqueológico nacional. Los restos de Ugarit, Mari, Palmira y Dura Europos justifican sobradamente la visita. Además de las tablillas cuneiformes y de las estatuas de alabastro de Mari, para mí ha sido un descubrimiento la sinagoga de Dura Europos, una ciudad situada en las orillas del Eúfrates, ya camino del actual Irak. Las escenas del Antiguo  Testamento pintadas en sus paredes son un dechado de rareza, expresividad y color. Sólo las pinturas románicas recobrarán, siglos más tarde, un encanto parecido.

Y de allí, a la gran mezquita de los Omeyas, verdadera joya de Damasco y corazón de la ciudad histórica. Aunque muy remodelada, tras terremotos y bombardeos, la mezquita impresiona. Su patio, con los restos de la época omeya, resulta deslumbrante. Y su interior, tres naves de dobles arcadas y cubierta plana, de grandísimo interés. Con una particularidad, hemos llegado en viernes y a las 12 de la mañana, con lo cual hemos asistido a la oración solemne, mientras el almuédano hacía el llamamiento. Todos descalzos y las mujeres con túnica, hemos podido participar de un momento importante, hoy día de Viernes Santo en la liturgia católica, de la religión musulmana. He visto fervor y respeto, pero no una asistencia multitudinaria.

En todo Damasco, la presencia de la mujer, cubierta más o menos, impresiona en su aparente dependencia del hombre.

Por la tarde, una visita al palacio Azem, al axfisiante zoco de la ciudad, pese a ser festivo, la capilla de San Ananías, protector de San Pablo, y un paseo por el monte próximo a Damasco para contemplar el panorama, han cerrado nuestro periplo.

Desde la altura, Damasco se nos ha ofrecido como una ciudad esparcida, disforme y variopinta, con sus parques llenos de hombres, mujeres entunicadas y niños, numerosísimos niños, pasando la tarde festiva en familia.

Para concluir el día, un Viernes Santo peculiar y distinto a los habituales, Marcelo, componente del grupo, psiquiatra y aficionado a la historia y buen conocedor de la misma, nos ha impartido una charla informal en el hall del hotel sobre los pueblos que han habitado la zona. Un final cultural para un día intenso y bien aprovechado. Siria promete. Mañana nos espera un día de gran interés y muchos kilómetros.

Una respuesta para “Siria y Jordania: impresiones de un viaje 3.- Damasco, capital de los Omeyas (10 de abril)”

  1. jose antonio vallejo Dice:

    Estimado Roman : de una forma un tanto indirecta me enteré de tu blog y de los comentarios que haces de todas las etapas de nuestro viaje a Siria y Jordania. Me ha parecido un trabajo muy bonito y algo para guardar con toda la cantidad de fotografías que todos hicimos. Hay un montón de sensaciones que quedan muy bien plasmadas.
    Me parece que es algo que debería llegar a todos los que estuvimos, no se de que manera se podría hacer, además, se debería indicar el camino para localizar estos comentarios, pues en este blog hay muchos escritos .
    Sin mas,gracias por tu aportación y recibe un saludo.

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